18 de septiembre de 2020
No es el sol, pero aunque no lo veamos, Adrián Suar siempre está. En este caso como actor, ya que Netflix acaba de estrenar Corazón loco, una comedia que lo tiene entre sus protagonistas, junto a Soledad Villamil, Gabriela Toscano, Betiana Blum y elenco.
Días antes, lo último que habíamos sabido públicamente de él fue que su productora, Pol-ka, está a un tris de quebrar, según las peripecias económicas que el ex La banda del Golden Rocket desgranó en entrevista con Página/12 hace dos domingos. Con todo lo que eso implicaría en términos de trabajadores que quedarían en la calle, en un contexto económico grave para el país que la pandemia vino a profundizar, y de cese de producción de ficciones, en una época en que la tele abierta sólo parece tener aire para reposiciones y variopintos programas de panelistas que discurren sobre variados temas.
Corazón loco está dirigida por Marcos Carnevale, que en cine ha hecho lo propio con Elsa y Fred, Almejas y mejillones, Anita, Tocar el cielo, Viudas y varias más, mientras que en tele fue el guionista de Hombres de honor, 099 Central, Soy gitano, Padre Coraje, 22, el loco, Amas de casa desesperadas, Tratame bien y Los ricos no piden permiso, por nombrar sólo algunos títulos. Para la pantalla chica, además, dirigió dos capítulos del recordado ciclo Mujeres Asesinas.
Un bígamo con una familia en Buenos Aires y la otra en Mar del Plata, ve su vida dada vuelta cuando sus esposas descubren lo que les ocultó durante tantos años y se unen para vengarse, dice la sinopsis del sitio Filmaffinity sobre una película que dura 108 minutos, es de producción nacional y se estrenó directamente en Netflix, en este contexto de salas de cine cerradas.
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.