11 de junio de 2020
El intendente Marcos Pisano estuvo reunido anoche hasta casi entrada la madrugada de este jueves con integrantes del comité de crisis y su círculo político más íntimo viendo cómo seguir. Ya se había decidido a no avanzar a la Fase 5 luego de que se detonaran los casos en Olavarría sobre el fin de semana pasado, y la charla que tuvo con el intendente de esa ciudad ayer terminaron por encenderle más alarmas todavía.
Si bien Bolívar hasta hoy continúa libre de coronavirus, se tuvieron que endurecer las declaraciones juradas porque se detectaron muchas mentiras sobre el lugar de origen de quienes ingresaban a la ciudad. A eso hay que sumarle que de a poco la gente se ha ido “descuarentizando” y hay reuniones sociales que no sólo están prohibidas, sino que son las que en la mayoría de los lugares generaron múltiples contagios.
Pisano no descarta nada, sabe con las camas de terapia intensiva que cuenta, con la cantidad de respiradores que hay en el hospital y con el recurso humano sanitario. Lo ha dicho muchas veces, el virus va a llegar, lo que le preocupa es que bajemos la guardia cuando estamos llegando quizás al peor momento en cuanto a los casos que hay en la región.
Y cuando decimos que no descarta nada es pensar en bajar una o dos fases de la cuarentena, sacar más gente de la calle de la que se ve por estos días, cuando la postal es más de días normales que de días de pandemia.
La preocupación principal aparece no sólo mirando a Olavarría, que es el principal foco del interior de la provincia por estas horas y lo tenemos a 45 minutos en auto, sino mirando a Laprida, que tuvo el primer caso el martes, una persona que estuvo en Olavarría hace varios días y que dio positivo recién ahora, y que ayer ya sumó otros cuatro, todos contagiados por el ahora “paciente 0”.
Por distintos motivos gente de Bolívar viajó a Olavarría en los últimos diez días, y como no se había detectado la circulación viral en aquella ciudad, cuando regresaron no se los puso en cuarentena, todavía no era necesario. Pues bien, por ahora no somos Laprida, aunque podemos serlo en cualquier momento, y si tenemos entre nosotros un asintomático que todavía no fue detectado, la apertura de fases agravaría más la situación.
Volver para atrás una o dos fases significaría retrotraer las salidas a caminar, correr, andar en bicicleta, habrá que ver qué pasa con las 18 horas, es cierto que el virus no tiene horario; pero dos horas más de movimiento si sospechamos que puede haber asintomáticos entre nosotros, no es poco tiempo. Y habrá que ver qué otras cosas se retocarían, claro que con la experiencia de lo que ya hemos vivido, y que seguramente puede ayudar a corregir algunas cuestiones que en el pasado se pudieron haber resuelto de otra manera y no se hicieron.
Todavía somos uno de los pocos lugares de la provincia de Buenos Aires que hasta el día de hoy no ha tenido casos de coronavirus. Para continuar con ese raro “privilegio”, es necesario en los tiempos que vienen quizás dar un paso hacia atrás para no tener que arrepentirnos de los que dimos hacia adelante. Las decisiones al respecto y la comunicación de la “nueva normalidad” que nos espera a los bolivarenses, saldría en las próximas horas.
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.