13 de junio de 2020
Hoy me levanté optimista, presa de un shock de poptimismo que casi me hizo reír. Igual no te hagas ilusiones ni me las hago yo: sigo siendo el mismo.
Pensaba que hay pensadores que ¿impensadamente? son trendingtopic, igual que la escandalosa ruptura amorosa de la botinera de tu almohada y el nuevo trompo de un pertinaz Luis Navoresio. Zizek,Byun-ChulHan,Sadin, Diego Garrocho, Rita Segato, Jorge Alemán,Houellebecq, Esther Díaz, el incansable maratonista mediático Darío Z y varies más, se meten en nuestra mesa con la naturalidad de un buen puré. A casi ningune les conocía nadieantes de la debacle. No es que ahora sean estrellas del firmamento pop ni que sus rostros decoren latas de supermercado, pero con más o menos gracia en cualquier cocina cortan el mate de la tarde con sus disparadores sobre la pandemia y el enigmático día después, suponiendo que vayamos a alcanzar esa remota orilla. Me parece auspicioso que sus bocaditos avancen casilleros en una mesa argentina que sigue dominada por esas sopas instantáneas ‘para masticar’ que con tan diestra mano preparan lxsLegrand, Giménez, el vaho de Sofovich, les perrites que Giménez adopta y devuelve, Iúdica a medio contagiar, Fantino, Nokanosa, el ya mencionado Navoresio, la vocinglera mesa de Intratables yLuis Majul, que tendría que llamarse Maful. Es novedad.
Decía Hegel que la filosofía es el búho de Minerva, porque recién levanta vuelo al atardecer.No siempre, Fede, si vemos que la pandemia aún luce lejos de aflojar y entre el miedo, el estrés, la tristeza, el desconcierto y el enojo de miles de millones de personas en cualquier barrio del planeta, titilan las ideas que no sólo nos servirán mañana, en el ansiado amanecer de la reconstrucción: ya nos son útiles, en tanto que velas en medio de este fabuloso apagón.
En crisis estará tu hermana, el concepto de normalidad se hizo pedazos como un jarrón de porcelana. En rigor, no había tal normalidad: la modernidad estaba minada de tumores que reventaron. Todo se cuece dentro del sistema, y el propio orden imperante produjo el coronacrac. O no supo/no pudo/no quiso contenerlo, que es más o menos lo mismo. Lo subestimó, en el mejor de los casos; podría ser peor. A esos estúpidos virus, diría Zizek. Y hay que considerarse con mucha salud para querer volver a ese decadente estado de cosas en el que de muy poco sirve que uno le vaya bonito, salvo que uno sea un jodido. Lo cierto es que no se sabe a qué volveremos, ni cómo ni desde dónde. Tampoco cuándo. Es angustiante y a la vez apasionante, y mientras la maquinaria capitalista regenera su engranaje hay muches que están pensándolo. Vienen metiendo ruidito sin provocar un solo escándalo, o produciendo uno mayúsculo, si entendemos que el gran escándalo es pensar/dudar. No juegan fútbol ni tocan rock (ni trap), nunca aparecieron en una de StarWars, no le ganaron ni una carrera al ‘Rulo’ Hamilton en la F-1, no miran al mundo por sobre el hombro del planeta ya que no amasaron fortuna como empresarios, por eso jamás lograrían clasificar a la ‘Copa Forbes’, y sin embargo ahí andan, vivitos y acelerando. Y si los vemos revueltos enla inmanente mierda de la massmedia, filtrando su luz entre los tentáculos de la psicosis, es porque hay gente con avidez por pensar. A alguien le hablan. La mañana que el mundo se dé cuenta de lo entretenido que es pensar, se pudre todo.
Tal vez sea un lugar común creer que estamos todos atorados de series pasatistas de Netflix, películas pedorras que se hicieron con encomiable esfuerzo pero la militan feo, panelismo mental, música rancia, mal YouTube y canales de cocina donde siempre es más rica la carne cruda, hay un gordo que grita ¡Ánimo! y a Mallmann los panqueques le quedan como tartas pero con glamur, siempre tan Francis con ese invicto y ensombrerado glamur. Ha dehaber muches leyendo, aunque no salgan a gritar lo que aprendieron hoy. No sé, te avisé que me levanté optimista y como no creo que me dure, en un santiamén y con el primer té me puse a garabatear esto. Porque quién sabe el carril obtuso no sea el de cobijarse enla seguridad de que todos ansían salvarse como puedan y chau; que están guarecidos con lo que pudieron acopiar y que nadie ose tocarles timbre, no hablemos ya de los extraviados pelotones del radimaurismo en joggineta; no quieren complicarse pensando sino que les den soluciones fáciles, tipo un ibuprofeno, y se pasan el día comiendo y posteando en faceatropelladas fotos de su poco interesante cotidianeidad. En un concepto: que el egoísmo/capitalismo contragolpeará para triunfar.
Fontanarrosa decía que es tan inocente el que se cree todo, como el que nose cree nada. Y quizá en nuestro barrio también remamoscontaminados de lugares comunes, que serán mejores que los que ahogan a l@s que caminan por la otra vereda, del otro lado de la vida/grietaviva, pero lugares comunes al fin. Convendría revisarlos. Más ahora que andamos con tiempo. No vamos a dilapidarlo reforzando lo que ya sabemos… Nada menos emocionante que hacer la plancha en las tibias aguas de retintines conocidos, aunque a veces sea necesario.
Otra cosa que me pregunto, así, en voz baja,es si los pibes sabrán quiénes son y esencialmente qué dicen loscraneotecasdel momento (la categoría fue acuñada por mi amigo el odontoguitar Ariel Tardivo, démosle el crédito). Capaz que no, y no es que me levanté optimista sino viejo, ya que según nos enseñaron esos manuales que no enseñan a vivir, ambas cosas son incompatibles y un viejo jamás tiznará pantuflas con las brasas de una revolución (en el caso de que pudiera explotar alguna, que qué mejor momento que este, ¿el Globo no es Cuba en 1958?, ¿ah, no?, mirá).
Que las cosas cambien, quiero decir que vuelquen algunos litros hacia el wing de la justicia, la sensibilidad, la nobleza, la honestidad/decencia, la paciencia, el compromiso con los sueños e ideales y la igualdad de oportunidades que mate lameritocracia siempre tributara de lo económico, es también una cuestión mental, de hacer ‘fierros’ con las neuronas, no sólo de poner el corazón porque somos empátiques y lo espontáneo es lo que mejor nos sale, te quiero porque me nace, por las dudas, para que me quieras vos. El mundo que supimos conseguir y (des)organizar en favor de los tiburonesse quedó sin agua, y para salvarlo se requerirá que seamos más inteligentes. Será menester cambiar todo para salvar algo, no algo para salvar todo, como querrán imponernos.Lxsbuen@s, l@smalxsy sobre todo los tontos deberemos crecer, para crear y ser. Por una vez, ser generoso será lo inteligente, lo bello. Sentipensante, como decía Galeano. O chocaremos la vacuna. Porque haber hecho esto que hicimos fue, antes que una gran hijaputez, una gran estupidez.
Chino Castro
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.