13 de septiembre de 2020
Por el Dr. Felipe Martínez Pérez
No deja de llamar la atención que durante medio siglo, ya se trate de asuntos importantes o menos importantes que se suceden en la nación, siempre los arreglos recaen en los mismos. Aquellos que habiendo hecho jirones la nación se aprestan a restañarla. Y nunca un proyecto que sirva a todos. De un lado y del otro. Que en tanto tiempo, más de medio siglo,es increíble sigan los mismos perros de hortelano; que al cabo, destruyen o no dejan avanzar. Uno de ellos es Lavagna, que en oportunas palabras para retratarse a sí mismo, de lo que es de verdad, sin ponerse colorado y por la patria, ha dejado a sus secuaces, libertad para votar en contra de Argentina, o no, claro. Pero en este país se sabe desde hace mucho con que bueyes ara cada uno. O sea que un señor que dice conducir algo que se llama Consenso Federal, en los momentos límite sobresale como un simple rejunte inoportuno; y con las cañas de pescar enhiestas.
O sea, el dueño del consenso se manda un disenso revestido de libertad para que cada uno, entre ellos nuestro bali, que es de esperar tome conciencia que estamos en un momento crucialy no está para tirar piedras al tejado de la patria. Lavagna con muy mala leche deja el futuro al libre albedrío de personajesharto conocidos. Que hagan lo que les parezca. Y ya se sabe lo que les parece. En suma, demasiado estiércol como siempre. Cuatro incordios que en vez de multiplicar panes multiplican cizaña. Y en consecuencia, vuelvo a insistir que si vota en contra de Argentina hay que declararlo persona no grata. Porque es hora que de verdad hagamos las cosas bien en el presente, para que no se caiga el futuro y podamos rescatar el pasado que de tanto pisoteo ya ni se conoce.
Causa tremendo displacer las ridículas andanadas del oficialismo compuesto de nuevos ricos en contra de los habitantes de la “opulenta” capital, simplemente para enfrentar, sin tomar conciencia que nunca falta un despistado que haga un altar sin santos. Pero lo soberbio es que ellos, los acusadores, viven en las mejores zonas de la capital junto con sus helechos y agapantos. Es que todo está al revés, como la siniestra aventura de Diputados en que el oficialismo pretendía violar todos y cada uno de los artículos donde los presentes eran los ausentes, y no hubo sesión pero sancionaron leyes. Es lo que he escrito infinidad de veces; un día se levantan y elegida la puesta en escena montan el numerito. De manera que se les puede ocurrir que llueve y hace un sol que raja la tierra,pero, todavía y aunque usted no lo crea, la gente sale con paraguas.
A mí lo que más me llama la atención de este gobierno es su descomunal desgobierno. Algo, que con estos parámetros nunca ha sucedido en ningún sitio y desde que el mundo es mundo. Bueno está España, que son los mismos que van y vienen y se regodean. Están cruzando demasiadas fronteras al divino botón y solo por hacer daño; que a decir verdad lo hacen muy bien. Las cosas como son.Y al paso decidido que marchan no van a poder dar marcha atrás aunque quieran, pues se manifiesta todo tan torcido que donde nos descuidemos nos quedamos sin nación. Que a eso han venido, pero la verdad que nadie creía en tamaña ofensa. A diario hablan y se contradicen pero no una vez sino cada vez que hablan. Media docena de contradicciones por día y es poco; y tan contentos. Y no impostan sino que les sale como agua de manantial. Como si el objeto fuera visto distinto por los dos tres que andan en concierto pero desconcertados, a pesar de que parecen una piña.
Es todo tan extraño y truculento, tan esperpéntico y dramático que parte de del gobierno atiza las usurpaciones y parte no sabe no contesta y los que contestan denuncian a los que denuncian. Desconocen la realidad y no aciertan a observarla con seriedad,atrapados en sus malignos devaneos,Presos en su propia burbuja y en la terrible virtualidad. Sin embargo, no se pierden en lo único que importa y es a lo que han venido a romper el chip de la justicia y que todo se convierta en injusticia a ver si salvamos a la dama de los helechos. Pues bien este es el país que supimos conseguir y que ha perdido en seis meses de crueldad pública todos los laureles acumulados.
Por otra parte es todo tan inhumano que todos somos extranjeros. No tenemos rostro. Entes con tapabocas.Se les ha metido en la cabeza exiliarnos de nosotros mismos. Que no nos conozcamos ni reconozcamos a los otros. La cotidianeidad a la deriva. No se puede salir ni a la puerta, y a las pocas cuadras ya no sabes si llegaras a destino o vuelves a casa sin destino y en un cajón. En la provincia de la liviandad y los inútiles, en unos pueblos barreras y en otros no, dando a entender la poca cordura que les asiste y no te digo nada si te da por ir a otra provincia, te quedas en la cuneta. Y las personas se mueren sin un beso de despedida. Y todo tan desalmado que se sostiene en una escabel de mentira tras mentira. Montones de mentiras con tal de saciar a quienes demandan las más bajas pasiones. Que de eso se trata. Y ellos haciendo mutis o poniendo cara de yo no he sido. Nunca como hasta ahora se habían juntado y rejuntado tantos esperpentos inútiles. Y tan campantes. Nunca los políticos han conseguido tanto dinero en dólares y no te dejan tener dólares. Porque a la sazón parece que el regocijo es para ellos nada más.Al parecer un regocijo contradictorio, pues los opulentos son los otros.
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.