6 de septiembre de 2020
Por el Dr. Felipe Martínez Pérez
Viendo las atrocidades ocurridas en el Senado, que era de suponer no pasaría en Diputados, pues ocurrió y peor. No cabe duda que se trata de un golpe de estado sin mover tanques, solo comprando cerebros. Algo que por otra parte no hay que olvidar que se lleva mucho por diversos países; aunque lo más atractivo al parecer es que los cerebros se dejan comprar y surge en el acto el viejo dilema de quien es peor, si el corrupto o quien se deja corromper. O surge la pregunta en que se han gastado once mil millones de pesos en la chapuza del Senado. Y lo que puede suceder, si lo de anteayer triunfa, ni se lo imagina lector. Pero lo que salta a la vista es la nula importancia de la patria y en consecuencia lo que ha sucedido ha sido causado por la antipatria. Y en ello, por otra parte, además de la moral, incide la falta de cultura, lo cual destila como substancia específica, verdaderos entendidos en injusticia.
Da la impresión que al Derecho Romano se lo pasaron por bajeras y apuestan a la ineficacia como es habitual y van veinte añitos. Y surge con dramatismo y miedo, para qué ha servido la 1420 que permitió una educación excepcional en los tres niveles y que todos a una, el baradelaje y los rectores, que se dice pronto, con gran alegría rompan todo lo bueno que quedaba. Es atroz que cuatro desclasados sin cerebro rompan porque sí, porque les da la gana, porque no dan talla alguna, tengan en sus manos la llave para destruir el pasado. Y para aplastar a cuarenta millones de argentinos. Y que un hombre y una mujer sostenidos por desgarramantas pretendan dejarnos en Venezuela, mientras ellos se dedican a gastar lo nuestro por el mundo del placer, que del trabajo nada, por supuesto. Mucho dinero y no han erigido una sola fábrica. En un país que necesita miles de fábricas.
Mucho hablar del agapanto y los helechos, y han sido incapaces durante veinte años de poner una simple canilla en las villas de La Matanza, pues es sabido, que si el sol sale para todos, y todos tuvieran la diaria alegría de verlo salir, y no les cegaran los pozos de agua con seguridad habría helechos en las queridas villas de la señora. Porque, por lo regular donde hay una mujer hay flores. En una palabra que pasado el tiempo me pregunto en momentos tan anormales y podridos, pendiendo de un hilo la República y con la tijera en la mano de políticos deleznables, ruines e inútiles, para qué ha servido la Universidad de Sarmiento y Roca. Para que han servido los tres Nobel, para que ha servido Borges, si solo existe elbaradelios club, ofendiendo minuto tras minuto al pueblo, a los que no los votaron y a los que si los votaron; y de continuar la democracia no los votarán. Por otra parte, han tomado conciencia que sus males no prescriben.
He escrito en varias oportunidades desde hace seis meses que el virus se los iba a llevar puestos, y algún día, es de esperar, habrá que enjuiciar a todos los responsables de la Salud. Sin embargo, y por el contrario cada vez peor y cada vez con más ahínco en contra de la población. Lo de Diputados es gravísimo por las tretas usadas y son tan estúpidos que afirman no hubo sesión y se aprobaron varias cosas. Y los amaestrados mozossin darles un simple café a los diputados que si estaban donde debían estar, en sus asientos, guardando la patria. Mamarrachos y adefesios, como si todavía anduvieran por sexto grado mojando la oreja y aparentemente buscando sangre. Mientras tanto la dupla profundiza la grieta y el Estado que es la dupla incendiando la Patagonia, tomando tierras en las provincias, y lo que puede venir si en el Congreso ganan ellos. Y ahí andan sin saber qué hacer. Y para más inri las gentes han tomado conciencia de que todos los puestos le quedan grandes; no dan la talla en ninguno.
Parece mentira que en momento que anda el virus de capa caída y con el efecto rebaño dando vueltas, se ufanen en demostrar cifras inexplicables de muertos, sigan a las vueltas inculcando el miedo a las gentes y peleándose entre todos ellos porque ninguno tiene rumbo y por lo demás poco y nada entienden de epidemias ni de nada. Nulos en todo. Como puede ser universitaria la segunda de a bordo en salud pontificando como un esperpento al uso si debo reírme o hacer mutis. Se les ve la marca en el orillo. Se trata de una carrera de ineficaces, tratando de llevar el confinamiento hasta el verano. Mientras se desternillan de la risa, y sin barbijo como es habitual. Se dan el lujo de mancillar el futuro largo o corto de los jubilados, adrede, porque suponen votaron al anterior y eso es tuto, entonces los sacan de madrugada en formación a la puerta de los bancos y con frío para darles un dinerillo a la vez que les sorprenden con una quita.
O sea, este gobierno cuidando el poder adquisitivo de los jubilados Después entre gallos y medianoche sueltan a miles de presos hasta que alguien mandó a parar y al día siguiente sales a la calle sin saber si volverás a casa. Y la culpa es tuya no del ladrón. A ver quién les manda salir a la calle o ir a trabajar. La calle es de los hampones. Y tan campantes. Las casa del otro se puede ocupar, cualquiera puede edificarse una casa en un terreno de alguien o de todos. Si te quejas te denuncian, como a los que salieron con banderas. Al punto que la insegura ministra de seguridad denuncia a los que denuncian las tomas. Y por si no bastare al nulo y mal educado de Educación le ha dado por prohibir los libros por el plomo. ¿Vio? Un cero a la izquierda, un plomazo ultrasónico riéndose a carcajadas de la Cultura. Todos tienen por norte el desatino.
Esta tarde en el mástil central por la victoria de la Selección Argentina ante Egipto en el Mundial. La Scaloneta se clasificó a cuartos de final con una épica remontada.