31 de mayo de 2020
Por el Dr. Felipe Martínez Pérez
Hace más de dos meses escribía que el virus se los iba a llevar puestos, a los políticos me refiero, a los demás se los va llevando de a poco, porque nadie hace nada para que el virus pierda la batalla. Un gobierno que a sus soldados llamémosles médicos no les da casco llamémosle mascarilla y vestimenta adecuadas, pues o no tiene, o no quiere, o las dos cosas; y no le interesa ganar la batalla, para alarma eterna. Y por estas pampas, sucede como en España,que no han querido hacer nada de lo necesario. Terminarán en la cárcel como debe ser. Y sustos por el estilopueden ocurrir por aquí. Porque sucede que la nación no hace nada, las provincias, salvo algunas que se han desmarcado como era lógico, tampoco hacen nada, y peor, echaban la culpa al otro, mientras escondían, las pruebas.
Y la gente con dos dedos de frente, refieren que todo recuerda a las inundaciones platenses. Quien iba a pensar hace pocos años o pocos meses, que el bali que dice ser médico y habla en los medios como si supiera, que en comisión o por omisión,olvida traer reactivos al pueblopara testear a todos sus convecinos. Y el marquitos callado como si nada pasara terraplenando las fronteras. Y se le ha metido en la cabeza que no va a tocar el pito a las siete de la tarde. Y ahí los tenéis saliendo en múltiples fotos. Y solo merecen ser declarados persona no grata, que sería lo ideal. Alguno de ustedes escuchó gritar al bali en los sitios donde hay que hacerlo que necesitaban test para Bolívar y para todos los argentinos. Total, esta recua se los hacen por bajeras. Que con mi dinero se puede hacer de todo, hasta hacer mutis por la pandemia.
Pero es tan fácil, que parece cosas de Mandinga. Y sin embargo,hacer los test, y al enfermo cuarentena y al sano trabajo. ¿Pero es tan difícil? Si es difícil, perdón es macabro, porque lo que importa en HispanoAmérica es joder la marrana y me explico, aunque ya lo le he escrito, usted lector tiene que empobrecerse, enfermo osano, para el caso no importa, hasta que llegado el momento deba arrastrase a pedir un mendrugo de pan, por ejemplo, en este caso al marquitos. Se entiende. El virus es un exponente magnífico para romper las capas medias. Por eso se llega a un estado de contradicciones diarias. Pensar que al bali, que suponemos es médico, no se le ocurrió traer a su pueblo en donde ha crecido en dinero, diez mil test más o menos; y curiosamente el marquitos no se los ha pedido, aunque a la manera de gigante todo poderoso ha puesto tierra en las puertas de la casa común. Tampoco se los han pedido los demás.
Personalmente hablo mucho con la gente y la gente conmigo. Y la gente se pregunta por qué la oposición no aparece por ningún lado, como debiera ser. Es hora que la oposición aquí y en la nación, de una buena vez, se reúnan en algún sitio para decir lo que hay que decir, que es todo y ya, porque a poco mirar se palpa que falta de todo, salvo gilipollas.Y empezando por Bolívar que es una vieja cantera de jorobados y jorobadillos que por ahí andan por las alfombras de la política.Yo creo que esta desestabilización que se está viviendo desde hace tres meses es la misma que se está viviendo desde hace seis años en España agravada en la actualidad por el virus, y ya ve lector el camino de destrucción, en un país fuera de serie con amorales seriales en el desgobierno. Pues bien este también es un gran país y un país grande que no es lo mismo, pero del cual hay que preocuparse para no perderlo amén de sus habitantes. Llevamos el mismo camino y por aquí no se ve un VOX capaz de hacerles marcar el paso. Dentro de seis años Argentina está destrozada y comprando trigo en el exterior de la misma manera que Venezuela compra petróleo porque resulta queal parecer no pueden extraerlo por falta de insumos, y cambian petróleo por toneladas de oro. Esto se quiere para Argentina. Si,y lo promueven y garantizan unos pocos, perfectamente identificados
Osea, que el momento de Argentina es ya, y por enésima vez escribo que el futuro está en manos de los radicales, tras sus mejores hombres, que no son muchos, pero contagian ideas e ideales. Otra vez necesita este país y sus paisanos una ilusión que los lleve de la mano; y no falle como el tarambana anterior.Y los radicales están en todo el país y si en cada pueblo los que dicen serlo han hecho mutis, pues se ponen otros y que por favor tengan más de cincuenta años. Y los jóvenes, como ha sido toda la vida, en el comité aprendiendo y yendo a buscar las empanadas. Pero hay que largarse de una buena vez, y sin miedo, que de la boca de los arregladores del virus solo sale la capacidad de amedrentar y son todos tan nefastos que tanto va el cántaro a la fuente que al finalse rompe. Ahora realizan test y sale lo que tenía que salir más la vergüenza de la miseria.
Así que cada cual en su pueblo empiece a calentarse y trabajar. Y por supuesto este plan dice trabajar con los del pro, pero en compartimientos distintos porque así nos ha ido. De lo que no cabe duda es que se puede continuar discutiendo las decisiones sobre la manera de andar, sin embargo la oposición no puede andar a lo que dice el oficialismo, sino que es hora que la oposición marque tono y compás. Hay que discutir las propuestas de ellos, pero a la vez que el país entero discute las propuestas del radicalismo -vuelvo a escribirlo-sin importar si ganan o pierden; porque en definitiva por poco que se hinchen van a ser más importantes y efectivas que las actuales que ningún peso sustentan.
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.