19 de abril de 2020
Y ahora están metidos hasta las orejas en ver como salvamos los cuerpos y los de quien, que de eso se trata si la cosa se pone fea. A que cuerpos nos vamos a dedicar con cierto fervor y a cuales no, y dadas las noticias que se filtran incluso por aquí parece se estarían olvidando de las almas. O sea de la moral o de la ética. Porque en los tiempos que corren, entrar a pensar en esos supuestos, es terrible cuando se olvidan de lo que importa, es decir un simple reactivo que se puede hacer por aquí. Se le podría recordar al gobierno que Argentina tiene tres Nobel en Medicina, que se dice pronto. Pero nunca hay dinero para comprar lo que importa. Y si ocurre la catástrofe total, que Dios no lo quiera decía el de la vuelta, pero si llega, las prioridades, ¿serán para los jóvenes y los políticos? Y por supuesto, dejar trabajar a unos si y a otros no. Ayudar a este y no a aquel, dependiendo del palo. Y los viejos como los trastos que sobran.
Que la peste podría ser más llevadera si hubiera algunos llevaderos. Es chocante y obsceno que llegado el momento un politiquillo decida tu fecha de vencimiento, o la del anciano de la otra cuadra. En una palabra que todo puede depender - ya depende en algunos sitios- con la fecha de fabricación. Y todo porque el virus se ha politizado en buena parte del mundo. Y de lo que sí cabe duda, son las vueltas y revueltas en todos los países alrededor de qué hay que hacer; o las críticas de lo que no se hace, que por lo regular, es lo que hay que hacer. Pero el virus es tironeado por unos y otros políticos. Por eso da vergüenza o bronca cuando se lee en los periódicos que solo hay equis muertos en el día de hoy y que está a la baja; y salta la pregunta de por qué todavía a esta altura en la mayor parte del mundo se sigue mintiendo, usando términos de los que se deduce que nadie es una persona, que nadie tiene nombre. Solo un número que mueve un porcentaje
Eso si, como el virus está politizado y las recomendaciones a veces no se recomiendan entre ellas, pues surgen apuros y apurones, porque no tienen mucha idea de la pandemia y de como sucede la curva. De maneraque un día el barbijo si, y otros libertad para el barbijo Y otro día si no te pones el barbijo, el de enfrente, que por lo regular es un gilipollas, te trata de asesino y ni te cuento si eres médico, pues hoy eres el héroe de los tiempos que corren y dentro un rato o mañana pasas a la categoría de leproso de los tiempos antiguos. Señalado por la calle, y no te dejan dormir en tu casa. Falta que les obliguen a llevar colgado en algún sitio el carnet, o todavía peor, tablillas,que vayan sonando como aquellas de los leprosos medievales.
Y sin embargo, en primera fila y presos muchas veces de las luchas de unos y otros, y de cómo librar la batalla. Se supone que a órdenes de quienes se supone que saben. Sin embargo, los hay por el mundo que han escuchado, recién cuando los muertos abundaban, y en ese momento han tomado al toro por los cuernos, porque se lo pedían a gritos. Tal el caso de España donde no se trata de impericia sino de impudicia. El sánchez, el coleta y la obscenidad del gobierno peninsular. Baste decir que los 25000 sanitarios que han dado positivo son exactamente el 15% largo de la totalidad de los positivos españoles. Como para ganar una batalla con soldados desnudos. Da para pensar mal, de tales desvergonzados, amén de toda la turbamulta que tiene a su alrededor. Indecentes y sin moral. Mintiendo en los números. Ahora los sanitarios argentinos infectados y contando los reactivos. Mucho indecente por el gobierno.
Seguimos en sexto, mi bolita es más linda que la tuya, yo tengo una figurita de Musimessi y tú no. O tengo menos muertos que tú, y resulta como se está viendo, que es la tuya más bonita porque reluce más que la mía. Jugar con Chile a ver quién tiene más muertos o menos, es en primer lugar, obsceno, y en segundo lugar mentirnos porque sin testeos solo hay muertos; pero no porcentajes válidos. Es asombroso como en estos días de terror algunos gurús aparecen y sin tablillas, al menos para enterarnos que deambulan por la zona. Eso sí, usan las palabras y con ellas hipnotizan a los gilipollas, tal el caso del famoso extranjero que hipnotizó al presidente anterior, que por otra parte era lo natural, que otra cosa se podía esperar, y a su gabinetillo de cabezas huecas y mostrencas, y para más inri, a buena parte del país; y ahora resulta, según sus desvaídas palabras, que el mejor de América es el Alberto.
Tampoco es el peor aunque se hace camino al andar. Pero sin duda los hay mejores, y muy mejores, y al ladito no más. Y por si algo faltara, mientras cuentan los muertos ponen en libertad el dólar. Y otra vez el dólar, y siempre el dólar; el país parado, sin dinero en los bolsillos, y el dólar desatado. Que manga de desvergonzados, les importa tres pimientos la nación o la patria, perdón por la palabra, que nunca falta algún estúpido ante la palabra. Y a tuitear que son dos días. Sin embargo, desperdigados andan los políticos cuando debieran estar en el Congreso calentándose por el país en serio, y no solamente con el tapabocas. Que ya que estamos, parece, que nadie toma conciencia que peligra la sociedad a pesar de la peste. Que en estos momentos andamos a oscuras y con una democracia herida en las dos alas. No se puede depender de quienes dependemos. Que no han venido por nosotros, sino a por nosotros.
https://felipemartinezperez.wixsite.com/index
Cuando todo parecía perdido, apareció el corazón de la Selección. Argentina protagonizó una remontada épica, venció 3-2 a Egipto y se clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo tras revertir un 0-2 en apenas once minutos.