1 de marzo de 2026
La primera luna incluyó bandas locales de diversos géneros.
por
Chino Castro
Con una buena cantidad de bandas locales de diversos géneros, anoche abrió en el Parque la edición 2026 del Me Encanta Bolívar, organizada como siempre por el gobierno municipal a través de diversas áreas, con el respaldo económico de su par provincial y el aporte del comercio bolivarense.
El segmento inicial estuvo destinado al igual que cada vez a los grupos locales, que son los que vemos todo el año en escenarios de la ciudad pero nunca con una infraestructura así, que les da la chance de lucir a pleno.
La apertura ocurrió apenas unos diez minutos después de lo previsto, algo que no suele ser habitual en nuestro festival, y menos cuando se empieza temprano, que este año es a las 19 horas. De tal modo, la grilla pudo ser desplegada de acuerdo a lo previsto, con muy poca demora entre bandas dado que también resultó dinámico y certero el armado del sonido sobre el escenario.
En principio, se presentó Misterio Swing, dúo de guitarra (Agustín Rusillo) y violín (Renzo Martínez), junto al ballet Dejando Huellas. Interpretaron la zamba Amanecer de San Carlos, del bolivarense Carlos Horacio Iglesias, la canción que históricamente se ha empleado para abrir nuestro festival. El grupo de danzas fue fundado en enero del 2024, y es dirigido por Abel Salvatierra.
Después, los dos conjuntos se quedaron en el escenario para un gato y una más. Los Misterio Swing se formaron en 2014 y desde entonces trajinan escenarios en la costa atlántica, centros turísticos y ciudades del país, casi siempre al modo de intervención musical, vale decir que irrumpen en un restorán o en cualquier esquina para convidar su arte sensible.
Entre números, los/las conductores de la fiesta, Ailín Mendoza y Kevin Sánchez, daban a conocer quiénes son las firmas comerciales locales que auspician, y nos contaban sobre el armado del predio. Como hemos informado, el escenario está montado detrás del natatorio municipal, y, alrededor, describiendo una larga medialuna, toman ubicación unos veinte food trucks y otra muy buena cantidad de artesanos y expositores que ofrecen el producto de su trabajo a las varias decenas de miles de almas que en dos noches pasan por allí. Uno de los stands es ocupado por la Dirección municipal de Derechos Humanos y Fortalecimiento Institucional, que exhibe en el escaparate libros de autoras bolivarenses. También tiene su lugar, a un costado del escenario, una representación del hospital 'Capredoni', con una ambulancia y los elementos y recursos humanos necesarios para el caso de que surja alguna urgencia o alguien requiera atención médica.

La música continuó con Ensamble Musical Pirovano, una banda que abreva en las siempre rendidoras aguas del rock cancionero argentino clásico, de los noventa y alguito de los ochenta. Interpretaron, a su modo, Lamento boliviano (Enanitos Verdes), Costumbres argentinas (Abuelos de la Nada) y Campanas en la noche (Los Tipitos). El grupo se presentó en las ediciones 2023 y 2022 del Pirovano Canta, entre otros shows que dio en su localidad natal, tanto en espacios públicos como en fiestas privadas.
Al toque fue el turno de La Caravana, una de las propuestas locales que el público esperaba. Conformada por once músicos traccionados por la voz de Hernán Moura, la banda fundada en 2001 y que tras un sinfín de cambios de integrantes permanece incólume con su cóctel feliz de reggae y ska, volvió a apelar a perlas de Los Fabulosos Cadillacs y Los Auténticos Decadentes para encender los primeros bailoteos de la noche, con el legendario 'Cacho' Cambón ya soldado a la valla de contención bien cerquita del escenario. Abrieron con Manuel Santillán (El león), uno de los grandes himnos cadillacs, y recurrieron otra vez a esa firma para responder, con El satánico Dr. Cadillac, al bis que les fue requerido. De los once, algunos están desde el principio. Como se esperaba, el grupo sonó muy bien -la calidad de sonido que brinda el encuentro es otra vez excelente-, con una sólida sección de vientos, compuesta por el trompetista 'Tico' Álvarez y el saxofonista Juani Lobos, y el color percusivo que imprimen Javier Díaz Corbera y Raúl Tévez.

A esta altura, poco antes de las nueve de una noche serena y cálida tras una mañana lluviosa que ensombreció el semblante de unos cuantos, comenzaba a ser notable la cantidad de gente que iba llegando al predio, una buena cantidad de ese total con sillas y reposeras en mano, algo que se ha vuelto una sana costumbre.
La noche continuó con Fronteras Libres, El Manco y Cher, entre otras propuestas de la ciudad, antes del grand finale con los números nacionales que le dan brillo a esta edición, que en la primera luna fue Flor Álvarez. Todo esto, es objeto de cobertura en las redes sociales y plataformas de este diario, que transmitió en vivo la fiesta por su canal oficial de Facebook, y lo propio hará hoy.
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REFACCIÓN
Durante unos 40 años, Justo Marino Jaureguiberry atendió a su clientela con esmero y buena mano para la cocina. Su matambre arrollado quizás no haya podido ser superado aún. Mucho menos su calidez humana.