12 de abril de 2026
Escribe: Ing. Gustavo Huesca Pérez.
por
Gustavo Huesca Pérez
Durante 25 años de mi vida profesional he conocido al sector como productor, como asesor, como distribuidor de insumos, como cerealista, como contratista, como administrador de "pooles de siembra", todas actividades privadas.
En los últimos veinte años, tuve la oportunidad de participar directamente en la elaboración y discusión de distintos proyectos de Ley referidos a la actividad agropecuaria, entre los que destaco el de Seguro Agropecuario Multirriesgo, dentro de equipos de asesores tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la Nación, o sea, he conocido la mirada pública, tanto como la privada, sus características, sus necesidades, sus limitaciones, bajo mi óptica particular.
Pocas veces vi un tema con tanto consenso previo de todos los actores y tan escaso avance real. En cada reunión técnica, con productores, con agentes públicos, en cada congreso o jornada técnica de productores y profesionales, en cada comisión, en cada intercambio entre legisladores, funcionarios, entidades representativas de los productores, aseguradoras y entidades varias del sector, la conclusión fue siempre la misma: Argentina necesita un sistema de seguro multirriesgo.
Sin embargo, ese consenso nunca logró transformarse en política pública, en una sólida decisión de todos los sectores hacia la concreción de un sistema que transmita tranquilidad al sector, que la necesita, pues es uno de los pilares fundamentales de la economía argentina.
Argentina tiene hoy una cobertura de seguros que alcanza aproximadamente entre el 50% y 60% del área sembrada, pero con una característica determinante: se trata casi exclusivamente de seguros contra granizo. Esto implica que el productor sigue expuesto a riesgos, inclusive, más importantes:
En un contexto de creciente variabilidad climática, y altibajos de precios en el mundo que atentan contra la rentabilidad de la actividad, esta situación resulta cada vez más crítica. El productor debe tener una sola preocupación: producir más, en forma eficiente, adaptándose a los avances de las nuevas tecnologías, cuidando la sustentabilidad del medio ambiente, productos de calidad e inocuidad alimentaria y alto valor nutricional. Debe implementar rigurosamente los principios técnicos de las "Buenas Prácticas Agrícolas". No debe hacerse cargo de ninguna manera de los riesgos climáticos de distinta índole, ni de pérdidas económicas por fluctuaciones de los mercados que pueden deprimir los precios por motivos ajenos a la producción.
El contraste internacional es claro. En Estados Unidos, el sistema federal de seguros agrícolas multirriesgo cubre más del 85% del área productiva, con un esquema donde el Estado subsidia entre el 50% y 65% de las primas y actúa como respaldo ante eventos catastróficos. Brasil, con un desarrollo más reciente, logró expandir la cobertura a cerca del 30-40 % del área, con programas como el PSR (Programa de Subvención al Seguro Rural), también con aporte estatal.
En la Unión Europea, si bien los modelos varían por país, existe una fuerte intervención pública a través de subsidios, fondos compensadores y esquemas mixtos. Para dar un ejemplo, en España se llama SESAC (Sistema Español de Seguros Agrarios Combinados), que es un sistema públicoprivado creado por ley en 1978.
Como nota de color importante, cuando se firmó el Pacto de la Moncloa en 1977, uno de los puntos fue la creación de un Seguro Agrícola Multirriesgo combinado. Tiene tres patas: El Estado, a través de ENESA subsidia las primas, las aseguradoras agrupadas en Agroseguro y los productores. No es una póliza comercial, sino un sistema estructurado a nivel país, una verdadera Política de Estado. Todos coincidieron en la necesidad. El denominador común es claro: sin participación activa del Estado, el seguro multirriesgo no se desarrolla.
Costos: lo que hoy paga el productor en Argentina Actualmente, los productores argentinos destinan a seguros contra granizo valores aproximados de:
Un sistema multirriesgo completo podría ubicarse en el rango de USD 70 a 120 por hectárea aproximadamente. A primera vista puede parecer elevado. Sin embargo, una sequía severa puede implicar pérdidas de entre USD 400 y 800 por hectárea, o incluso la pérdida total del cultivo. El problema no es el costo en sí, sino quién lo financia.
Comparativo de coberturas (Argentina vs Mundo)
ARGENTINA:
90% granizo
10% otros riesgos
1% Multirriesgo
Aseguramos masivamente el menos importante
EEUU / UE:
80% multirriesgo
20% específicos
BRASIL:
30% Multirriesgo
70 % otros riesgos
COMPARACION en ARGENTINA(COSTOS)
Seguro granizo:
USD 25- 50/ha
Multirriesgo: USD 70- 120/ha
Pérdida por sequía: USD 400-800/ha
Participación del Estado (% prima)
EEUU: 50-65%
Brasil: 30-50%
UE: 40-70%
Argentina: 0%
Los intentos en Argentina Desde el año 2000 hasta la actualidad se presentaron más de 15 proyectos legislativos vinculados a seguros agrícolas multirriesgo o sistemas de cobertura ampliada. Ninguno logró convertirse en un sistema nacional operativo. A lo largo de los años en los que participé he visto Proyectos de Ley, en muchos de ellos participé directamente.
Proyectos presentados (Autores) Héctor "Pichi Campana Ricardo Buryaile Ulises Forte Gumersindo Alonso Atilio Benedetti Luis Basterra Gilberto Alegre Juan Casañas Héctor Romero Alicia Ciciliani Pablo Orsolini Y, más recientemente, José Nuñez, Carlos Gutiérrez, Alejandro "Topo" Rodríguez, Mónica Fein, Luis Contigiani. Distintos partidos. Distintas miradas. Una misma conclusión: el seguro multirriesgo es imprescindible. No es un problema de tendencia política partidaria, todos lo entienden. Como en la experiencia española, todos de acuerdo. Hubo iniciativas provinciales recientes -como el caso de Córdoba, con experiencias sobre superficies del orden de las 500.000 hectáreas- pero sin continuidad suficiente para consolidarse como política estructural más ampliada.
La discusión de fondo Después de dos décadas participando en este debate, mi posición, derivada de la experiencia desde "ambos lados del mostrador", el privado y el público es clara. El Seguro Multirriesgo es imprescindible y debe estructurarse sobre tres pilares inequívocos:
Este Fondo, recientemente incorporado tras largos debates y esfuerzos legislativos, sin dudas, disminuiría su monto ante la existencia de un Seguro Multirriesgo generalizado. Eso podría ayudar a solventar las primas que debe hacerse cargo el sector público. El productor asegurado no necesitaría los beneficios de esa ley. Además, al generalizarse, disminuiría el valor de las primas.
A esto debería sumarse un esquema de incentivos:
Un problema más político que técnico Argentina tiene capacidad técnica, mercado asegurador, información climática, que es muy buena, pero debería reforzarse con un buen "Mapa de Riesgos Climáticos", algo en lo que la Secretaría de Agricultura viene trabajando a través de la Oficina correspondiente y, por supuesto, tenemos una escala productiva suficiente para implementar un sistema de este tipo. Lo que ha faltado no es conocimiento. Ha faltado decisión.
El agro argentino es una de las principales fuentes de generación de divisas del país. Sin embargo, su estabilidad sigue dependiendo en gran medida del clima. Y eso, en el siglo XXI, no es razonable. El seguro multirriesgo no es un beneficio para el productor. Es una herramienta estratégica para el país. El problema no es el costo del seguro... es el costo de no tenerlo. Y seguir postergándolo ya no es una omisión. Es una irresponsabilidad.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
POLÍTICA
Estuvo en Bolívar reunido con Sandra santos hace unos días y hablaron del tema.