26 de febrero de 2026
Hablamos con Ezequiel Sánchez, un bolivarense en México.
por
Chino Castro
La última vez que hablamos fue a fines del 2023. En ese momento estabas en Mexicali (México), donde te radicaste en 2021. En esos días tus oficios allá eran dos: cantante y barbero, pero me dicen que ahora todo cambió.
Ezequiel Sánchez: -Todo es distinto (se ríe). Sigo haciendo música pero en casa, para mí. Continúo componiendo, haciendo mis cositas, pero más que nada como para 'aguantar' el hobby. Y tengo una agencia de marketing en Los Ángeles, enfocada en el mundo automotriz. (Este es un emprendimiento que el bolivarense desarrolla en sociedad con Julio, un amigo que es su hermano de la vida en tierra azteca, que lo ha bancado en las buenas y en las malas, y el que le dio trabajo sin ninguna referencia y le pagó por adelantado; su familia allá, digamos). Metiéndole duro a todo eso.
Graba canciones caseramente, algunas sube a las plataformas y a las otras las almacena, para lanzarlas más adelante tal vez. Compone, se está "metiendo mucho en el género mexicano, con baladas y cosas así pero en un estilo más 'mexicanote'", contó a este diario, en la primera entrevista que da a su regreso a la ciudad en plan descanso. 'Eze' permanecerá entre nosotros hasta fines de abril o principios de mayo. Antes, a mediados de marzo se someterá en CABA a una cirugía para completar su tratamiento para bajar de peso, por el que hace una década le fue colocada una banda gástrica que resultó un triunfo, ya que desde entonces ha logrado mantenerse en forma después de años de obesidad.
¿Y por qué dejaste la música? Te estabas abriendo camino, como cantante fijo de una banda con mucho laburo...
-Sí, cantaba en un grupo estable. No me gustó la manera que tenían de trabajar. Lo tomaban como una especie de hobby, y no como una profesión a la que dedicarle tiempo. O por ahí es así la gente con la que me tocó compartir, no creo que todos tengan el mismo criterio. Y quizá son muy cerrados en cuanto a los estilos; cultualmente somos muy distintos, y en lo musical se nota bastante. Así que sigo haciendo cosas con la música, pero en casa y de modo reservado. Cosas que tal vez algún día salgan a la luz, veremos.
¿Y cómo llegás al marketing digital para la industria automotriz?
-No tengo ni idea (se ríe). Empecé a trabajar con quien ahora es mi socio, Julio, como community manager. Lo conocí una semana después de llegar, yo me fui en octubre del '21 a México y siete días después él me contrató. Yo tenía que hacer de todo, lo que salía. Y como acá había desarrollado redes, cuando cantaba, pensé que allá podía dedicarme a lo mismo. Él se ocupaba de la venta de autos, comenzamos a trabajar juntos, nos empezó a ir bien y el tiempo y el trabajo constante dieron para armar una sociedad. Entonces nos llegó una propuesta de una gente de Estados Unidos que tenía flotas de autos para vender, y nos fuimos a experimentar.
Así fue que la sociedad montó su emprendimiento con dos bases: Mexicali, donde 'Eze' vive y puede desarrollar su trabajo desde casa, y Los Ángeles, ciudad a la que viajan una semana cada veinte días a grabar las sesiones de fotos para las publicidades con los autos, en una bodega acondicionada especialmente, y luego continúan con el trabajo en una oficina. "El año anterior armamos el equipo de gente, para no tener que estar 24 x 7 nosotros. Manejamos la logística, y cada veinte días vamos allá a supervisar la labor de los muchachos y coordinar", puntualizó Sánchez.
¿Y te gusta lo que estás haciendo?
-Sí, me gusta. Me gusta y me nutre. De experiencias, de historias, de anécdotas. Me fui a un país donde no conocía a nadie, y acá era poca la gente que confiaba en mi: "A qué te vas a ir a la otra punta del continente...".
A limpiar baños, lo que no harías acá.
-Literal.
Pero vos sí confiabas en vos, y esa es una fuerza indestructible.
-Sí, con eso ya estaba. Pero mis viejos también siempre me apoyaron. Y acá estoy. Viviendo bien. Puedo ver a mi familia cuando quiero, de hecho el año pasado me los llevé a mis viejos, estuvieron tres meses viviendo conmigo, conociendo, recorriendo. Pero si me preguntás si me hubiese imaginado todo esto, te diría que no. Yo me fui a cantar y a cortar pelo.
A probar fuiste, pero no sabías si la aventura podía durar tres semanas, cuatro meses, unos años o toda la vida.
-Literal. Y pasaron cuatro años y medio.
¿Cortar el pelo ya no? Acá hay un montón de peluquerías hoy, que ahora se llaman barberías, y en algunas trabajan pibes que vos formaste en el oficio. ¿Un oficio que dejaste?
-Sí, hay algunos que empezaron conmigo, y con 'Fede' Gallo. Eso está bueno. Yo allá tengo mi equipito y les corto a amigos, pero muy esporádicamente, no estoy desempeñando ese oficio. Sí en su momento capacité gente, pero no me estoy dedicando por el simple hecho de que esos trabajos te atan 24 x 7 prácticamente, y en un lugar fijo. Y con esto no puedo. Además que ahora que tengo la posibilidad de estar moviéndome, veo que está bueno llevarte el trabajo con vos. Esa onda me gusta, aunque por momentos puede resultar estresante.
Una de las pocas 'herencias' positivas de la pandemia...
-Sí, una modalidad que se volvió muy fuerte y muy usada a partir de ese año, el 2020. Hay gente que sigue trabajando así y otra que cuando pudo volvió al modo clásico, pero a mí me gusta poder llevarme el trabajo conmigo, prefiero eso.
¿Y la vida en México te gusta?
-Sí, está buena. Como la mayoría de la gente de Mexicali es foránea, son en general como nosotros, familieros y sociables. En Estados Unidos son más fríos, empatizar cuesta. Se complica, se complica por el idioma, por la cultura en general. Estás más solo allá. Pero por eso estoy ratos, una semana cada tanto. Aunque el año anterior estuve casi todo el año, pero convivía con mi socio, con su familia, con los trabajadores. Entablar relaciones, conversar y conocer gente, claro que se puede, pero es más difícil que en México. En México cuando decís que sos argentino enseguida te preguntan sobre fútbol, te hablan de Maradona, de Soda Stereo, de Los Enanos (Enanitos Verdes, otro grupo que en los años ochenta supo abrir para el rock argentino la brecha latinoamericana), se arman lindas charlas, lindos encuentros. Pero capaz pasó que en Estados Unidos no me moví en una zona con muchos latinos...
Acá de México suelen llegar noticias sobre inseguridad vinculada con el narcotráfico, los cárteles, ajustes de cuentas, etc.
-Sí, ahora la noticia es que liquidaron al 'Mencho'.
Alguien frente a todo eso puede acuñar la idea de que te jugás la vida a cada instante en ese país.
-Mirá, creo que pasó lo mismo en la época del covid: los medios te venden lo que quieren, si quieren vender miedo lo van a hacer. Yo vivo en zona de frontera, zona caliente, como dicen ellos. Nunca me pasó nada, nunca a la gente de alrededor mío tampoco. Lo que pasa entre cárteles es entre ellos, muy rara vez quedan civiles en el medio.
Vos decís que no es como en Estados Unidos, que cuando bombardean un lugar hablan de 'daños colaterales', en referencia al asesinato de civiles inocentes...
-No, a ellos no les importa nada, pero acá no veo eso. No estuve en lugares muy complicados, pero sí fui a zonas que se dice que son peligrosas, y no me pasó nada ni vi nada tampoco como para contar como una experiencia de inseguridad o violencia. Ahora cuando pasó lo del 'Mencho' yo estaba acá, pero largaron allá como un toque de queda, pidiendo que no anduviera la gente más allá de las dos o tres de la tarde en la calle porque serían levantados. No pasa eso, lo que hacen son mini atentados simultáneos, prender fuego un auto, por ejemplo, en lugares estratégicos. Pero no es tan agresivo como se lo ve. Y si hablamos de inseguridad, hay en todos lados, y en algunos sitios te liquidan por menos. En la zona donde estoy no te van a matar por un teléfono, cosas que en otros lugares sí pasan. Allá hay ajustes de cuentas, eso sí, pero no cae cualquiera por eso.
¿Extrañás algo de acá, o tenés claro que por ahora tu vida está en Mexicali?
-Extrañar se extraña. El convivio, el compartir, los mates se extrañan. Si bien me armé de un grupo de argentinos que nos juntamos a peñar capaz dos veces por mes, con los cuales se siente como un vínculo familiar, siempre se está extrañando: la música, la comida. Te querés seguir cuidando y es imposible, ¿cómo les van a decir que no a unas facturas? Tu vieja te cocina lo que sabe que te gusta, y así. Hay empandas, cosas ricas, y comés. La calidez del compatriota claro que se añora. Pero por el momento no está en mis planes volverme. Voy cumpliendo objetivos que tenía cuando me fui, y me quedan varios aún, así que me quedaré allá.
¿Cuáles, por ejemplo?
-Una casa propia tengo pensado tener, por ejemplo, y algunas otras cosas. No sé si para mí, o para que sea un ingreso pasivo. Pienso en crear en un futuro un capital un poco más fuerte como para poder tener algo mío. Me gustaría en México, en algún lugar. Me gusta mucho La Paz, la península de Baja California. Mexicali me interesa también, una ciudad industrial en constante evolución, porque es frontera y está pegada a Estados Unidos, por eso la gente va y viene todo el tiempo.
Por último, 'Eze': ¿el que eras a los 20 años, qué le diría al que sos hoy (nació en 1990, vaya década)?
-Ehhh... que disfrute. A veces te privás de hacer cosas por miedo, o por no saber qué va a pasar. Pero si lo hacés con miedo igual hacelo, y si sale mal, se puede volver y empezar de nuevo. Liberate, que la vida de algún modo es como un videojuego: si perdés, reset y comenzás de vuelta. Que no se quede con ganas de nada le diría. Yo creo que el que era a mis 20, estaría contento y conforme con el que soy. Vería que creció mucho a nivel emocional, a nivel conciencia, que se hizo adulto de golpe, de alguna manera. Yo creo que no está mal permanecer en una zona de confort, pero si no salís de ahí, nunca sabrás qué pasa afuera. Eso podría estancarte. Y la gente que te dice que te puede ir mal cuando estás por irte, te está trasladando sus miedos e inseguridades. Porque lo que vos estás haciendo es capaz lo que esa persona hubiera hecho, y por miedo u otra cosa no se lanzó. Pero si uno está decidido, y lo quiere, lo va a hacer. Si te va mal, empezás de nuevo, no muere nadie. Y reiniciás de otra manera, habiendo ganado experiencia, ya no sos el mismo después de ver qué había del otro lado.
O podés pegar un volantazo en tu vida sin irte a ninguna parte, no sé, poniéndote a hacer otra cosa.
-Sí, totalmente. Te podés tirar a la pileta sin irte lejos, producir un cambio. Yo ya lo había probado acá a eso, con la peluquería (La Quinta Dimensión) que teníamos con 'Fede' (Gallo) y 'Cuca' (Alina De Azevedo), que proponíamos cosas distintas, era un lugar abierto a diversas expresiones. Me he tirado a varias piletas, y por suerte todas tenían un poquito de agua. Siempre jugamos, ese es el tema. Es como que el universo me va diciendo, 'es por acá, es por acá'. Yo encaro confiado, y si hay una pared, la choco y sigo (se ríe).
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