22 de mayo de 2026
Un buen tipo que fue concejal en 1993 y luego delegado municipal. Mucho trabajó por la instalación de la Unidad Penitenciaria N° 17.
por
Ángel Pesce
Miguel Spaltro fue un buen tipo, eso como para comenzar. Nacido en una familia reconocida de la localidad de Urdampilleta, le tocó seguir los pasos de su padre, Don Roque, quien fuera delegado municipal del radicalismo y también rector del IESU.
Alguien lo recordó porque compartió sus pasiones: el radicalismo, Boca, Atlético Urdampilleta y Veterano en el fútbol rural. Miguel fue concejal en 1993 durante el gobierno de Juan Carlos Reina, y llegado Juan Carlos Simón al poder lo nombró delegado municipal, dejó su banca en el Concejo para que la ocupara otro urdampilletense, Edgardo Esteban.
Un tipo conocido, conocedor del pueblo y sus problemáticas, le tocó reemplazar a Miguel González, que venía del gobierno peronista con una gestión que no terminó bien. Tuvo varias diferencias con Simón y terminó su delegación a poco andar, la cual quedó en manos de Andrés Elizondo.
El apellido Spaltro en Urdampilleta es reconocido por su padre, es cierto; pero Miguelito aportó lo suyo. En gran parte la localidad le debe lo mucho que trabajó por la instalación de la Unidad Penitenciaria N° 17, la cual tenía una gran contra política de su propio partido, el radicalismo.
En más de una ocasión el diputado mandato cumplido Isidoro Laso recordó la labor de Miguel Spaltro para convencer a los vecinos de que el éxodo de la juventud se podía menguar en parte con la cárcel. Es cierto que cualquiera preferiría una industria a una unidad penitenciaria; pero "es lo que podemos tener hoy, una fábrica sin chimeneas, y tenemos que aprovechar la ocasión porque hay varias otras localidades que la quieren", dijo Miguel en su momento.
Osvaldo Navarro, un amigo de toda la vida, recordó que "Miguel era conocido por la familia materna, era nieto del Dr. Américo Sisto, posiblemente el mejor médico que haya tenido Urdampilleta". Y agregó: "Por la rama paterna era descendiente Don Claudio Urdampilleta, el hombre que loteó el campo para que se hiciera el pueblo".
La diabetes lo tenía complicado desde hacía tiempo y según algunos allegados fue la que le puso fin a su vida, en su Urdampilleta natal. No era el delegado del pueblo cuando se realizó el plebiscito para instalarla; pero sí fue uno de los vecinos que estuvo convencido, y convenció a otros, de que era una alternativa viable para la localidad como lo terminó siendo. QEPD.
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