18 de febrero de 2026
Con Sebastián Cayre, músico.
por
Chino Castro
Para el aún incipiente 2026, el cantante, compositor y guitarrista Sebastián Cayre se plantea "redoblar loes esfuerzos" para "estar más cómodo" en su elemento, y "laburar más, viajar y tocar más". En esa línea, "tengo que concretar sí o sí la grabación de un disco, o de algo", se desafía. Todo, con el corazón y la mente alineados por la transversal premisa de "sacarle aún más jugo a ese pequeño nombre que con el tiempo me he hecho".
¿Cómo viene el año?
- Salieron varias fechas estas semanas. El finde del 21 de febrero voy a Chascomús; el 22 a Berisso; después estaré en el Me Encanta, y más tarde iré a Tierra del Fuego, otra vez. (El cronograma de sus shows para el primer cuatrimestre del año está disponible en su facebook.)
O sea que estás trabajando mucho. Recuerdo una de las primeras notas que hicimos a poco de tu llegada acá a fines del 2022, cuando me hablabas de tu incertidumbre. Me decías que mientras vivías en La Plata, desde ahí laburabas durante todo el año en todo el país, pero que no sabías si sucedería lo mismo estando acá. Bueno, tres años después, está pasando.
- Por suerte sí, hay laburo. Cuesta, no es sencillo, porque a pesar del caudal de trabajo que hay, rinde poco. Se necesita más todavía. Así que hay que redoblar los esfuerzos este año, porque quiero estar más cómodo, laburar más, viajar y tocar más. Siempre el laburo mío está fuera del lugar de residencia, donde uno vive no puede hacer una peña por semana, y lo mismo me pasaba en La Plata. Cuando mucho, harás una por mes. Afuera está mi trabajo, mi trabajo mejor pago también: cuando me llaman y quieren que vaya a tocar. La idea para este año es sacarle aun más jugo a ese pequeño nombre que con el tiempo me he hecho. Lo bueno es que me llaman porque quieren que vaya yo, no es que caigo 'al voleo' en una peña. Lo de Tierra del Fuego, digo, también habíamos estado en Neuquén. A mí me quieren llevar de muchos lugares lejanos pero se complica. Este año veremos si concreto la vuelta a Tucumán, fue increíble aquella vez. Siempre me están escribiendo de allá, para que vuelva. Fue uno de los mejores lugares en los que estuve en mi vida artística.
¿O sea que podés vivir de tu labor como músico?
- Sí, pero complementándolo con clases. Yo doy particulares y el año pasado di talleres de canto y guitarra en Pirovano y Urdampilleta, vamos a ver si los continuamos. Y en la Escuela municipal de Música también. Con todo ese combo de cosas, se arma el trabajo de uno.
A poco de arribar acá, Cayre se armó su banda con dos de los mejores instrumentistas vernáculos, rubro por rubro, que son el polifacético Diego Peris, que con él toca el violín, y el baterista y percusionista Franco Exertier. A muchos conciertos afuera los afronta con ellos, en formato trío; a otros los encara solo. Lo define lo económico, como a casi todo en el mundo de hoy. "Depende. Por ejemplo a Pehuajó voy solo, a Chascomús y La Plata también, toco con los músicos con los que lo hacía antes allá. Me manejo de esa manera, ya que si bien hay movimiento, a veces lo que generan esas movidas no alcanza para cubrir los gastos de una banda", completó.
"Siempre estoy escribiendo cosas", y "quiero que de ahí nazca una plantita".
Sebastián Cayre se afincó en Bolívar en octubre de 2022 junto a su compañera, 'Eve' Moriones (es oriunda de aquí) y el pequeño hijo de la pareja, 'Vicen', que aún no había cumplido tres años. Llegó con una carrera ya hecha, con unos cinco discos grabados con canciones propias y ajenas, un nombre ganado en el circuito platense y un lugar como músico estable de la peña La Salamanca, de 'la ciudad de las diagonales'.
¿Y mientras tanto, qué pasa con el Seba compositor?
- Yo siempre estoy escribiendo cosas. Todo el tiempo. Como entrenamiento también. Cuando veo que ando medio quedado, distraído, u ocupado con la vida cotidiana... Porque entre las clases, el taller, esto y lo otro, no tengo el tiempo para sentarte a pensar con la guitarra, o con la lapicera, como antes. Antes sí tenía más tiempo y pensaba hasta en escribir un disco, entero. Pero siempre estoy escribiendo y tengo varias cosas, que no he ordenado ni pensado para un disco o una canción. Muchas son letras, con rima y todo, con forma de canción.
Tenés la masa, pero ahora hay que sacar los ravioles.
- Claaaro. Hay que sentarse a terminar la comidita.
Pero esa vertiente no se va a secar, siempre habrá agua ahí.
- Sí, de hecho quiero que crezca una plantita ahí, necesito hacer algo con esas cosas. Este año tengo que concretar sí o sí la grabación de un disco, o de un demo, o algo, porque vengo dando vueltas con eso. Canciones mías o no, no importa. Pero tengo que redondearlo, resolver eso. Yo venía grabando un disco cada dos años, desde 2009 que empecé mi carrera solista. Tengo siete. Y en los últimos años frené mucho con eso, y no me gusta.
Ahora volvemos sobre ese punto. Antes te pregunto, a colación de lo que recién decías, si tu método compositivo es primero la letra después la música.
- Antes estaba más tiempo con el instrumento, solo en mi casa. Siempre fui muy noctámbulo, laburaba en La Salamanca en La Plata los jueves, viernes, sábado y domingo, y siempre tuve tendencia a la noche. Cuando vivía solo siempre estaba con la guitarra, de hecho me levantaba, agarraba el mate y la guitarra; siempre la guitarra en la mano. Y me ponía a tocar y a pensar melodías con ella. Ahora es al revés: estoy mucho menos con la guitarra, y escribo más. En el celular directamente. A veces agarro el papel, la visión que te da de la escritura el papel es otra, me gusta la lapicera. Me pongo ahí a veces. En esta etapa sí, primero va la letra.
Retomando el asunto del disco: más allá de que tendrías qué definir qué canciones, el material está. ¿Dónde lo grabarías, ya lo tenés perfilado?
- Disco físico está descartado porque no hay mercado. Es caro hacerlo, y no vas a vender. Dónde grabarlo no lo sé. Podría ser en La Plata... O acá con Sergio Ramírez. Ahora con la tecnología se resuelven muchas cosas. Yo a mi disco anterior lo grabé a distancia y en mi casa, con una placa de sonido y micrófono. También estoy reflotando una idea que se me ocurrió el año pasado, de grabar un disco en vivo acá. De hecho cuando en enero hicimos la peña en el patio de La Cultural, estuvo Sergio y puso el sonido. Él tiene una consola de estudio, con la que se puede hacer un disco en vivo en buena calidad. Así redondea todo.
Por otra parte, Cayre está escribiendo un libro sobre una laguna de su pueblo, Pellegrini. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.
"No toco cualquier tema para que la gente la pase bien".
Entre otras cosas (ver nota principal), Sebastián Cayre se plantea un 2026 en el que "reforzar el compromiso" con su vida artística. Una suerte de renovación de los votos de fe: "Lo mío es un proyecto artístico, no música y nada más", se planta.
"Renovar el compromiso con mi proyecto musical artístico, y no negociarlo. Eso quiere decir que yo soy músico, siempre me sentí músico y sigo luchando para que la gente me vea como tal, más allá de yo sentirme músico. Porque siempre nuestro trabajo hace que tengas que andar haciendo un montón de otras cosas para sostener eso, pero hay algo que no hay que negociar, porque ahí es donde uno entra en estas confusiones: empezar a hacer cualquier cosa para vivir de la música está bien, no está mal, pero yo soy Seba Cayre y tengo una identidad, un sello, una voz, una forma de cantar y en mis recitales en vivo y mis discos vas a escuchar mi forma, vas a ver mi firma y mi impronta. Es algo que trabajé durante años, no sale así porque sí, y a eso no lo negocio por nada. No hago cualquier cosa según donde esté, no toco cualquier tema para que la gente la pase bien, no. Yo toco lo que tiene que ver conmigo. Después le busco la vuelta, para que sea más o menos dinámico y no aburrido, pero nunca me salgo de eso. Eso para mí es mantener una identidad artística, porque lo mío es un proyecto artístico, no música y nada más".
Es palabra de Sebastián Cayre.

Lo que Cayre tiene definido, y se lo plantea como proyecto 2026, es grabar un álbum, no canciones sueltas para ir dándolas a conocer. Ese es su propósito de fondo, después se verá cómo compatibilizar el deseo, que no sabe de límites ya que de otro modo sería algo así como una operación bancaria, con los recortes que imponga la realidad. Dice que hay pibes y pibas de las nuevas generaciones de músicos que están volviendo a grabar discos, no sólo singles para abastecer la demanda insaciable de las plataformas. Cita a Milo J, con quien compartió su cumpleaños invitado por él, y se dio el gustazo de sentarse a la mesa con glorias de la música popular argentina.
Grabar discos es más de los años setenta, ochenta y noventa. Alguien que graba un álbum tiene que elegir unas diez canciones con alguna relación entre sí, hilvanadas por un concepto...
- Y en los dos mil todavía existía eso. Es más trabajoso quizá grabar un disco. Es un laburo diferente, más conceptual. Yo he grabado discos para los que tenía el nombre y ninguna canción seleccionada. Por ejemplo sabía que mi tercer disco se iba a llamar Tardecitas pampeanas. Ya tenía el concepto. Y que iba a ser en relación al programa de radio Tardecitas pampeanas, de Santa Rosa, La Pampa, que mi abuelo se sentaba a escuchar todos los días a las seis de la tarde. Esa era la idea. Y con eso empecé a seleccionar los temas y llené de contenido todo ese disco. Oras veces fue al revés: tenía 4 o 5 temas seleccionados que ya me daban un color de por dónde podía iría el disco. Y en función de eso armé el concepto y apareció el álbum.
Antes o después, pero si es un disco el concepto tiene que estar.
- Sí, no ponés temas porque sí. Hay quienes lo hacen, pero se nota cuando escuchás ese trabajo, que un tema está desconectado del otro, que el nombre del disco no tiene que ver con lo que pasa musicalmente, que los arreglos tampoco.
Incluso hay bandas que en vivo pegan unos saltos tremendos: brincan sin escala de un típico hit pop en inglés de los años ochenta, a una zamba. Puede que ese sea el concepto, no lo sé. Pero se me ocurre que es difícil crear una atmosfera así, construir una nave para que el público se suba a viajar con vos.
- Se puede igual, eh. Divididos lo hace. Hay que ver cómo hacerlo, eso sí. Se puede, pero el tema es que tu estética musical artística tiene que tener un hilo conductor que te lleve, que pase por esa canción y vos no la sientas invasiva. Divididos lo hace, vienen rockeándola y de golpe tocan Vientito de Tucumán, pero lo llevan a cabo a su manera, con sus colores, con sus arreglos musicales, y les queda bien. Pero es todo un trabajo eso que vos decís. Debe haber un hilo conductor invisible que haga que te paseen por distintas cosas sin que vos te pierdas, te bajes del bote y caigas al agua.
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