6 de febrero de 2026
Es uno de los tantos conceptos psicológicos que se utilizan indiscriminadamente. En la consulta escuchamos sujetos que suelen manifestar su malestar acusando al otro de "narcisista", ¿Qué es lo que en realidad están manifestando? ¿Por qué se usa tanto esta palabra para aludir al malestar o la molestia con el otro? ¿Es nuestra sociedad "narcisista"?
por
Juan Emilio Junco
Pensar en torno al narcisismo es una cuestión compleja, sobre todo en la escucha analítica. Es ir discriminando en el discurso del paciente matices relevantes que nos permitirán generar hipótesis en torno a la dirección del tratamiento, además de cuestiones técnicas como podrían ser aspectos en torno a la escucha o el encuadre. Más allá de esto, podríamos distinguir, a modo descriptivo explicativo, tres grandes ejes en torno al Narcisismo: 1) un primer eje de distinción conceptual; 2) un segundo eje vinculante con la psicopatología y 3) un tercer eje relacionado con lo metapsicológico.
1) DISTINCIÓN CONCEPTUAL. Desde qué marco hablamos cuando utilizamos este concepto de Narcisismo. En psicología existen diversas escuelas: el conductismo, la Gestalt, la sistémica, el psicoanálisis, etc. Estas escuelas nacen con un autor específico y presentan desarrollos teóricos y técnicos singulares. A su vez dentro de cada escuela existen desarrollos posteriores diversos. Por ejemplo tomemos el psicoanálisis, que es el marco de donde analizo el Narcisismo en este artículo. El psicoanálisis nace con Sigmund Freud (1856-1939), pero existen tres grandes líneas psicoanalíticas posterior a Freud. La psicología del Yo que tuvo sus orígenes durante los años 30 en los Estados Unidos, el más importante teórico sin dudas fue Hartmann. La teoría de las relaciones objétales con Melanie Klein y la teoría Lacaniana. Como vemos cada escuela de psicología, como las líneas que surgen posteriores a cada autor, van a tratar al narcisismo de diferente manera.
Para el lector que no está familiarizado con las ideas psicoanalíticas puedo brindarle una aproximación de la siguiente manera. El Narcisismo es un concepto relevante dentro de la teoría de Freud. Le permite explicar como el niño se toma a sí mismo como objeto de amor antes de elegir objetos exteriores (esto se denomina Narcisismo Primario: estado precoz en el que el niño catectiza toda su libido sobre sí mismo). Luego habrá una vuelta sobre el yo de la libido, retirada de sus catexias objétales (Narcisismo secundario). No es lo mismo por lo tanto, Narcisismo, yo, autoerotismo, erotismo, ego, Sí mismo y amor. Se puede aclarar con posterioridad en los desarrollos freudianos la distinción entre autoerotismo y narcisismo, si tomamos por ejemplo solo estos dos conceptos. En el narcisismo es el yo, como imagen unificada del cuerpo, el objeto de la libido narcisista. El autoerotismo en contraposición presenta un estado anárquico, previo a que las pulsiones parciales recaigan en un objeto común.
Mi posición como analista se emparenta con el pensamiento de Silvia Bleichmar en torno al narcisismo. En su libro "Las teorías sexuales en psicoanálisis" plantea que "...el problema es lo difícil que nos resulta pensar un tiempo de la vida psíquica en la que no hay sujeto.
El narcisismo primario es precisamente eso, el momento de surgimiento del sujeto; es el momento en que el yo se constituye y toma la única forma posible, que es por identificación. Este estado como decíamos que representa el narcisismo, es un estado que se las tiene que ver con la administración libidinal, por eso lo edípico y su posible desenvolvimiento en torno al mismo, representa una de las tantas muestras reeditables frente a este desenvolvimiento. Por ejemplo pensemos en la capacidad de renuncia que puede tener un sujeto. Esta es, ni más ni menos, una cualidad vinculada al narcisismo, ya que como un eco indica que la posesión plena del objeto requerirá una renuncia a dicha plenitud. Por eso digo que en un sentido, todos somos narcisistas. En este sentido de que frente a las frustraciones volvemos a repetir y lidiar con aspectos vinculados a ese estado narcisista. Por eso mediante un análisis podemos trabajar esa revisión y sus costos. Todos volvemos a encontrarnos con nosotros mismos aunque no quisiéramos o no lo busquemos. Como narciso frente a la fuente contemplando su rostro.

2) LO PSICOPATOLÓGICO, LA ENFERMEDAD MENTAL. Puede haber distintos cuadros en torno a la patología narcisista, rasgos narcisistas, personalidades narcisistas, comportamientos narcisistas, etc. Pero volviendo al psicoanálisis y sin entrar en múltiples autores que lo trabajan de manera diversa, podemos designar a grandes rasgos, tres aspectos narcisistas: aspectos neuróticos narcisistas; aspectos psicóticos narcisistas y aspectos perversos narcisistas.
Para pensar y trabajar terapéuticamente esto que designo como tres aspectos narcisistas pienso, ni más ni menos, que entrar profundamente en la escucha analítica. Y creo que uno piensa analíticamente cuando se cuestiona de determinada manera. Por ejemplo cuando el psicoanalista Luciano Lutereau se pregunta: ¿qué hay de perversión en el narcisismo? Es eso, pensar y repensar la clínica analítica. En el libro "Narcisismo" Freud en el siglo XXI, Lutereau propone una clínica del narcisismo opuesta a la clínica del conflicto o también denominada clínica del deseo. Y destaca algo relevante "Lo que implica el pasaje de la clínica del conflicto a la clínica del narcisismo es que se suspende la capacidad psíquica básica, que es la de trabajar". Lo que implica un trabajo analítico justamente es el pensamiento. Así como el neurótico presenta un pensamiento empobrecido, el narcisista presenta un obstáculo para hacerlo. "Pensar produce conflicto. Quien piensa tiene una idea, pero a la vez puede reflexionar sobre esa idea y pensar después una cosa distinta".
El narcisismo es un estado que implica una administración conjetural. Se pone en juego algo esencial de la economía psíquica. El narcisista rehúsa mediante un sacrificio atroz el tener que administrar. Se rehúsa al trabajo psíquico, por eso suele proponerse un yo auxiliar para generar construcciones más que interpretaciones como señala Lutereau.
Creo que la enfermedad mental es precariedad o excesividad narcisista. Nunca un término medio. Suelo bromear con mis alumnos diciéndoles que si analizo treinta pacientes, de ese total, solo dos hacen realmente análisis. Estar dispuesto a analizarse requiere soportar una herida narcisista significativa y a su vez sentir la capacidad de poder trabajar con un o/Otro para repararla. Mantener esa posibilidad, es reactivar, dinamizar el deseo.
3) METAPSICOLOGÍA. Se refiere al marco más abstracto, explicar el funcionamiento de la psiquis más allá de la experiencia clínica directa. Considero importante agregar este eje para entender el narcisismo, me permite enriquecer y complementar lo que hasta ahora he desarrollado.
Los relatos míticos son necesarios, ayudan a pensarnos y entender dinámicas profundas en nosotros mismos y con los otros. Es fundamental volver al mito. Pero antes no dejaré de destacar lo siguiente, no siempre las formas transgresivas, como mencionaba Bleichmar, son el efecto de una modalidad narcisista severa. Ella plantea un narcisismo como residuo de la relación amorosa sublimada con el otro. Del orden amoroso. Para comprender esto, retomo lo que señalo como, el carácter sacrificial en el narcisismo. Por eludir afrontar esa administración, ni poder quizás sublimarla, el narcisista se sacrifica. ¿Como lo hace? Hay un libro enriquecedor de la filósofa Florencia Abadi, "El sacrificio de narciso? Propone una visión novedosa para comprender la significación del mito. Rescata la versión de Pedro Calderón de la Barca, su obra dramática "Eco y Narciso". Liríope, la madre de Narciso, lo encierra en una cueva, ya que las hadas han presagiado que corre un gran peligro por su belleza. Narciso se cría junto a su madre, que solo sale a cazar para obtener el alimento de ambos. Hasta que un buen día Narciso la cuestiona ¿Por qué tu no me despides de ti? ¿por qué madre me quitas la libertad? Otro buen día Narciso se escapa, al poco tiempo la madre no lo tolera y muere. Pero Narciso que carecía por completo de contacto con el mundo, encuentra una fuente con agua, es esa imagen que ve, su propia imagen que la confunde con una deidad que vive dentro de la fuente y corresponde a la primera persona que ve a excepción de su madre. Destaca la autora, "Es el aislamiento al que fue sometido -y no la vanidosa soberbia- aquello que lo llevará a la muerte". Consultándole a Florencia Abadi, que con absoluta disponibilidad y humildad me respondió,me comentaba lo siguiente: "Yo insisto que el narcisismo es ponerse como objeto del amor del otro y no como sujeto de deseo" o sea, el narcisista sostiene una imagen a costa de matarel erotismo y el deseo. "Si el amor es cuidado, alianza afectiva, previsibilidad, el deseo en cambio supone rivalidad, desafío, incertidumbre... el deseo curiosea, el amor respeta". Justamente eso que marco como el sacrifico de no administrar, ¿qué cosa? Las posibles consecuencias de lidiar con esa oposiciónentre el amor y el deseo.
En síntesis el Narcisismo es un estado que conlleva una administración conjetural. Si se rehúsa afrontarla, se pagará el precio de mantener una imagen que por déficit o por exceso quedará divorciada del erotismo y el amor.
Retomando las preguntas iniciales ¿Por qué se tilda a otro de "narcisista" cuando genera malestar y molestia? Aparecer una oposición que excede lo proyectado donde la fantasia imperante es anular o ser anulado. Eso es lo que muestra la omnipotencia narcisista. ¿Es nuestra sociedad "narcisista"? No reúno elementos consistentes para poder responder esta pregunta, si diría que en nuestra sociedad aumenta considerablemente las diversas formas compulsivas y adictivas. Pensemos en los incrementos alarmantes de adicción a la pornografía incluso en niños de nueve y diez años. Así como la constatación en la clínica diaria de sujetos desorientados ante un mar infinito de estímulos que no pueden ordenarse en función de un proyecto deseado, esto ¿es por cuestiones narcisistas? En casos sí y en otros no, son determinantes otros factores.
Los dejo con la siguiente reflexión de Nietzsche: "¿Cuánta verdad soporta, a cuánta verdad se atreve un espíritu? Esto es lo que ha constituido para mí, cada vez más, la verdadera media de los valores. El erro (la fe en el ideal) no es ceguera, el error es cobardía... Cada conquista, cada paso hacia adelante en el conocimiento, destila valor, duración hacia sí, limpieza para sí". Hasta la próxima.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
POLÍTICA
"La gente quiere vernos trabajando juntos y coordinando todo", dijo Palomino consultada por LA MAÑANA.