25 de febrero de 2026
por
Chino Castro
Un proyecto de lo más energético que podría pedirse para este 2026 de Paola Siervo es la grabación de su primer opus como solista. Como señalamos días atrás en la parte medular de la entrevista con ella, la pianista ya tiene muy encaminado su disco, que contendrá una selección de diamantes del 'cofre García' cuidadosamente elegidos por la propia intérprete.
Las canciones ya fueron grabadas, en su estudio El Bunker de La Plata -planea conservarlo en plena actividad para sí y para otros, a pesar de radicarse en Bolívar-. Ahora llegará el turno de elegir tomas -puede avanzar desde acá tranquilamente- y luego será la hora de mezclar y masterizar. Sin fecha de edición a la vista ni título, sí está confirmado que el trabajo sólo verá la luz en las plataformas digitales. Serán sólo versiones instrumentales.
"Estoy fascinada con eso, no sabés lo lindo que está quedando", expresó, compartiendo su entusiasmo, la 'madre' de ese incipiente álbum. "Ahora estoy en un parate, ya grabaron los sintes, violín, clarinete, baterías, los pianos yo, y aguardo las tomas para meternos con la edición, pero justo me agarra la gira de Luna y Fango (por Europa en marzo), por lo que pondré todo en pausa".
El disco estará integrado por seis canciones, a saber: Adela en el carrousel, Los tangos de Serú (una suite arreglada por Julián Caeiro, con fragmentos de piezas de la banda, "una belleza ese arreglo"), Tema de amor, 20 trajes verdes y Desarma y sangra.
En todos los temas Pao grabó con piano de cola. Para Desarma y sangra elaboró una toma con piano acústico. Podrían quedar las dos, una a modo de bonus track. "Me divierte esto de que haya la posibilidad de plantear un mismo tema desde dos lugares distintos, con esa amplitud que tiene la interpretación de poder modificar tanto una canción cuando es lo mismo", explicó.
No se pone plazo para lanzarlo, confesó que "esa una de las cosas que solté: siempre cuando uno trabaja con gente, no es sólo uno y su ansiedad, es la vida de un montón de gente, y pasan cosas en la vida de la gente. Cuando empezamos, cada uno estuvo atravesado por algo, y hay cosas que se fueron retrasando. Yo no quería que se atrasara hasta el momento de tener que irme de gira y sucedió, así que ahora digo 'bueno, ya está, hasta mayo, cuando vuelva, no voy a poder retomar'. Y además el proceso de edición, mezcla y masterización tiene que tener su tiempo y su tranquilidad, su maduración, y no me gustaría realizarlo apurada", remató.
Únicamente verá la luz en plataformas, Siervo evalúa que ya casi no tiene sentido lanzar discos físicos, porque la cultura mundial no va hacia ahí sino que se aleja del soñado puerto de ayer, el 'Dios Vinilo' y más tarde el 'Dios CD', aunque a ella no le guste el rumbo actual en la materia. "Yo soy una ferviente admiradora del formato físico y para mí estamos yendo hacia el lado incorrecto, pero de alguna manera todo te empuja hacia ese lugar. Me encanta el formato, que el arte esté impreso, trabajar con diseñadores y con pintores, me gustaba toda esa magia que se generaba alrededor del disco físico, pero la sociedad ya casi no lo consume. Las últimas patadas que di en el agua, de algún modo contra la corriente, fueron con los discos anteriores en los que participé, y resulta que tengo pilas en mi casa. No quiero que me pase lo mismo", concluyó, tajante.
¿El Búnker va a seguir?
- Sí, de hecho es el lugar donde seguiremos ensayando con Luna y Fango. Y voy a intentar por todos los medios que continúe siendo un espacio que reciba gente para grabar y hacer algo vinculado al arte. Veremos qué pasa. Eso también fue construido con mucha ilusión, y fue un sueño de otro momento, que no quisiera que cerrara sus puertas.
¿Te gusta producir? Para vos y para otros, digo.
- Sí. Me encanta. Me encanta la escucha. Soy muy mala con todo lo que tiene que ver con el manejo de equipos, con lo técnico. Como decíamos hoy, hay cosas que uno sabe que deben ser excelentes pero no tiene ganas de ponerse a aprender cómo.
Y llega un punto en el que ya no tiene por qué hacerlo.
- Claro (risas).
Suena pedante, puede parecer chocante, pero no lo es.
- No lo es. Yo admiro mucho el trabajo que hace Juan Martín Albariño, el técnico que nos está grabando el disco sobre Charly. Un gran técnico, y además es titular de la carrera de Sonido de la Facultad de Bellas Artes, es decir que hoy forma a un montón de sonidistas. Es excelente en su laburo y un gran formador, porque de su tutela han surgido un montón de sonidistas que hoy están trabajando con bandas grandes; es impecable su laburo. Yo, por mi parte, no puedo ni empezar a entender qué es lo que hace. En la Facultad tenés la materia Acústica, pero no puedo ni...
Pero sabés lo que querés, supongo. Eso es fundamental para un músico.
- Sé lo que quiero auditivamente, sí. Yo me meto mucho en la música desde la producción, ese lugar sí me gusta, el de la escucha y ver lo que uno puede llegar a aportar para mejorar eso sonoro que está sucediendo. Y necesitás la mano de alguien que lo pueda bajar. Pero bueno, son dos cosas distintas, por eso el productor no es técnico ni es sonidista, o sea que cada cual a lo suyo, cada cual con su cada cual.
Aunque a Charly siempre le ha gustado más la noche que el día, meterse con sus canciones para grabarlas, tocarlas o simplemente escucharlas representa transitar por la vereda del sol (hay un tema de Serú llamando justamente En la vereda del sol), porque a esta altura su gloriosa obra es como un Febo argentino que ha iluminado, ilumina y siempre iluminará a todo un país.
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OTRO CHOQUE
Minutos antes se había producido un grave choque entre una moto y una peatona en el parque.