10 de febrero de 2026

CELIA GONZÁLEZ Y LEANDRO CURUTCHET

CELIA GONZÁLEZ Y LEANDRO CURUTCHET. "Queremos mucho a Casa Negra, nos ha traído grandes alegrías y satisfacciones"

El sitio cumple dos años y va por más.

por
Chino Castro

Dos años después de inaugurar su emprendimiento en su propio hogar de Las Heras 250, Celia González y Leandro Curutchet están felices y agradecidos por una intensa etapa en la que gracias a Casa Negra conocieron artistas y público que hoy forman parte de su vida y la enriquecen.

A pesar de "resignar los fines de semana" para cosas personales, celebran que los músicos -de acá y de afuera- los llamen para tocar, y apuestan a una tercera temporada pletórica en buena música, rica comida y afecto, a esta altura el sello del lugar.

Encaran una tercera temporada este año. ¿Cómo lo harán?

Celia González: -Súper bien. Ya tenemos fechas hasta abril. Estamos dando fechas para mayo, una cosa tremenda.

¿Y cómo han logrado sostener una cartelera así? Desde febrero del '24, cuando inauguraron, prácticamente hubo algo acá todos los fines de semana, y en muchas ocasiones viernes y sábado.

Curutchet: -La idea para este año era laburar más tranquilos, dejarnos libres un viernes o un sábado, primero para no superponernos con otras propuestas que ocurren en otros lugares de la ciudad, pero sucede que la mayoría de los artistas nos llaman para tocar acá.

Ese es el punto.

Curutchet: -A algunos no nos da ganas de decirles que no, entonces pasa que hemos armado fines de semana con viernes y sábado unas cuantas veces.

Crearon algo que creció lo suficiente, y ya hay cosas que no dependen sólo de ustedes, no es que se les podría ocurrir parar y ya.

Curutchet: -Sí, claro. De hecho, ha ido corriéndose la bola, y nos siguen llamando artistas que ni conocemos. (Delia cita que la semana pasada la contactó alguien de Mar del Plata, que otrora tocó en La Vizcaína y quiere volver a Bolívar "porque tiene fechas en Daireaux y Pehuajó" a principios de marzo. Se resolvió que esta vez no, porque el día que él podía la municipalidad realizará algo en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, y la propia Casa Negra la noche siguiente propondrá algo también alusivo a esa fecha.)

Para esta tercera temporada, el lugar intentará afinar la coordinación con los demás organizadores de espectáculos de la ciudad, para no 'pisarse'. Algo difícil de lograr frente a la cantidad de músicos que hay en la ciudad, y que naturalmente quieren salir a tocar. "Porque el público es el mismo, los que vienen acá van a La Cultural, a la Biblioteca Rivadavia y a Lo de Hernán", señaló Delia.


¿Esto implicaría menos fechas de Casa Negra este año?

González: -Capaz que sí. Pero igual nosotros mucho blablablá, y después nos llaman y damos la fecha. Aunque la idea es coordinar, sí. Igual, lo que pasa también es que hay gente que viene a Casa Negra a comer, tomar algo y pasar un buen momento, no tanto, o no exclusivamente, en función de un show. Les gusta venir acá. A veces hay alguien tocando y gente que va y viene del salón al patio, toma algo, escucha dos temas y vuelve a salir... Se sienten cómodos, les gusta estar.

Bueno, han fidelizado a un público también, no sólo a la comunidad musical que llama para venir a tocar.

Curutchet: -Sí, porque aparte, al participar nosotros en otros ámbitos artísticos, también toda esa gente viene. Eso ayuda, se corre la bola. Delia y 'Cata' (la hija de González) forman parte de La Fábrica del Ritmo, que son como treinta, y quince de ellos vienen seguro acá, porque además se mueven así, juntos. Yo por mi parte también tengo relación con un montón de músicos de los cuales soy amigo, y ellos también concurren, además por supuesto de nuestros amigos en general, que no todos son músicos.

"En general, estos lugares -al menos los que siguen- son manejados por artistas"

¿Por qué ustedes han podido y otros no? Ha habido en los últimos quince años otras iniciativas similares en su concepción a CasaNegra, que no duraron, no pudieron armar nunca una agenda tan nutrida ni con semejante continuidad.

González: -Yo no sé si no pudieron...

Bueno, no duraron. O sí, pero armando unos pocos recitales por año.

González: -Creo que acá hay una prepotencia de trabajo, por llamarlo de alguna manera, somos los dos virginianos, unos tractorcitos que tiramos para adelante.

Curutchet: -Es un laburo eh, un laburo que cansa. Resignás tus fines de semana, y tenés que complementarlo con tus otras actividades, que también son casi de fin de semana, ella con su trabajo para Negra Repostería (elaboración de tortas y postres) y yo con la cocina y la música. Se hace cansador, porque tenésque andar suspendiendo shows para tomarte un fin de semana, por ejemplo, cosa que no hemos hecho (se ríen).

González: -Nos tomamos unos días cuando nos casamos, pero no es que levantamos un show. Ese fin de semana no tuvimos nada acá, y hubo gente que nos preguntó si pasaba algo.

Curutchet: -Y lo que nos está pasando también, bastante seguido, es que gente nos llama porque quiere celebrar su cumpleaños acá.

"Quizá estemos sembrando la idea de que también está bueno ir a ver a gente de la región. Porque somos muy localistas y está bueno, pero habría que serlo sin dejar de apreciar a quienes vienen de afuera"

¿Y lo alquilan para eventos?

Curutchet: -No, no, se ajustan al ritmo del artista que esté, a ese punto. Lo festejan en el marco de un recital, el día que toque.

González: -Queremos mucho a Casa Negra, nos ha traído grandes alegrías y satisfacciones. Por más que los domingos, sobre todo cuando hemos tenido fecha doble, terminamos muy cansados, no queremos vida social ni ver a nadie, y la casa está hecha un despelote. Pero nos encanta, nos ha permitido conocer gente muy grosa, muchos que no son de renombre y se han revelado como enormes artistas acá, descubrimientos artísticos, gente de un nivel maravilloso que anda dando vueltas y toca en casa. Y todos se van contentos y se genera una energía linda, por lo que a pesar de nuestro cansancio comenzamos la semana de trabajo, en mi caso en las escuelas, con una sonrisa y felices.

Cansados, pero nunca al punto de plantearse si mejor cerrar. -No, no, no, eso nunca (ambos).

Curutchet: -Y yo creo que al haber sido artistas los dos, el trato al artista es particular. En general estos lugares son manejados por artistas. Los que siguen, al menos. El trato al músico estuvo siempre bastardeado, pero ahora advierto, y me dicen, que eso ha cambiado. Antes eras relleno o te mandaban a un rincón, y ahora sos protagonista. Y Casa Negra apunta a eso: lo central es el artista, sin artistas tocando no habría ni nuestra cocina ni nuestra atención.

"El lugar está armado de modo que si a un concierto viene poca gente, no nos signifique un terrible perjuicio económico". En ese caso "el perjuicio mayor es el emocional, el lamentar que la gente se pierda algo que vale la pena"

Tampoco tienen un fin estrictamente económico. Si fuera así, ya no estarían. Han tenido shows a sala llena y otros con muy poca gente, y no ha pasado nada.

González: -No, claro. Y ese es otro factor clave. Sí nos da bronca que la gente se pierda cosa que nos parecen muy buenas. Pero tal vez Casa Negra sirva para ir sembrando la idea de que también está bueno ir a ver a bandas y solistas de la región, de afuera. Porque somos muy localistas y eso está bueno, pero habría que serlo sin dejar de apreciar y acompañar a quienes vienen de afuera.

Es que hay mucha gente que sólo va a lo que conoce.

González: -Bueno, está bueno darse una oportunidad en ese sentido.

Curutchet: -Otra cosa que sucede es que el lugar está armado de modo tal que si a un concierto viene muy poca gente, que nos ha pasado, eso no nos signifique un terrible perjuicio económico y el quedar 'con las ruedas para arriba'. Por mi experiencia en diversos emprendimientos gastronómicos, traté de armar ese sistema, en cuanto a mercadería. Económicamente nos viene bien que esté lleno, por supuesto, pero cuando asiste poca gente el perjuicio mayor te diría que es emocional. Lo que decía Delia, el lamentar que la gente se pierda algo que vale la pena.

Y finalmente: la otra clave es el factor humano, el entendimiento entre ustedes. Porque son pareja en la vida pero acá son socios.

González: -Sí, claro. Acá termina una fecha y se hace la división de bienes, el cincuenta para vos y el cincuenta para mí.

Curutchet: -Y tiene que funcionar con los chicos, porque es la casa de ellos. Con 'Cata' y con Juancito, que viven acá y a veces les usurpamos el lugar, ellos son adolescentes y quizá querrían hacer algo en su casa. No tanto 'Cata' tal vez, porque ella es parte fundamental de Casa Negra y le gusta mucho, pero Juan podría estar con los pibes, que lo pensará capaz (se ríe). Pero ha sido maravilloso el equilibrio entre trabajo y placer, hemos podido convivir muy bien todos.

González: -También hemos educado al público acerca de nuestra propuesta, y todos lo han ido aceptando, esto de cenar antes del show, ya que no quiero pasar con una pizza cuando alguien está tocando la guitarra o cantando, de algún modo interrumpiendo.

Que quizá al principio eso no gustaba, había gente que no tenía ganas de esperar una hora por el concierto. Ahora se ha entendido que acá es así, y todo bien.

Curutchet: -Sí, claro. Pero somos bichos de costumbres. Y las costumbres se contagian.

González: -También lo planteamos así por una cuestión de respeto al artista.

Semillero

El resultado de toda esta etapa ha sido muy bueno, analizan. Hoy eso también se refleja en que hay músicos que volvieron a tocar en Casa Negra o quieren regresar a Las Heras 250, y también en que ese hogar artístico-culinario ha dado origen a algunos proyectos musicales que están dando sus primeros pasos formales, como algún dúo e incluso bandas que nacieron allí, a partir de juntadas. En estos dos intensos años hubo así mismo varios grupos que debutaron en Casa Negra, y emprendimientos artísticos que se arman pensando en el lugar, en que en ese salón tendrán su ámbito de función y vinculación con el público.

La agenda del sitio, como dijeron Delia y Leo en el primer segmento de esta entrevista, viene candente hasta abril inclusive. Todo lo van a dando a conocer a mandíbula batiente' por las redes sociales. El viernes se producirá otro debut, cual será el de Boleros y otras hierbas, con Dani Zuccarino y Nayla Ferrín. Después, el sábado 21 el lugar convoca a una gran fiesta de cumple por sus dos primeros años, con entrada libre y gratuita y una jam musical abierta.


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