1 de octubre de 2026
La cruzada de Adrián Repupilli está en Bolívar.
por
Chino Castro
La conjunción entre el deseo (una suerte de cruzada, en sus palabras) de sembrar ideas en la cultura de la que se forma parte (qué otra cosas son los libros que ideas elaboradas dispuestas a germinar, si hay quien cultive) y la urgencia de no perder más mañanas lejos de la invencible sencillez del verde del patio amado o de una plaza fue la que impulsó a un hombre común a lanzarse a la ruta con sus volúmenes a cuestas, que ofrece pueblo a pueblo con la intención de algo mucho más altruista que 'parar la olla' sin rendirle cuentas a nadie.
Adrián Repupilli ("soy re pupilo", dice él con humor) fue portero de escuela en Carmen de Patagones, su ciudad, el 'portón' por el que nuestra provincia nos conduce a la Patagonia, y que se halla a poco más de seiscientos kilómetros de acá. También trabajó para una librería, pero un día dijo basta y se lanzó a la ruta en una combi en la que hoy viaja solo, pero en otras etapas de su 'gira mágica y misteriosa' lo ha hecho con su compañera de entonces e incluso con una mascota. Cumplir un horario le hacía perderse las mañanas en su patio, y no aguantó más. Vive frente al río Negro, entre árboles, plantas y pájaros, aunque ahora casi no para en su casa porque se la pasa girando. De hecho, tiene su hogar alquilado pero siempre regresa en verano, para la 'temporada alta' en las playas de esa zona de gran interés turístico.
"Esto nace de mi necesidad de ser independiente, o de no trabajar en relación de dependencia, es decir de ser mi propio patrón y empleado al mismo tiempo. Así empecé a llevar la propuesta a los pueblos de la Norpatagonia, y ahora, al no tener más compromiso con el local (la librería), empecé a ir más lejos", le contó a este diario el martes por la tarde, mientras su puesto en la plaza iba llenándose de gente, ¡oh, sorpresa!, una mayoría de pibas y pibes de esa franja etaria que es cómodo suponer que no tiene con los libros vínculo alguno.
En general, define adónde ir según las fiestas populares de cada lugar (Adrián consulta las redes sociales, cómo no hacerlo), esos encuentros que concentran a gran cantidad de personas de la ciudad anfitriona y pueblos vecinos, de las pocas juntadas presenciales que la cultura actual aún conserva e incluso fomenta. Viaja barato: en su camioneta a gas, con menos de 25 mil pesos recorre doscientos kilómetros, y además se conforma "con poco: muchas veces la olla se para con una zanahoria, una papa, una cebolla; no me interesan los lujos y mientras la combi no se rompa, esto económicamente me funciona", aseguró.
Esta semana llegó por primera vez a Bolívar. Tras unos días aquí, hoy jueves partirá hacia Puán, y el fin de semana recalará por primera vez en un encuentro de rodanteros en Olavarría, por otra parte el primero que se realizará en la ciudad cementera. Ha recorrido en ocasiones otros pueblos de la provincia, y esta vez eligió destinos que no conocía (ya había estado en Olavarría, Chivilcoy, Guaminí). Tras tramitar un permiso municipal, Adrián se instaló en la plaza Mitre, la zona del Skate Park y donde los fines de semana se ubican con sus verduras los productores que conforman una Feria Verde. Allí, en una caseta desplegó todos sus libros, usados en buen estado que comercia a precios cuasi simbólicos en relación a los valores de mercado, de 25 mil pesos como tope. También los ofrece al modo de canje, con varios planes opcionales siempre muy accesibles para los interesados/as. Haber, hay de todo: cuentos, novelas, ensayos, volúmenes de poesía; de autores argentinos y del mundo, de ayer y de hoy, "pero obviamente en el mercado de usados me cuesta acceder a novedades, lo que está en boga ahora yo lo voy a tener dentro de unos años", puntualizó.
Todo esto, más el material de una librería independiente, El Hoyo Chubut, que lo provee de libros nuevos. No está trabajando manuales, enciclopedias ni libros técnicos.

Para quienes deseen consultar dónde anda y con qué libros, Repupilli publica en Instagram con el nombre de Inopia. Esa palabra, poco usada y casi inhóspita, es una de las que le resuenan hoy: "También, en esto de tener una librería móvil, o nómade, últimamente me han resonado deambular, porque la camioneta que me compré fue una ambulancia para pacientes ambulatorios, y errante, dado que tanto ese vocablo como ambulante hacen referencia a no tener un destino fijo y andar medio a la deriva", argumentó.
Inopia es un sustantivo poco frecuentado; en las mesas de expertos que analizan patadas más propias del UFC que del fútbol y VARES lentos de reflejos en los mediodías televisados nunca va a dejarse ver, sin embargo a Adrián le va como anillo al dedo para plantarse en lo ideológico, justamente porque significa estar distraído o en la ignorancia absoluta de algo que los demás saben. "Esa palabra nos habla de carencia, pero también tiene que ver con la falta de opinión.
En una época de sobreinformación, yo elijo la inopia como una trinchera", aseveró el difusor.
Pero vender y difundir libros, para más en formato papel, constituye toda una opinión, toda una toma de postura política.
- Sí, yo hablo siempre de una cruzada. Lo entiendo así, lo llevo adelante así, me ha abierto muchas puertas. Me funciona en la calle, no en lugares cerrados. Y apunto a gente lectora, a gente que ha sido lectora y quiere volver a leer y a curiosos, en realidad muchos paran de curiosos, y cuando dicen que la juventud no lee, yo digo que sí, porque en mi puesto se detienen muchos jóvenes. Contra todos los pronósticos, en estos tiempos de sobreinformación y de nuevas tecnologías, hay que tratar de hacer lo que a uno le gusta en el lugar indicado, y funciona. Muchas veces una charla, una lectura, una palabra, constituye un chispazo para un cambio de vida, yo ahora soy consciente al respecto, luego de muchos años de andar en la ruta y los pueblos. Lo que hago, esta cruzada, puede servir para eso.
Uno podría abandonar el consumo de lo que los medios de comunicación consideran que deberíamos saber, según su recorte, siempre implicado y hasta inficionado por lo económico, y aprender de los libros, dedicarse a leer. Quizá haya más noticias, y más sustanciosas, en una novela de ficción que en un noticiero.
- Porque además la lectura de libros te permite profundizar en los temas, y eso constituye una gran vía de información. Las nuevas tecnologías son superficiales en cuanto a aquello sobre lo que te informan, no podés entrar en profundidad, te encontrás con mucho texto descuidado, mal escrito, y están todas las plataformas cubiertas de publicidades que interrumpen. Un libro, una novela, te permite la pausa, también, en estos tiempos de tanta aceleración, del todo ya, que nos empuja a perder la capacidad de atención. Esta cruzada también tiene que ver con eso.
Por lo demás, junto a su puesto Repupilli tiene siempre listo un tablero de ajedrez, con el que invita a quien quiera a jugar con él y ayudarlo a pasar la tarde. Otra actividad contracultural, ya que requiere paciencia y calmar la mente. Además, ofrece su "paño gráfico", con "encuadernación, calcomanías y pósters".
El pronóstico del SMN para octubre, noviembre y diciembre ubica al distrito dentro de una zona de la provincia con mayor probabilidad de temperaturas por debajo de lo normal y precipitaciones superiores al promedio.
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