22 de marzo de 2026

COLUMNISTA

COLUMNISTA. ¿Qué es la felicidad?, entre la autoestima y la plenitud en la vida

Haciendo el trabajo sucio.

por
Juan Emilio Junco

¿Hay una felicidad posible? ¿Es un cuestionamiento interesante para nuestra práctica como analistas?¿Cuál es la diferencia entre infelicidad y sufrimiento? La gente que cumple las metas que el sistema propone como éxito ¿se siente feliz?

Siempre aparecen ecos por donde la angustia social demanda. Pidiendo acaso respuestas o quizás solo espurios comentarios sobre la tragediaque siempre es de otros. Ajena, impropia, lejana.El mismo"recurso fallido" que intenta resguardaruna aparente impunidad que nos mantiene impersonales. De hecho si tuviera que mencionar las temáticas privilegiadas donde estos"recursos fallidos" generalmenteaparecen, serían: suicidio, dinero y amor.

En el año 2019 unos meses antes de la pandemia Covid-19, presente la novela: "Ecos en la Plaza"(Editorial Autores de Argentina). Allí expongo el dolor de la depresión en algunas de sus formas, junto a un experimento realizado en un espacio público por excelencia, un banco de una plaza. Nunca pensé que esa historia apareciera una y mil veces en mi cabeza como un mantra, justamente cuando el sufrimiento y la tragedia captan la primicia. Esa historia, la del banco y sus personajes, instala la figura de la locura, del loco, para esconder subliminalmente una posible reflexión entre tantas. Muchas veces lo trágico muestra la imposibilidad y la atroz actitud de creer que uno puede salvar a alguien o de que uno puede salvarse solo. Quizás uno simplemente pueda, como diría mi querido profesor Claudio Gracia Pintos(Doctor en Psicología, docente Universitario, disertante. Visito la ciudad de Bolívar en dos oportunidades. La primera en la presentación del musical "Buscando Sentido" realizado en el teatro del Instituto Jesús Sacramentado. Su segunda visita fue en el Centro Regional Universitario de nuestra ciudad, donde realizo una charla sobre "Suicidio Adolescente"),trabajar diariamente la mejor versión posible de uno mismo. Sigo intentándolo por eso escribo novelas, trato de escuchar a los pacientes yreflexiono, dentro de mis posibilidades, sobre lo difícil que es amar.

Estimados lectores, ante lotrágico me gustaríareflexionar acerca de la felicidad. Los analistas no nos preguntamos asiduamente sobre la felicidad.De hecho Freud en "El Malestar de la cultura"(Obras Completas. Tome III. Editorial Biblioteca Nueva. Traducción: Luis López-Ballesteros y De Torres)habla sobre la felicidad y aunque no lo haga directamente en otros textos, a lo largo de su obra, se puedo inferir una respuesta afirmativa:existe una felicidad posible bajo la condición de que el sujeto deje de aspirar a la imposible.

En el seminario "La ética del psicoanálisis" (El Seminario 7. Editorial Paidós) dice Lacan que el sujeto que comienza un análisis quiere la felicidad.Aparece ligada a los ideales y al mismo deseo neurótico como deseo de desear lo imposible.Claro que el analista no busca ni pretende la felicidad de su paciente. Pero creo fuertemente que un analista en la medida que escucha los fantasmas más oscuros del paciente, se interroga simultáneamente en torno a la felicidad y esa simultaneidad de interrogantes, estimulan aspectos preconscientes que acompañaran el proceso de la cura.

Una vez leí un bello libro de filosofía de Marc Augé "¿Qué pasó con la confianza en el futuro?"(Editores Siglo Veintiuno). Esa pregunta la podría replicar de varias maneras: ¿Qué pasó con la confianza en el dinero? ¿Qué paso con la confianza en el amor? ¿Qué paso con la confianza en la vida? ¿Qué pasará con la confianza en la inteligencia artificial? Justo ahí cuando se derrumba la confianza uno padece bruscamente y se abre una herida latente. Momentos o instancias, que en adecuadas circunstancias, emergen posibilidadesde verdaderos enigmas, verdaderas preguntas.Frente a esas posibilidades, donde algo novedoso sucede,los analistas sabemos de la importancia en sostener y tolerar en el presente "la diferencia", para que las fijaciones al pasado, como marca Luis Hornstein en su libro "Ser analistas hoy"(Editorial Paidós Psi), no condenen al paciente a vivir repitiendo. Esa diferencia la actualizamos marcándole al paciente, cuando la escucha es conveniente, que supo "salir", "hacer otra cosa", "decir de otra manera", "mostrarse de otra forma", de esa repetición. Señalarle esto al paciente es muy importante.

Una vez escuche que en nuestra profesión, el cliente nunca tiene la razón. Donde hay un predominio de la repetición hay que generar diferencias y otra manera de trabajarlas es reflexionando sobre el sufrimiento y la infelicidad. Sobre lo que el paciente asegura "tener razón". Freud ya nos enseñó, se trata de procurar que el sufrimiento neurótico pase a ser un infortunio ordinario.

Creo necesario recordar que es lo traumático. Aquello que no puede ser procesado, ni evaluado. Aquello que nos señala algo del orden del exceso. Lo que caracteriza lo no ligado. En esta columna hable del narcisismo y de la pornografía. Por ejemplo lo que caracteriza a lo no ligado de lo pornográfico es que obliga a un proceso de descarga que atenta contra toda posible organización psíquica. Lo que caracteriza a lo no ligadodel narcisismo patológico, es que obliga a una permanente validación externa, que se aleja significativamente de la autoestima (Validación interna) y se anula la capacidad de amar. Lo que caracteriza a lo no ligado de la infelicidad es la obligación de soportar un cierto "sentimiento crónico" de imposibilidad de resolver esa inestabilidad psíquica.

No significa esto, que lo no ligado, conduce necesariamente al suicidio. Esto sería tan erróneo como vincular la infelicidad al suicidio. Esos enlaces son realmente inoportunos y conducen a distorsiones severas.

Pienso que poder aceptar y tolerar amorosamente lasdesilusiones es una condición fundamental para esa felicidad posible. He desilusionado a muchos y me he desilusionado a mí mismo. Pero puedo decirlo porque hubo alguien empático que me ilusiono y me desilusiono gradualmente. No hay fórmulas, ni caminos fáciles por supuesto. Lidiar con los conflictos no es ni bueno, ni malo, simplemente es parte de los accidentes ineludibles del vivir. Somos importantes, repito, usted lector que me esta leyendo, es importante.Tenemos que defender nuestra historia y la historia.Para hacerlo se requiere de condiciones que no se limitan solamente a cuestiones internas. Que hay de aquel que no pueda transformar esos ruidos desorganizantes en información complejizante. Que hay de aquel que crea ser tan importante como para que su vida gire en torno de sí mismo. No puedo limitarme a reflexionar solo en función de la autoestima o del cumplimiento de ideales, también se encuentra la conciencia moral(capacidad de reflexionar sobre nuestros actos y decisiones, evaluándolos en términos de bien y mal, y asumiendo responsabilidad por ellos). Hay sujetos que ganan mucho en términos de autoestima.Su validación personal es muy fructífera, incluso nivela su narcisismo,pero ¿qué hace que un ser humano gane en plenitud de vida?No basta con tener buena autoestima si apunto a una plenitud en la vida. Si intento buscar implicarme mediante una conexión auténtica conmigo mismo, con los demás y con el mundo.

Otra cuestión.La diferencia entre infelicidad y sufrimiento.Son conceptos relacionados pero distintos. Según Silvia Bleichmar(trabajo muchas ideas tomando como base su libro: "Las teorías sexuales en psicoanálisis". Qué permanece de ellas en la práctica actual. Editorial Paidós biblioteca de psicología profunda) la infelicidad se refiere a un estado de insatisfacción o descontento con la vida. El sufrimiento es una experiencia que puede estar ligada a la imposibilidad de encontrar sentido o propósito en la vida. El sufrimiento no es solo una cuestión individual, está relacionado con la estructura social y cultural.

¿Qué produce esa disociación entre el goce y la felicidad como lo plantea Bauman (Sociólogo y Filósofo)?Si le preguntamos a mucha gente si se siente feliz al lograr las metas que el sistema propone como éxito, responderán que no se sienten felices. Tampoco me aferro a las ideas vinculadas a la efectividad (Según Steven Covey la efectividad es producto de hábitos y un hábito es la unión del conocimiento, la técnica y la motivación). Ni éxito, ni efectividad. Creo que la nota más próxima a esa felicidad posible son las "inspiraciones plenas".Cuando estoy movido a crear algo nuevo, entonces exploro, aprendo, comparto. Es lo que nos emparenta con la eternidad de lo esencial. Que no es posterior a la existencia en la duración, es contemporánea (Este párrafo me conecta con el pensamiento de Spinoza del cual estoy profundizando. Para ello, me acompaña un libro de Gilles Deleuze: "Spinoza: Filosofía Práctica". Editorial Fabula TusQuets).

En síntesis: La felicidad posible es un estado que implica una cuota de insatisfacción que permite lidiar con ciertas desilusiones para reconectarlas con inspiraciones plenas, que junto a otros, enriquecen la capacidad de apertura y estabilidad psíquica.

Los dejo con la reflexión queErich Frommdestaca en su libro, "Ética y psicoanálisis" (Editorial Paidós Studio): "La vida del hombre no puede -ser vivida- repitiendo los patrones de su especie, es él mismo -cada uno- quien debe vivir. El hombre es el único animal que puede estar fastidiado, que puede estar disgustado, que puede sentirse expulsado de paraíso".

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

AGRO

AGRO

Se espera que El Niño vuelva al campo para la próxima campaña gruesa

Tras años dominados por La Niña, nuevos indicadores anticipan un cambio de escenario climático hacia la campaña 2026/27.

AGRO

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | Diario La Mañana | Av. Venezuela 159 | Bolívar (CP 6550)