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sábado, 17 de julio de 2021
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Una denuncia mediática que compromete a la Cooperadora del Hospital

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El vecino Jorge Verburg hizo llegar una carta a la Dirección de este diario, que reproducimos textualmente:

 

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Señor director:

El 13 de septiembre de 2018, en reunión convocada por el entonces Bolívar Automóvil Club, desarrollada en instalaciones de la ABC (Asociación Bolivarense de Competición), sita en Av. 25 de Mayo 179 de esta ciudad, se decidió por unanimidad la donación de un predio del BAC, de casi 11 hectáreas, situadas en la continuación de la calle Balcarce, a la Asociación Cooperadora del Hospital Sub Zonal Bolívar, Dr. Capredoni.

Pocos días después de esa asamblea (21 de septiembre de 2018), varios ex directivos y colaboradores del entonces Bolívar Automóvil Club, acudimos a una convocatoria de la Cooperadora del Hospital en la que se iba a tratar el destino que se le iba a dar a lo que se obtuviera por la venta de ese predio. En esa reunión estuvieron presentes las autoridades de la Cooperadora (el señor Norberto García como presidente) y, representando al hospital, lo hicieron la directora del nosocomio, Dra. Silvia Hernández y el administrador del mismo, Maximiliano Giménez.

En esa reunión los integrantes del BAC planteamos que nuestra idea era que con el dinero que se obtuviera por la venta de ese inmueble se pudiera adquirir un resonador magnético, ya que considerábamos que es de suma utilidad para nuestra comunidad. En ese momento la Dra. Hernández nos dijo que, por la cantidad de resonancias que demanda Bolívar, no era necesario. Y como contrapropuesta les dijimos que se podía utilizar el dinero en una nueva ala destinada a Ginecología y partos, proyecto que la Cooperadora ya tenía en carpeta.

Pasó el tiempo y no nos volvimos a reunir, hasta el 13 de marzo de 2020 cuando, desde la Cooperadora, nos informaron que el lote había sido vendido. Y el 12 de marzo de 2020 fuimos convocados por la Cooperadora del Hospital para reunirnos con el intendente Marcos Pisano para definir el destino que se le daría al dinero obtenido por la venta. Allí volvieron a estar la directora y el administrador del hospital.

En esa reunión en la comuna llevamos, desde el BAC, la propuesta de que se realizara la renovación del servicio de Gastroenterología. Pero el intendente, con la pandemia ya instalada, nos sugirió usarlo para la instalación de una planta productora de oxígeno medicinal y una planta de recarga de tubos, lo cual aceptamos, ya que el municipio se comprometió a restaurar el servicio de Gastroenterología el año próximo.

Sorpresa fue la nuestra cuando nos informaron el valor que se había obtenido por la venta del lote. En su momento, desde el BAC, lo hicimos tasar por personas que entienden en la compra-venta de inmuebles rurales y se nos dijeron que ese predio debían rondar los 120.000 dólares.  Los integrantes de la Cooperadora nos dijeron que el valor de la venta había sido de 6.615.000 pesos, cifra muy inferior a los 120.000 dólares si hacemos la conversión al valor de dicha moneda en mayo de 2020. Incluso en su momento, desde la Cooperadora, nos habían dicho que quizás lotearan el terreno para sacarle más valor, cosa que no se hizo y se vendió a tres compradores.

El objetivo con el cual desde el BAC donamos el terreno a la Cooperadora del Hospital fue para que el valor del mismo (120.000 dólares) se destinara íntegramente a mejorar el único efector de salud que tiene la comunidad. Hoy nos encontramos con una venta por debajo de su valor y realizada en pesos. Merecemos, y toda la comunidad de Bolívar merece, una explicación; y que quienes no supieron administrar los fondos que ingresaron a la Cooperadora del Hospital por la donación de inmuebles den un paso al costado y dejen que personas más idóneas cumplan esa función.

Y para terminar, les recomendamos a todo aquel que haga una donación, que realice un seguimiento de la misma para que no ocurran este tipo de maniobras con las que, “entre gallos y media noches”, se termina perjudicando a la comunidad toda, como ocurrió en este caso en que se mal vendió una propiedad y el perjuicio fue nada menos que de U$D 50.000 aproximadamente.

 

Jorge Verburg

D.N.I. 10.909.538

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