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miércoles, 01 de diciembre de 2021
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Un exquisito recital de Franco Luciani para cerrar el año

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Franco Luciani en armónica y voz, Pablo Motta en contrabajo y Leonardo Andersen en guitarra brindaron un hermoso recital de tango y folclore, el sábado pasado en el auditórium de la Biblioteca Rivadavia. La propuesta fue organizada por la Asociación Musical, que con este concierto, el séptimo desde marzo, cerró su actividad correspondiente a este año.

Ante una sala colmada, los músicos presentaron composiciones de Anda en el aire, el octavo y más reciente disco de Franco Luciani, publicado en 2017 y ganador un año después del Premio Gardel, pero también composiciones de otras épocas de la carrera del virtuoso armoniquista nacido en 1981 en Rosario, y que ha tocado con grandes de siempre como Mercedes Sosa, Teresa Parodi, León Gieco, Egberto Gismonti, Fito Páez y Raúl Carnota, entre muches más. También con su amigo Franco Exertier Ramos, compañero de estudios en su etapa formativa en su ciudad natal, con quien grabó discos y giró por el país durante la década pasada (tocaron en El Taller, de Artecon, hace unos quince años). Precisamente, el percusionista bolivarense participó como invitado en varias canciones del show del sábado.

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A Luciani le gusta proponer un viaje en cada recital, que abarque la variada y rica geografía argentina y se introduzca también en los paisajes de los países limítrofes. En este caso, valiéndose del tango y el folclor, los dos estilos centrales que aborda un músico que también experimenta con el jazz y el rock.

De la añera, con la que abrieron, pasaron al tango Bandoneón arrabalero, y de ahí se lanzaron al río con Velas al Plata, una de Luciani, que huele a Uruguay desde su ritmo de candombe. Sin salirse de las fronteras del folclore, versionaron a continuación Río de los pájaros, de Aníbal Samayo, y Los ejes de mi carreta, que porta la música de Atahualpa y la letra del menos conocido poeta uruguayo Romildo Risso (los versos de Los ejes están en su libro Ñandubay).

Para enriquecer la versión de La sensiblera, chacarera de Luciani y Alejandro Szwarcman (Franco aún no se anima con las letras), irrumpieron en la escena los bailarines Marcelo Sergio Carretero y María Verónica Acosta, de Danza Despierta, que aportaron más matices y otros colores a un concierto exquisito en todo aspecto. En esta definición debemos contemplar la faceta de cantante de Luciani. No es su especialidad pero podría serlo, ya que sin una gran voz, luce un cantar afinado, con un tinte académico, no desprovisto de la emoción que es menester en la música popular. Además, suma tonos a las canciones, ya que en muchas ocasiones alterna la armónica y la voz. 

En Como flor de campo homenajeó a Mercedes Sosa y Raúl Carnota, dos de sus maestros (fue parte del último grupo del guitarrista y cantante, SanLuCa, que completaba el pianista Rodolfo Sánchez). El trío la abordó con nostalgia y pasión. En especial Luciani, con un dominio apabullante de esa armónica de la que brotan pájaros y mariposas, y, a veces, aromas ancestrales que nos activan la remembranza de alguna veja pulpería. 

Una obra que lleva música del armoniquista y letra del poeta porteño Néstor Elías, resultó quizá la pieza más conmovedora de una noche rica en emociones y sutilezas. El tema (¿se llama Tierrita?) habla del cuidado del medioambiente y del amor a la tierra, que es el amor a la especie humana.

Antes del bis, el trío despachó un chamamé de Luciani que se transforma en un country para regresar al chamamé, y Fue amor, de Fito Páez, con Guantanamera, de Santana, repiqueteando como lienzo de fondo. (Estos maridajes entre canciones también parecen ser ‘especialidad de la casa’, y salen a punto, no quedan forzados. Además, el trío no abusa, al menos en este recital lo hizo sólo en ocasiones.)

Fue una velada especial, porque esa noche, 16 de noviembre, se cumplieron cincuenta y siete años del primer concierto organizado por la Asociación Musical, en 1962 y cuando recién transitaba su etapa fundacional bajo la batuta de Luis Gagliardi. Se presentaron aquella noche el violonchelista Luis Walter Pratesi y un pianista.

(A propósito de la Asociación, en nuestra edición del lunes publicaremos una entrevista con algunes de sus integrantes, con un balance del año y adelantos de un 2020 que pinta lindo y con novedades.)

Chino Castro

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