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martes, 24 de mayo de 2022
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Siguiendo los Pasos de su historia

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Tras una búsqueda genealógica, indagando en sus orígenes, Efraín Chaves le obsequió a Ana, su hermana, como regalo de cumpleaños, la certeza de saberse descendientes del patriota Juan José Paso, y de Rufino Viera, integrante de la caravana fundadora de Bolívar y uno de los primeros intendentes de la ciudad. Santos Vega, responsable del Archivo Histórico Municipal, tuvo un papel central en la reconstrucción de la historia familiar.

 

“Nuestro padre, Efraín Isaac Chaves, solía contarnos, a mi hermano y a mí, con inocultable orgullo, que su familia descendía de Juan José Paso, y de los primeros pobladores de Bolívar, que se lo había contado su abuela Tomasa, pero, cuando le preguntábamos cómo era la línea genealógica, se perdía.

 

 

Así la historia fue quedando en una nebulosa de dudas, y se transformó en una especie de leyenda familiar.

Hasta este 2020 empandemiado, que llevo a mi hermano Efraín a decidir que, por fin, tenía tiempo sobrado para intentar develar la verdad.

 

 

Comenzó su investigación hace más de ocho meses. Faltaban eslabones, ya que Juan José no se casó, ni tuvo hijos, tenía que ser entonces por alguno de sus hermanos, o hermanas…la cosa no era nada fácil.

Es en ese momento que se comunica con Santos, y, a pesar de la distancia, y del aislamiento, éste se compromete y se apasiona, con una generosidad y un profesionalismo absolutamente  admirables. A partir de su colaboración, las ramas faltantes aparecen, y mi hermano logra completar el árbol.

Papá tenía razón”.

 

 

La que habla, o escribe, es Ana María Chaves. Así relata, con inocultable emoción, en sus redes sociales, cómo llegaron a desentrañar la historia de sus ancestros, que es nada más y nada menos que su propia historia.

Santos, quien Ana refiere, es Santos Vega, titular del Archivo Histórico Municipal y un apasionado en su labor, la que desarrolla con devoción, interés genuino y profunda dedicación.

 

 

Efraín, hermano de Ana, dedica muchas horas a reunir eslabones, eslabones que Santos termina de conectar y que llevan a estos hermanos bolivarenses (Efraín reside en La Plata desde hace muchos años, Ana en Bolívar, reconocida docente quien terminara su carrera como inspectora) a saberse descendientes de Juan José Paso, patriota de la gesta de Mayo de 1810, y de Rufino Viera, uno de los primeros pobladores de San Carlos de Bolívar y quien fuera intendente en 1904.

 

 

Efraín Chaves llega a contactarse con Santos Vega derivado desde el Municipio, a dónde se comunicó en primera instancia. “Me contó que durante casi 8 meses, desde que empezó la pandemia, había estado trabajando sobre una vieja idea que tenía sobre la construcción del árbol genealógico de su familia, y dado que sus ancestros eran personas que tenían que ver con la historia fundacional de Bolívar, me interesé mucho”, cuenta Santos.

 

 

“Me pasó alguna data que él tenía de lo familiar y comencé a trabajar, a buscar por la noche (NdelR: en su domicilio, dado que al Archivo va en horas de la mañana y hasta las primeras horas de la tarde). Hay muchos lugares en los cuáles encontrar información que, cruzándola, uno logra tener información fidedigna. Cruzando censos, registros parroquiales, uno va construyendo un árbol genealógico, además de la información que teníamos en el Archivo Histórico”, prosigue el racconto de su trabajo.

 

 

“Isac Chaves (Isac del Corazón de Jesús, según el acta de bautismo, según refiere Efraín en su propia investigación) es uno de los que viene, en carreta porque era carrero, con los primeros pobladores en la caravana fundadora. Es quien trae los ladrillos desde La Verde con los que se construyó la primera municipalidad”, cuenta Santos, un gran conocedor de la historia local, con quien es un verdadero placer conversar.

 

 

“Efraín me cuenta que tenían una especie de nebulosa en una parte de la historia familiar. Entre ellos circulaba una surte de leyenda sobre que eran descendientes de Juan José Paso. Él había investigado bastante sobre eso. La familia originalmente era ‘del Passo’, Juan José se da a conocer tal como lo marca la historia, sacándose uno de sus nombres y modificando el apellido -en rigor, se llamaba Juan José Esteban del Passo-”, sigue.

 

 

“Confirmamos, a través de documentación, que don Isac Chaves, el carrero, era casado con Juana Patricia Passo, hija de Vicente Passo, hermano de Juan José. Isac, además, fue el primer alcalde de Bolívar, que tuvo a su cargo el Cuartel II, o sea, la parte de los campos. En ese entonces había dos alcaldes, uno para el Cuartel I (la planta urbana) y otro para el Cuartel II”, suma más datos a la historia Santos, historia de una familia señera de Bolívar como puede apreciarse.

 

 

“Isac tuvo un hijo llamado Isaac Eustaquio, que se había casado con Tomasa Rivadulla. Eso sorprendió a Efraín, porque no tenían conocimiento de que había una rama intermedia. Isaac Eustaquio es el bisabuelo de Efraín, e Isac, el de la caravana fundadora, es su tartarabuelo”, detalla Santos. Efraín lo cita de la siguiente manera: “Isac Chaves, se había casado con Juana Patricia Passo y de esta unión en 1864 nace Isaac Eustaquio Chaves, quien se casa con Tomasa Rivadulla y de este matrimonio el 7 de noviembre 1891 nace Isaac Chaves, mi abuelo, quien (…) muere joven en el año 1938. (…) Isac, el primer Alcalde de Bolívar, no era su abuelo, era su bisabuelo”.

Santos profundiza en la historia Chaves. “Isac era nativo de Buenos Aires, además de carrero era como una especie de taxista, manejaba un coche de alquiler y era chofer. Juana Passo, su esposa, también era oriunda de Buenos Aires”.

 

 

Y acá viene la conexión con Rufino Viera. “Tomasa Rivadulla era hija de otra Passo, de Rita, hermana de Juana. O sea que Tomasa e Isaac Eustaquio eran primos. Ellos se vienen a vivir a Bolívar y tienen una hija llamada Carmen Chaves, que se casa con nada más y nada menos que Rufino Viera, uno de los primeros intendentes de Bolívar (en 1904), quien también vino en la caravana fundadora.  Carmen fallece muy joven y Rufino queda solo, con 6 hijos muy chiquitos, a quiénes manda a criar y cuidar con su propia mamá, en 25 de Mayo, de donde provenían”, señala Santos.

 

 

El responsable del Archivo se siente satisfecho con haber contribuido a terminar de develar la historia de los Chaves, parte de la historia de Bolívar. “Fue muy apasionante. Porque cuando uno empieza a encontrar la documentación empieza a darse cuenta que Bolívar era muy celular. Los testigos de casamiento, padrinos de boda, padrinos de bautismos, eran apellidos comunes: aparecen los Duval, los Pardo, los Chaves, los Viera, familias de la época, y sin olvidar que Bolívar era una ciudad incipiente, con poca gente, estamos hablando de las últimas dos décadas del siglo XIX”.

 

 

Dos meses aproximadamente le demandó la investigación. “El 2020 fue un año muy particular para el Archivo, en el que trabajamos tanto o más que en un año normal. Así como Efraín, varias personas llamaron preguntando por sus orígenes y colaboré con la búsqueda de datos. Normalmente vivimos tan apurados, tan enloquecidos, que nos olvidamos de dónde venimos, y estos momentos sirven para ir en su búsqueda. Otro factor es la edad, cuando llegamos a cierta edad siente interés por saber de dónde viene, y el derecho a la identidad es innegable”, expresa Santos.

 

 

Como parte de su metodología de trabajo, Santos destaca la importancia de la lectura. “Leer, leer y leer, porque aunque parezca mentira todo lo que se cruza termina siendo, hablando de ciento y pico de años atrás, parte de una misma red. Uno incluso aprende a leer, a descifrar. Estamos hablando de documentos de más de 100 años, otros un poco menos, pero que están escritos con tinta y pluma; no todos están en una buena calidad de soporte, el papel, y además está la caligrafía de quien lo escribe. Entonces uno se vuelve una especie de grafólogo, de descubridor de jeroglíficos”, dice risueño.

 

 

“Estoy muy contento de haber sido útil a la familia Chaves, que el Archivo sirva para algo y que el trabajo haya dado sus frutos. La investigación tiene muchas cosas hermosas, entre ellas servirle a la gente. Y cuando uno ve que se sienten felices, uno se llena también de esa felicidad. Además, no hay nada más lindo que trabajar en lo que a uno le gusta. Eso ya de por sí es motivo para levantarte todos los días con ganas de ir a trabajar, y estar siempre atento para sumarle algo a la historia, a la de Bolívar, que es la que me interesa particularmente”, concluye.

“Este recorrido hacia los y las ancestras, fue mi regalo de cumpleaños, este 26 de diciembre, y un homenaje a la memoria de nuestro padre, un hombre apasionado por la Gesta de Mayo, sus próceres, y la historia de su Bolívar natal. Sabemos que para muchos, esta historia no significa nada, para nosotros, habla de país y de raíces, de familia, de futuro y de memoria, explica, y nos explica”.

 

 

Santos: no alcanza con decirte Gracias!!, como persona, como funcionario, como estudioso de la historia de nuestra ciudad, sos un ejemplo;  y para nuestra familia, un partícipe indispensable de este regalo”, concluye Ana su posteo.

Un regalo para esta familia, que termina siendo un regalo para toda la comunidad de Bolívar, a la que le suma una página más en su relativamente joven historia.                       V.G.

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