Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

jueves, 09 de febrero de 2023
20.3 C
San Carlos de Bolívar
- Publicidad -

Sequía: el panorama local es sensiblemente mejor al de la Zona Núcleo

Aceptando que la seca ya dejó huellas que se reflejarán en rendimientos, la lluvia que llegó a tiempo mejora notablemente las expectativas. Consultamos opiniones expertas.

- Publicidad -
- Publicidad -

La sequía imperante en el país ha generado una corriente informativa que habla, en las últimas semanas, de previsiones dramáticas para la producción agropecuaria en general. Esta afectación se da especialmente en la llamada Zona Núcleo, es decir la que por la fertilidad de sus campos se transforma en la fuente de generación de la mayor porción de los granos argentinos. Mientras las especulaciones más optimistas hablan de una caída del orden del 25 por ciento de la producción esperada, otras voces llevan ese mal pronóstico a superar la barrera del 50 por ciento, lo que significa una caída estrepitosa en el ingreso de divisas.

El partido de Bolívar, que se caracteriza por ser eminentemente heterogéneo en lo que se refiere a la calidad de sus tierras, quizás también por eso es considerado como una zona semi marginal a la demarcada por la privilegiada Zona Núcleo y por esa misma razón también es un distrito predominantemente ganadero aunque haya parcelas de alto rendimiento granario.

Sin perjuicio de ello la seca ya ha dejado sus huellas y sus consecuentes daños que afectan a todo el espectro productivo, tal como lo aseguró a este medio el ingeniero Ramiro Pagola, titular de las firmas Nutremás y Agronomía El Amanecer, consultado al respecto.

“Impacto hay y es necesario entender que todo es un proceso biológico. El tambo, el feed lot, la cría, los cultivos, están regidos por la biología. La biología siempre equipara, es muy sabia. Si hay abundancia no habrá problemas; pero si hay escasez restringe. Una vaca de tambo restringe produciendo menos leche, no entrando en celo para no tener problemas con su cría, el novillo va a engordar menos, la vaca de cría no se va a preñar para asegurarse un buen pasar para ella sola. El maíz va a resentir su espiga, su grano, de acuerdo a su potencial y lo mismo sucede con cualquier otra planta. De modo que la seca que hubo hasta hoy nos va a pasar factura. El ejemplo más claro es la cosecha fina, con la que teníamos mejores expectativas. Tuvimos peores rindes que los pensados. Sabíamos que nos iba a impactar, pero no tanto. Tuvimos rindes de entre un 40 y 60 por ciento de merma. Trigos de 1800 y 2000 kilos en su mayoría, aunque hubo también otros excepcionales de 5000”.

Ramiro reconoce, no obstante, que el escenario cambió bastante abruptamente hoy (20 de Enero) ya que la lluvia caída abre un horizonte diferente. “Era otro el escenario a mediados de enero y sin pronóstico de lluvia”, enfatiza, y explica que cada cultivo tiene su período crítico, cuando es más sensible a la escasez o abundancia hídrica. “En el trigo en la espigazón, en maíz en floración, en soja con la explosión de flores y crecimiento de vainas, que en esta zona coincide alrededor del 10 de febrero. Por eso en soja va a ser menor la afectación si sigue lloviendo. Yo creo que lo que más va a sufrir es el maíz sembrado temprano, por la fecha de floración. Los sembrados tardíos son maíces que hoy tienen 80 centímetros aproximadamente y que florecerán ya beneficiados por esta lluvia y las que se pronostican que vendrán. Con todo, entiendo que la afectación mayor se registrará en la ganadería porque se está dando rollos y alimento en esta época para alimentar las vacas, para los destetes precoces. No tenemos idea de lo que se va a sentir todo en invierno. No habrá reservas, las pasturas están totalmente deterioradas y encima la producción no vale. Me refiero en este caso especialmente a la producción de carne, aunque la de leche también sufrirá el impacto porque las reservas forrajeras serán menores a las habituales”.

Pagola deja en claro que, a nivel comercial, siempre el impacto del campo se nota con efecto retardado y aduce que no quiere tener una mirada negativa, porque reconoce que, en el marco de la seca general, Bolívar no tiene el peor escenario. Se lamenta por el que se registra en la Zona Núcleo, donde hay productores “que no recuerdan haber errado cosechas y ésta es la primera que erran en muchísimos años. Nosotros (en nuestra zona de influencia) nos va mal en 4 de cada 10 cosechas. Siempre estamos de acá para allá y por eso somos marginales, además de muy resilientes, por supuesto, tenemos una capacidad de adaptación enorme”.

¿En este marco, son suficientes las medidas que se solicitan, vinculadas con las declaraciones de emergencia y/o desastre agropecuario?

“Son medidas que sirven, por supuesto. Pero me interesa decir que el Estado no debe solucionar los problemas del sector y de nuestras actividades cuando nos va mal. Sí lo tiene que hacer con los problemas sociales. Pero sí es cierto que debe entender el problema y da mucha bronca que un productor que saca 700 kilos de soja hectárea deba pagar retenciones. Eso da mucha bronca. Nadie pide que el Estado resuelva los problemas de todos, pero tiene que ponerse proactivo y, como digo, comprender la situación. Probablemente este no sea el problema de Bolívar y de esta seca que quizás hoy esté terminando. Por esta lluvia hoy estamos viendo todo un poco mejor. Nuestro rubro es muy dinámico y percibe muy rápidamente las buenas noticias. La lluvia de hoy es una de ellas”.

ROBERTO BASSO Y PABLO HERRERA
Los ingenieros Roberto Basso y Pablo Herrera, de la Cooperativa Agropecuaria, fueron coincidentes con el diagnóstico planteado por Ramiro Pagola y pusieron el acento en las diferencias que se encuentran en cuanto a posibles rendimientos de acuerdo a cuál sea la zona analizada del distrito. En general, informó Basso, los cultivos no estaban sufriendo un stress hídrico irreversible, motivo por el cual esta lluvia llegó muy a tiempo. “Los cultivos tenían un stress propio que se manifiesta casi como una defensa y cualquier situación de stress nunca es buena. Eso se va a notar al momento de la cosecha”, en tanto Herrera analizó la situación de la cosecha fina ya pasada, que sufrió mermas importantes por efecto de la sequía y también por los fríos tardíos.

Ambos fueron coincidentes en afirmar que no estamos a nivel Bolívar tan mal como en otras zonas, especialmente la Núcleo y que, en ese sentido, favorece el hecho de pertenecer a una especie de cuenca hacia donde confluyen todos los afluentes de agua y eso, que a veces nos condena en épocas de inundaciones, en este caso sirve para minimizar los efectos de la seca.

En lo que se refiere a superficie sembrada de cultivos de cosecha gruesa aseguran que está en los valores normales, resaltando en este caso la importancia del girasol, que fue de la elección de muchos productores especialmente por los buenos precios de esta oleaginosa.

Herrera afirma que los maíces tempranos serán los más perjudicados, junto a algunos cultivos de soja de primera, en tanto los de segunda sufrirán los efectos de la falta de agua superficial al tiempo de la siembra. Basso agrega que algunas plagas y malezas también hacen su efecto por efecto de la sequía, tal el caso de la arañuela y la tucura, que han aparecido en varios cultivos.

Como todo en el campo comienza y termina con el agua, tal la expresión del ingeniero Basso, lo cierto es que la lluvia de este 20 de Enero y los pronósticos que auguran más lluvias en las próximas semanas abren un panorama mucho más alentador. Los 35 milímetros caídos no solo riegan campos sedientos, sino que también alimentan las esperanzas del hombre de campo.

VAC

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

Más Leídas

Edición Impresa

- Publicidad -
- Publicidad -
spot_img
spot_img