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miércoles, 25 de mayo de 2022
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“Revalorizar y actualizar el rol de la mujer de frontera”

Facundo Gómez Romero, hoy en La Cultural.

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Con la misión de “revalorizar y actualizar” el “rol fundamental” de la mujer de frontera, tanto la criolla como la indígena, el historiador Facundo Gómez Romero disertará en la biblioteca de La Cultural. La actividad se encuadra en la conmemoración de los ciento cincuenta años de la Batalla de San Carlos, que ocurrió ayer con diversos actos.

“Por eso estamos en la ciudad un equipo de arqueólogos para realizar varias tareas, por ejemplos esta charla y la apertura de la muestra de mi primo, Augusto Gómez Romero, un pintor costumbrista muy conocido, el viernes en la Biblioteca Rivadavia”, informó Facundo Gómez Romero en declaraciones al diario.

¿Qué tarea está haciendo el equipo arqueológico, desde hoy -ayer- en la ciudad, convocado por el municipio?

– Vamos a tratar de identificar espacios potenciales donde se desarrolló el conflicto del 8 de marzo de 1872. Cosa que no es fácil, por el tipo de batalla que fue: de mucha caballería, en espacios muy grandes, con poca intensidad de armas de fuego. Pero lo vamos a intentar. Y haremos tareas arqueológicas de excavación en el Fuerte de San Carlos.

 ¿Cuál fue el rol de la mujer en la época de los fortines y tolderías?

 – Fue fundamental. Con el tiempo quedó opacado con la historia que se gestó de la conquista del desierto, que fue sesgada en lo relativo al rol de la mujer y del milico de frontera mismo. Lo dijo gente como el comandante Prado, que estuvo en la zona caliente de la frontera. Tanto de un lado como del otro, si es que hay un lado y otro, cosa que también está en discusión, el papel de la mujer fue vital.

 Pero partimos del principio de que hay una frontera, y entonces convergen dos espacios, que claramente existieron, y mujeres en los dos lados: mujeres que fueron fortineras, cautivas, pulperas, tanto del lado indígena como del criollo, y hay que destacar su rol, revalorizarlo y actualizarlo.

“Las mujeres defendieron el fuerte peleando como hombres” ¿Y cuál fue ese papel?

 – En los fuertes, como el que vamos a intervenir en estos días, formaban parte de la dotación. Hay ejemplos de que, en su momento, porque parte de la guarnición masculina se fue a diversas tareas, estas mujeres tuvieron que quedarse a cargo del fuerte, lo defendieron y pelearon como hombres.

Más la tarea diaria: la búsqueda y cuidado de los caballos, que debían estar durante el día comiendo afuera, porque no se podían tener en un corral ya que se enflaquecían. A lo que hay que sumar lo obvio doméstico: el cuidado de los niños, etcétera. Y del lado indígena también: los malones buscaban el ganado en pie, y cuando el gigantesco río volvía hacia el oeste, hacia la zona aborigen por excelencia, el arreo lo llevaban las mujeres, y los indígenas permanecían mirando el campo a ver si venían los milicos a intentar recuperar ese ganado.

 La mujer estaba en el día a día de todo. Después se asienta más, y con el modelo burgués queda en una casa, al cuidado de los niños, de la familia, con una cocina.

¿El movimiento feminista ha llegado hasta allí, a revisar y reivindicar el rol de aquellas mujeres?

– Yo creo que se viene revisando el rol femenino en este tipo de contextos. Nosotros hace tiempo lo venimos haciendo, siempre estamos atentos, en la materialidad arqueológica que encontramos, a lo que pueda a aparecer de femenino. Carlos Landa (su acompañante durante la nota con el diario, y uno de los arqueólogos del equipo que está trabajando en Bolívar) tiene toda una serie de investigaciones sobre la cautiva, otra de las mujeres interesantes, porque si hablamos de la fortinera y de la mujer indígena, la cautiva es una figura fundamental (ver aparte). Como informamos, la charla de Gómez Romero será mañana, desde las 19, en la biblioteca de La Cultural, y con entrada libre y gratuita.

“La mujer indígena nunca está representada como cautiva”

“En más de veinte años trabajando en sitios de la vieja frontera, siempre me llamó la atención que se aproxima gente, la mayoría mujeres, a contarnos que tuvieron un antepasado cautiva, aunque hubo cautivos hombres también”, dijo el arqueólogo Carlos Landa.

“De hecho, he recogido testimonios que traspasan generaciones, por línea femenina, de historias de cautive rios. Historias con su tenor violento, sus secuestros, capturas, intentos de escape de la toldería, cortes de planta de los pies”. Sin embargo, “también hay que pensarlo al revés, porque la cautiva indígena está invisibilizada.

La historiografía hace diez años, nada más”, está deconstruyendo esa invisibilización, puntualizó Landa. “Está naturalizado que la mujer cautiva de fronteras era blanca, aparece incluso en los cuadros como una mujer sensual, con sus pechos al aire y el salvaje oprimiéndola muy fuerte”, mientras que la indígena “no está nunca” representada como cautiva.

“Y convengamos que las representaciones son también parte de las visiones hegemónicas, son construcciones de poder”, completó el especialista.

Chino Castro

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