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martes, 06 de abril de 2021
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Pinto filma en Bolívar la película con guión de Bucca

Con Luciano Cáceres, Sergio Dioguardi y actores locales.

Eduardo Pinto conoció Bolívar hace exactos diez años. Fue cuando Pablo Bucca inauguró su creación, el Festival de Cine “Leonardo Favio”. Su hermano ‘Bali’ aún no era intendente, el cine estaba cerrado y había que hacerlo en el Coliseo. Aquella vez presentó su película Caño dorado.

En adelante, no falto a casi ninguna edición. A otras trajo otras películas suyas, como Corralón, y algún cortometraje. Públicamente expresó su deseo de alguna vez filmar acá, y tras algunos coqueteos la idea por fin se concreta, con el rodaje de La educación de los cerdos, sobre un guión que Pablo Luján Bucca elaboró durante su adolescencia, y que la pandemia reflotó del algún cajón. Lo nuevo de Eduardo Pinto ya está en pleno rodaje. La labor comenzó en 25 de Mayo, continuará durante unos diez días acá y finalizará en Daireaux.

El lunes, en el Avenida se llevó a cabo una reunión con futuros actores y actrices locales que se sumarán los protagonistas del film, que son Luciano Cáceres, Pasta Dioguardi, Pablo Pinto (hermano del director, habitué de sus obras) y Cumelén Sanz, entre otres. La encargada del casting es Nadia Marchione, y el equipo técnico está integrado en alto porcentaje por bolivarenses. El propio Bucca es un partícipe activo del proceso de rodaje. “El director de Arte de Caño dorado, Sergio Hernández, cumplió el mismo rol en Una mujer sucede, de Pablo Bucca. Él nos juntó y nos dijo que teníamos que hacer algo juntos. Dijimos que sí, es decir que Sergio tiene que ver. Yo ya quise filmar acá La sabiduría, pero Sofía Gala no podía venir”, contó Eduardo a LA MAÑANA, sentado en el escalón de entrada de la Dirección de Cultura.

En la vereda de ese edificio que pertenece al Club Buenos Aires, el equipo del nuevo largometraje se juntó el mediodía del lunes a delinear los pasos a seguir para una semana y media que se prevé intensa. Después de algunas intentonas, el deseo compartido de guionista y director se condensó cuando durante la cuarentena “Pablo me mostró este guión, y me expresó que tenía muchas ganas de que hiciéramos el proyecto”.

“Siempre tiene que haber un germen”

¿Qué te gustó de La educación de los cerdos?

-Será mi décima película. Cuando me dan un guión le presto mucha atención. En este caso me gusta la relación padre-hijo, cómo se va poniendo tensa y lleva al hijo a la situación más extrema. Es la historia de un padre que es ladrón, y lleva a su hijo por ese camino, cuando lo ideal sería lo contrario. Vi ahí algo fuerte para desarrollar. Me atrapó de entrada. Y después, la peli tiene un lado policial.

Quizá sea el primer guión de Pablo, lo escribió cuando adolescente y seguramente es un trabajo que respira frescura

-Hay una frescura particular, interesante allí. Me interesó mucho también por eso, la historia de ese adolescente. Siempre tiene que haber un germen, acá es la relación padrehijo. Desde ahí se sostiene cualquier historia. El tema es cuando los guiones no tienen un núcleo psicológicamente real, y este lo tiene. De algún modo, vengo a darle vida a ese texto. ¿Por qué en Bolívar? -Un poco para saldar aquella idea de filmar juntos acá. Uno termina de encontrar la estética de la película. Esta historia sucede en los años noventa, en alguna ciudad de la provincia de Buenos Aires. Por eso filmaremos una parte en Bolívar, hicimos una parte en 25 de Mayo y sumaremos algunas escenas en Daireaux. Hoy (lunes) empezamos el tercio de Bolívar, ya terminamos 25 de Mayo. La película está latente, ya la película es. El elenco está funcionando, va todo súper bien. Rodarán en alguna casa particular, en la estación de trenes, en el cementerio y en una planta de silos. Pinto aspira a estrenar La educación de los cerdos durante el último trimestre del año.

La máquina de hacer, fortalecida en pandemia

¿Cómo es filmar en pandemia, aunque sea una que hoy mismo podemos considerar ‘soft’, pero que continúa imponiendo restricciones?

-Hay que reinventarse, yo estoy acostumbrado a eso y a superar obstáculos. Hay que tomar las medidas de precaución, con la higiene, con el distanciamiento social. En enero filmé Desarmadero, otra película en estas condiciones. Tal vez hay que rever algunos guiones o escenas en un marco así, pero no podemos dejar de hacer. Yo necesito filmar, y no sólo yo, sino los actores, los técnicos. Debemos seguir adelante, es lo que nos toca y hay que ser capaces de sobreponerse.

Dicen que toda crisis entraña una oportunidad...

-Bueno, los chicos que han trabajo conmigo este tiempo me decían que después de la crisis viene el crecimiento. El año pasado, que fue tan complicado, yo lo empleé para escribir. Terminé tres guiones y uno más, que se transformó en la película Desarmadero, que hice en General Rodríguez, otro municipio de la provincia. Actúan Luciano (Cáceres), Pablo (Pinto), Diego Cremonesi. Películas independientes, que están fuera del INCAA. Desarmadero es “un film de terror, intenso; un drama”, anticipó su autor. La historia de un padre que perdió a su familia. “Transcurre en un desarmadero, como un decorado de texturas, de hierro, de vidrios rotos”.

Ya está editada, “la edité rápidamente para iniciar La educación de los cerdos”, confesó. La obra aún no fue estrenada. Además de todo esto, durante la cuarentena se estrenó otra película de Pinto, en la plataforma Cine.ar, donde aún está disponible: Sector Vip, con Luis Machín, rodada antes del aislamiento social argentino que comenzó hace casi exactamente un año. Una extraña y angustiante temporada, “crucial” para el mundo y productiva para Pinto, que se concentró en “escribir y terminar proyectos”. “Filmar Caño dorado me llevó siete años, La sabiduría, igual, y el guión de Pablo (Bucca) hace veinte años que está ahí esperando. Siempre digo que elaborar un guión es una inversión, es patrimonio para el artista”, definió el hombre que también ha edificado una interesante carrera como alma máter de audiovisuales para grandes del rock argentino, entre otros nada menos que Charly García.

Chino Castro.

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