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sábado, 17 de julio de 2021
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Peras y Mandiocas

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Jorge Álvarez fue responsable de haber producido varias joyas de la primera etapa del rock argentino a través de los sellos Mandioca y Talent. Figura controvertida, con diversos claroscuros, Álvarez no comenzó con la música. Dueño de una librería en la calle Talcahuano, punto de reunión de intelectuales y artistas, creó en 1963 una editorial para publicar un libro de David Viñas que nunca se cristalizó. Pero en los cuatro años de vida, la editorial publicó alrededor de trescientos títulos, muchos de ellos fundamentales para la literatura argentina: Rodolfo Walsh (‘Un kilo de oro’, ‘Los oficios’ y ‘Operación masacre’), Germán Rozenmacher (‘Cabecita negra’), Félix Luna (‘Los caudillos’); las obras inaugurales de Manuel Puig (‘La traición de Rita Hayworth’), Ricardo Piglia (‘La invasión’) y Juan José Saer (‘Responso’); además de fundar junto a Daniel Divinsky Ediciones De La Flor, la mítica editorial que publica ‘Mafalda’ de Quino.

Todo un personaje, había regresado a nuestro país en el 2011, siendo homenajeado varias veces. “Fue un cambio fuerte pasar al rock viniendo del mundo editorial y la izquierda – dijo alguna vez – A los escritores no les gustaba. Se sentían invadidos. Pero yo qué culpa tengo. Los músicos me tenían más seducidos. Aunque esto sucedía abajo de la mesa, en realidad nos seguíamos tratando igual. Pero a mí me gustaba más estar con los chicos y fumar marihuana.”

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Mandioca y Talent

Corría 1968, a Álvarez el trabajo de la editorial se le hacía tedioso, estaba buscando nuevos horizontes cuando se encontró con Pedro Pujó, un joven egresado del Colegio Nacional de Buenos Aires, quién junto a Javier Arroyuelo y Rodolfo López Sánchez tenían una inquietud: crear un espacio donde los chicos pudiesen difundir su música.

Le presentaron a Tanguito, también a Claudio Gabis, que llevaba meses ensayando en un grupo llamado Ricota, con Javier Martínez y Alejandro Medina. La incipiente banda le mostró a Álvarez cómo sonaba ‘Avellaneda Blues’. Entusiasmado, el editor de libros decidió ponerse la ropa de productor musical. Ricota pasó a llamarse Manal y grabaron su primer simple (‘Qué pena me das’ y ‘Para ser un hombre más’) en los estudios TNT.

Álvarez ofreció el demo a CBS, lo rechazaron; lo mandó a RCA con el mismo resultado. Es en ese momento que decidieron fundar un sello. En noviembre de 1968 convocaron a Manal, Miguel Abuelo y a la cantante Cristina Plate para realizar dos recitales de presentación en el Teatro Apolo. El objetivo era presentar el flamante sello y mostrar los futuros discos que se grabarían en ‘Mandioca, la madre de los chicos’.

Años después el productor contó: “Cuando termina el concierto, veo un tipo apoyado en una columna de mármol que después se me acerca y me pregunta: ‘¿Vos sos Jorge Álvarez? Te felicito porque has puesto la piedra fundamental para terminar con esta música de mierda que les gusta a los argentinos’. Fue la única opinión que intercambié de música con Spinetta…”

En Mandioca se grabaron los discos debut de Manal, “Manal” (1970), Moris, “Treinta Minutos de Vida” (1970)y “La Biblia” (1971) de Vox Dei, todos álbumes fundacionales para el movimiento.

La metodología de Álvarez era bastante particular, en el estudio no intervenía, allí mandaban los músicos y el técnico de grabación. Él trabajaba con los músicos haciendo alguna sugerencia en las letras, pero lo más importante venía después. “Cuando llega el momento de mezclar, echo a todos los músicos – le contó a Claudio Kleinman en una entrevista – Yo les explico siempre que se olviden que el disco es de ellos. Porque desde que entramos a trabajar, el disco es ‘nuestro’ disco. Somos muchos los que estamos trabajando, esto es un trabajo de equipo.”

En Mandioca no reinaba la organización precisamente, no se firmaban los contratos de grabación y habían derivado la distribución porque les aburría esa tarea. Con su olfato, Álvarez había rescatado el ‘negocio’ del rock local pero las cosas se le iban de las manos. Los Gatos y Almendra ya habían fichado para RCA, luego le siguieron Manal y Vox Dei, artistas de Mandioca. Decepcionado, Álvarez desarmó el sello. Junto Billy Bond y con el apoyo del empresario Mario Kaminsky crearon la subsidiaria del sello Microfón, que pasó a denominarse Talent. Allí se editarían todos los discos de Sui Generis, el álbum solista de Lebón, “David Lebón” (1973); “Artaud” (1973), la obra solista de Spinetta firmada como Pescado Rabioso; además de los primeros cuatro discos de Invisible y otros de Pappo´s Blues y Crucis.

Álvarez y Billy Bond también crearon la Pesada del Rock and Roll, colectivo musical que aglutinó lo más granado del rock con Pappo, SpinettaMartínezGabisMedina o Lebón entre otros. Promediando los 70 gran parte de los artistas de rock de esos días publicaban su música en Talent.

Anécdotas no faltan, en sus memorias Álvarez cuenta que convenció a David Viñas para que aconsejara a Charly García acerca de su formación y del contenido de las letras que escribía. “Charly me tenía un poco harto con eso de ‘aprendí a ser formal y cortés/ cortándome el pelo una vez por mes’ – contaba jocosamente – Si eso era la única crítica social que podíamos hacer, estábamos mal. Mi idea era que sus letras empezaran a hablar un poco de la realidad. Nunca supe de qué conversaban, pero Charly se pasó de rosca enseguida. Lo tuve que parar a David, porque me lo estaba convirtiendo en un marxista-leninista.”

Charly estaba preparando “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones” (1974), el tercer álbum y el último en estudio de Sui Generis, pero se pasó de rosca con las letras y quiso publicar casi un símil del Manifiesto Comunista. El disco sufrió censuras y modificaciones. No pudo incluirse en el disco ‘Botas locas’, una sátira sobre el servicio militar y ‘Juan Represión’. Otras letras fueron modificadas a sugerencia del propio Álvarez que ya estaba palpando el ambiente pesado que comenzaba a generar la Triple A de José López Rega.

Jorge Álvarez se fue del país luego de recibir amenazas de parte de los militares. Deambuló durante dos años por Nueva York, luego desembarcó en España, donde produjo a los grupos pop Mecano, Olé Olé y también a Joaquín Sabina en “Ruleta rusa” (1984).

Peras y mandiocas

Un excelente muestra de la época de oro de Mandioca es el compilado “Pidamos peras a Mandioca” (1970), que contiene la primera grabación de Pappo, ‘Nunca lo sabrán’, una balada tocada al piano por el Carpo; ‘Muchacho’, del gran trovador urbano, Moris; ‘Verdes prados’, a cargo de Billy Bond; ‘Elena’ por Manal; ‘Natural’, por Tanguito; además de temas de bandas que no tuvieron mucha vida (Análisis, Brujos).

Se tejió una historia en torno a este disco, salió a la calle durante la dictadura de Onganía, con el peronismo proscripto. Billy Bond, el rockero más comprometido políticamente de esos días, declararía tiempo después en ‘A todo volumen, historias de tapas del rock argentino’: “Éramos todos peronistas y Jorge Álvarez especialmente. Por eso la tapa de Pidamos peras a Mandioca es una gran pera… es un Perón. La pera era Perón y nadie lo entendió. El gran Perón. Nosotros teníamos una forma de contestar a la represión diferente a la de otros músicos de rock nacional.”

Álvarez, que se jactaba de haber frecuentado a Perón en España y de ser uno de los que organizó, a pedido del General, el recital de rock en la cancha de Argentinos Juniors para festejar el triunfo de Héctor Cámpora y Vicente Solano Lima en 1973, se encargaría de desmentirlo: “Esa es otra fantasía. No digo que sea mentira, sino que es una leyenda: a alguien se le ocurrió decirlo y quedó instalado”.

 

 

 

 

 

 

 

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