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miércoles, 07 de septiembre de 2022
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Música de autor, alegría para el corazón

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Ante un muy buen marco de público, La Noche Del Avistaje e Interior Profundo le pusieron calor con su música a la fría noche del sábado.

Es sabido que La Lomada es un cálido lugar donde disfrutar arte y compartir con otros, y la noche del pasado sábado no fue la excepción.

Al calor del hogar y frente a un buen número de asistentes, el trío bolivarense Interior Profundo y el cuarteto olavarriense La Noche del Avistaje ofrecieron una gran noche de música de autor de alto nivel, de esas que a uno lo dejan con el alma sonriendo.

La noche la abrieron los visitantes de La Noche del Avistaje, que compartieron junto a los presentes material de autoría propia exclusivamente. La banda está formada por Nicolás De Martini en batería, Leo De Noni en bajo, Juan D. Fleitas en guitarra, sintetizadores, teclados y voces y Juan Cruz Vega en guitarra y voz.

El primero de los temas en sonar fue “El faro”, tras el siguieron “Díoas de trueno”, “La noche más triste”, “El río”, “No fate”. De inmediato la gente se encendió y se dispuso a escuchar la música de la banda visitante, que con una fuerte esencia indie recorre paisajes espaciales, psicodélicos, espíritu de ciencia ficción y tonalidades oscuras, tal como la propia banda lo define.

Con pinceladas de pop y psicodelia, la banda llevó su recital de temas propios con mucha alegría, gran disfrute y sobre todo un excelente nivel musical. Cada uno en su función cumple con la banda y le da su toque distintivo. Incluso visualmente la banda es atractiva.

La lista siguió con “Europa”, “Kill”, “Desiertos”, “Prometeo” y “Madera”, que en principio sería el último tema, pero claramente no fue así dado que los presentes, al grito de “otra, otra”, lograron su cometido y pudieron disfrutar de otro tema más, titulado “La última ola”.

Juan Cruz, uno de los guitarristas de la banda, tocó todo el show con la guitarra Misil (fabricada en Bolívar por Hernán Moura y Juan Martínez), y fue una verdadera joyita. Vale decir que no cualquiera sale a tocar en su propio recital con una guitarra ajena (es algo así como correr carreras de auto en uno que nunca se manejó), y eso habla muy bien del músico, así como también del producto, que claramente funciona y cumple, y es una verdadera garantía.

Hay algunos demás de los que tienen, que ya están publicados en plataformas digitales como YouTube. Dicho material ha sido grabado en el home studio de Juan Cruz Vega, quien en el show manifestó que estiman que para el año siguiente, o tal vez a fin de año, ya puedan tener publicado su primer disco.

Por su parte Interior Profundo, el exquisito trío bolivarense que integran Clara Tiani en guitarra y voz, Eric Unzué Madueña en batería y Salvador Agustoni en bajo y voz, ofreció una lista de material propio exclusivamente, en la que tocaron doce temas con bis incluido, y hasta con la presentación de nuevo material en la noche.

Abrieron el  show con “Una vez lloré”; le siguieron “Azul de otoño” y “A prueba de dolor”. Luego llegó “Bajo la cubierta”, el estreno de la noche, muy poderoso, una gran nueva canción de la banda.

Tras él llegó “Somos el universo”, uno de los hits de la banda, de esos que uno ya prácticamente se sabe de principio a fin. Sonaron también “Casémonos en el pasado”, otro gran tema, de esos que llevan la indiscutible esencia de la gran Clara Tiani, que es un verdadero lujito musical que uno se puede dar, adoptada como bolivarense por más que no haya nacido en la bendita ciudad de las palmeras.

También tocaron “Indispensable”, “Cuero crudo”, otra de las grandes gemas de la banda; le siguieron “Dentre el vientre”, “Ex hombre” y “La niñez”, y como bis, a pedido de los presentes, cerraron con el otro gran hit de la banda, el homónimo “Interior Profundo”, que es de esos que también se corean todos.

Lo de la noche del sábado es valiosísimo, por el esfuerzo de Romina y Raúl que abren las puertas de su hogar para dar cobijos a las bandas under, y por otro lado el doblete de bandas que le ponen muchísimas horas de ensayo, tiempo, esfuerzo, creación, dedicación, amor y compromiso.

Eso se ve en el disfrute a la hora de tocar, y también en el regocijo del público, que dichoso de poder disfrutar de dos bandas que ofrecen magistrales creaciones de su propia autoría, hacen que uno se vaya a su casa a dormir orgulloso por haber sido parte de lo acontecido, con ganas de salir a lucir una remera con el nombre de las bandas.

La Lomada y la música de autor son todo lo que está bien en una noche de invierno bolivarense.

A estar atentos porque vendrán dos Lomadas más en vacaciones de invierno, y serán también con música de autor.

L.G.L.

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