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Martín Briche se sube al tren y hace con su infancia una canción

El bolivarense dará a conocer el martes su nuevo tema.

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El cantante Martín Briche lanzará el martes 6 de septiembre un nuevo single en plataformas digitales, como Martín Briche Lumbre. Solo pasa el tren evoca su infancia y adolescencia en la bolivarense esquina de Alvarado y Quirno Costa, desde donde veía pasar la formación ferroviaria, en un tiempo que hoy parece muy lejano. La canción, un potente funk, verá la luz después de Espera la pena, su primer single publicado en plataformas.

Solo pasa el tren incluye elementos del funk como estilo núcleo, con tintes de blues. En su faceta solista, Briche recurre a modelos e insumos musicales que no tenían cabida en Terrible Norman (el nombre es por el vecino bolivarense Héctor Norman Bacas), su banda durante varios años, que cultivaba un rock duro cercano al heavy metal y la escena alternativa de los años noventa.

La pieza fue construida durante la pandemia, en Home Studio de Rincón de los Sauces, provincia de Neuquén, donde el bolivarense reside. Al no contar hoy con una banda de apoyo, el cantante reclutó a músicos sesionistas para registrar el tema, es decir un guitarrista de Córdoba, un saxofonista y un tecladista de Cipolletti y un bajista del pueblo donde vive. La masterización se llevó a cabo en RAG Estudio, de General Roca, Río Negro. La producción general estuvo a cargo del propio autor.

En los próximos meses, Briche continuará publicando canciones de su arcón solista bajo el mote Martín Briche Lumbre, donde además de funk y blues encontraremos reggae y country, otros dos estilos en los que abreva como compositor. Hay en espera unas veinte piezas, que irán viendo la luz a horneadas chicas. Para más adelante, su idea es grabar un ep de cuatro temas.

No hay nada al respecto en agenda, pero el cantante anhela tocar sus canciones en su ciudad, donde estuvo cerca de volver en 2019 con Terrible Norman, inmediatamente después de grabar tres canciones en los míticos estudios porteños ION. “El deseo siempre está, Bolívar es la ciudad donde nací y me crié hasta mis quince años. Quiero tocar allá, ya sea con banda o como solista, pero tengo muchas ganas de estar allá, y por supuesto de presentarme donde sea”, dijo el artista en declaraciones telefónicas a este diario.

Digo de mí

Briche respira música desde su infancia. En su hogar sonaban canciones todo el día; su padre, Walter Osvaldo Briche, fue el titular de la FM La Rockola, y así el hoy cantante pudo de bien pibe conocer a las bandas insustituibles de la historia del rock, como Led Zeppelin. Luego Walter emigró a FM Millenium, y en el programa Vuelos nocturnos Martín realizó sus primeras incursiones al aire, que comenzaron a formarlo en el menester de dirigirse a una audiencia, en su caso con un mensaje musical. Tenía a su cargo un segmento donde pasaba música, básicamente de los discos compactos de su padre, los primeros cd’s que estaban apareciendo en el país y Bolívar, de las grandes bandas internacionales del rock duro de los años setenta.

Más adelante, los Briche levantarían su radio propia, en su hogar de Quirno Costa 137.

Hablando de discos, el músico le dijo al productor y conductor radial Mario ‘Chiqui’ Cuevas, que además es columnista dominical de este diario, que su álbum bandera es “el de la estrella” que La Renga publicó en 1998, a la par de otro, internacional, que le  “voló la cabeza” cuando el adolescente Martín aún almacenaba archivos flacos: Californication, aclamada obra de 1999 con la que los Red Hot Chili Peppers cerraban la década. “Fueron mis disparadores, a partir de ahí comencé a investigar; tocaba la batería y tenía facilidad para aprender música de manera autodidacta”, relató a Cuevas, que realizó para su programa radial Sin Fronteras un informe especial referido a un bolivarense poco conocido en la escena lugareña, de la que emigró justo antes del estallido artístico que constituye un lindo motivo de brindis para vecinos y vecinas de un pueblo en el que, por añares, ‘no pasaba nada’.

Su padre también fue clave en inculcarle el amor por el arte que ha elegido como vehículo de vida, ya que es músico autodidacta y en su casa “siempre había instrumentos”, además de ser Walter un melómano que atesoraba colecciones de revistas de música.

En 2006 Briche se incorporó al recordado circo Papelito, con el que recorrió las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe y Córdoba. “Fue una linda experiencia porque pude vivenciar una realidad diferente de la que veía en mi casa, bajo techo. Había que ganarse el mango, trabajar, era hermoso recibir aplausos por algo que estabas brindando, sacarle una sonrisa a alguien, y pasa lo mismo con la música. El espectador va a presenciar un espectáculo porque necesita ese momento o esas dos horas para olvidarse de sus problemas u obligaciones. Del lado del artista, es muy lindo provocar que por un ratito el público se aleje de sus momentos malos”, expresó el cantante en el mencionado informe de Cuevas. De esos años proviene el nombre de Terrible Norman, en alusión a los concursos de cantores del circo, en los que una de las estrellas que nunca faltaban era Héctor Norman Bacas, presentado por su alias artístico de Terrible Norman.

Antes de todo eso, la primera banda de Martín Briche, cuando tenía catorce años y miraba el tren desde la esquina, fue Último Réquiem.

Chino Castro

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