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martes, 21 de marzo de 2023
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La oposición local se rompió en dos para no doblarse

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Lo dijo Leandro N. Alem, lo dice la marcha radical y la oposición local, hoy quizás la menos representativa del radicalismo en la historia de 1983 a la fecha, tiene dos bloques y posiblemente se tenga un tercero en el corto plazo.
Aclaremos lo de “la menos representativa del radicalismo”. Las concejales que hoy integran el bloque de Juntos por el Cambio son Laura Hernández (con pasado en la Coalición Cívica, fuerza de la que ya fue concejal entre 2009 y 2013) y Alejandra Andrés, quien es una de las autoridades del Pro local.
Pero en el bloque de Cambiemos quedaron seis concejales, de los cuales algunos tienen pasado en el Pro o en la Coalición Cívica, de hecho la vicepresidenta en Bolívar de la fuerza que lidera Lilita Carrió a nivel nacional es María Emilia Natiello. Y la lista por la que ingresaron Patricia Oroz y Andrés Porris, para poder ingresar a las primarias de agosto pasado fue avalada precisamente por la Coalición Cívica, al margen de que Oroz sea hoy la secretaria de la Unión Cívica Radical local.
Demasiado matete, en el que también se ve envuelto el ex presidente del Concejo Deliberante, José Gabriel Erreca, quien fue presidente del Comité de la UCR local antes que Juan José Nicola y que ahora está en el bloque junto a cinco moranistas; aunque muchos auguran poco tiempo del escribano en esa formación.
Siempre se ha dicho que el radicalismo es la mayor fuerza de las que integran Cambiemos o Juntos por el Cambio en Bolívar. A razón de lo que hemos manifestado respecto de la historia y el presente de algunos concejales, no parece.
En 2020 habrá elecciones internas en el radicalismo para elegir a las nuevas autoridades. Y seguramente volverán a pujar por ese “trono” las fuerzas que confluyeron en la pasada primaria de agosto, las líneas que responden a Juan Carlos Morán, José Gabriel Erreca y Ricardo Criado. Aún no se sabe quién irá con quién; pero seguramente haya competencia interna por la presidencia que dejará el hoy licenciado Juan José Nicola.
A todo esto hay que sumarle que el moranismo, tal como se conoce a los seguidores de Juan Carlos Morán, buscarán un lugar que los arrope, ya que el último día de noviembre se cerraron las puertas de la que fuera Casa Pro primero y Casa Cambiemos después, y el comité es una buena opción, que abriga a todos los sectores internos; pero el candidato a intendente de este 2019 buscará presidirlo, con su persona o con algún delfín que elija para la ocasión.
Lo que pasó con las “chicas malas”, así denominadas Hernández y Andrés por esta decisión, llamó la atención; pero vino a sincerar una situación que se caía de madura. Desde 2017 el bloque de Cambiemos era literalmente una “bolsa de gatos”, en la que confluían tres cuatro concejales que respondían a Ricardo Criado, dos a Juan Carlos Morán, uno a Manuel Mosca y el restante era José Gabriel Erreca. No hace falta detallar demasiado sobre las idas y venidas que han tenido entre ellos los popes de la oposición en el último tiempo.
Los “criadistas” y “mosquitas” siempre fueron de parlamentar más con el Ejecutivo de Pisano, mientras que eso no era tan bien visto por los moranistas y errequistas. Después de las primarias y las generales vividas este año, y a la luz de lo que será la oposición en el Concejo Deliberante, Erreca parece mucho más dialoguista con el Ejecutivo que los cinco concejales que tiene Morán en el bloque, al menos por lo que se ha demostrado hasta ahora.
No es nuevo esto de las fracturas en los bloques del radicalismo y sus partidos afines o aliados. En la historia contemporánea está el recordado Carmelo Salonia, rompiéndole el bloque a Juan
Carlos Simón a poco de jurar, en el verano de 1996. Más acá rompió Catalina Juaristi, cuando se alió al Recrear de López Murphy. Y ahora las “chicas malas”.
Nadie quiso romper el bloque antes de las elecciones de 2019 para ver si tenían una mínima chance de ir juntos e intentar recuperar el municipio. Dada por tierra esa posibilidad, a dos valientes mujeres poco les importó el “qué dirán” y rompieron a lo Leandro N. Alem. Queda Erreca, incómodo en un bloque donde parece sapo de otro pozo. Veremos qué hace.
Angel Pesce

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