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miércoles, 24 de abril de 2024
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Fluir sin un fin más que fluir

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Nicolás Holgado fluye en cuarentena: mejora técnicamente, se deja llevar por los “maravillosos viajes” que le propone Spotify, plataforma de la que se declara “enamorado”, descubre el placer de perfeccionar una grabación y se “fascina” con películas, los ingredientes de una receta no escrita que le está resultando para atravesar este momento “tan raro”. Con una única ‘fuga’: extraña “los ensayos”. El violero de Tupá Gruv se sabe un privilegiado, ya que ha podido conservar su trabajo, y lo aprovecha.

 

¿Cómo va tu cuarentena en función de lo pensabas que iba a ser cuando comenzó? Te lo pregunto en lo personal y también como músico.

– De alguna manera me veía venir la extensión. Y aún con la buena aceptación que la medida tuvo en la mayoría de la sociedad allá por fines de marzo, sabía que lo difícil iba a ser sostener el buen ánimo. Acercándose el invierno, con los virus y las gripes que siempre trae, era obvio que se iba a hacer más complicado. El humor de la gente se pone difícil de mantener, pero si levantan la cuarentena ahora, cuando están subiendo los casos y se viene el inverno, podemos tirar por la borda todo el trabajo de prevención realizado a partir de lanzar la cuarentena antes que otros países.

¿Y en lo personal, cómo te afecta a vos?

– Estoy extrañando mucho los ensayos. Me está empezando a joder eso, pero después, lo tengo asumido y trato de llevarla lo mejor que puedo. Con la ‘flaca’ (Clara Tiani, su compañera y socia artística) acá, con todo lo que tenemos para hacer, nuestra guitarras, amplificadores y equipos para grabar, estando además en contacto con Tupá (en referencia a sus compañeros de banda) a través de whatsapp, vamos bien todavía. Después, soy consciente de que tenemos ciertos privilegios, al por ejemplo poder mantener nuestros trabajos (son docentes de música en escuelas). Creo que eso es lo más difícil y lo que más daño puede hacer.

Se habla mucho de que, de alguna manera, todos tuvimos que reinventarnos. ¿En este período descubriste algo de vos como músico y como persona?

– Como músico, hay una sola cosa que he podido agregar, que estoy agregando y me está enganchando bastante: grabar. Cuando comenzó este período yo estaba registrando guitarras para el disco (de Tupá), y escuchándolas me di cuenta de ciertas cosas que técnicamente tendría que estar tocando mejor, para el boludazo que ya soy y para los años que hace que llevo como músico. Y creo que sin darme cuenta he mejorado un poco. He estado más metido con esas cuestiones, que tienen que ver con que cuando uno va a grabar, trata de que todo quede perfecto, y es complejo eso. En el vivo a veces los sonidos no son tan fieles, en cambio en una grabación se notan todos los agujeros. Metido a tratar de registrar cosas en casa creo que he mejorado ese aspecto. Después, estoy haciendo siempre lo mismo.

 

SPOTIFY: “NO REGISTRO NADA, PERO SÉ QUE LO VOLVERÉ A ENCONTRAR”

Todo artista se nutre de arte, en cuarentena y fuera de ella, pero durante un aislamiento así quizá haya más tiempo para bucear en obras. ¿Qué has encontrado interesante o novedoso estos meses, no hablando puntualmente de música?

– Del cine bastantes cosas, pero soy malo para registrar nombres. Me han fascinado mucho grandes actuaciones, buenos guiones. Me he enamorado un poco más del cine, porque encerrados por supuesto que miramos películas y series. Habitualmente acá nos tiramos a la noche a ver algo y yo me duermo como un tronco enseguida, pero en este período ha sido distinto. Te digo un clásico: la saga de El Padrino me ha resultado fascinante. Me enloquecen Al Pacino, Marlon Brando… Y en lo referente a la música, estoy enamorado de Spotify. Me lleva a poner listas de reproducción y dejarlas correr, y así descubrir cosas increíbles. Pero después no salgo a buscar nada de lo que me sugirió Spotify, si bien en el momento le hago caso y me dejo llevar. Así he descubierto cosas, muchas bandas y guitarristas muy buenos. Philip Sayce me ha gustado mucho; estoy escuchando mucho a Derk Carmen Trucks también. A algunos los tenía curtidos de antes, pero me he sentado a bucear en sus obras. El otro día en Sin Fronteras, el ‘Chiqui’ (Mario J. Cuevas, factótum del longevo y ya mítico ciclo radial que va los sábados por Federal) pasó Carmen Sousa, una portuguesa de la que había escuchando algo en los maravillosos viajes de Spotify, y la reencontré en el programa. En Spotify hay mucha cantidad y yo me apabullo, pero dejo que me lleve adonde quiera y lo disfruto. No registro lo que me gusta, pero sé que lo volveré a encontrar. Incluso de manera personal estoy tomándome la cuarentena así, que es un momento tan raro: me dejo llevar, y que las cosas fluyan.

 

Como en la canción de Gustavo Cerati, la hermosa Río Babel, Nico fluye sin un fin más que fluir. Es que el gurú de Soda aclaró algo que no hacía falta, porque fluir con brújula no es fluir, sino exactamente lo contrario.

Chino Castro

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