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lunes, 15 de abril de 2024
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Estremecedor relato de un bolivarense presente en el caos entre Gimnasia y Boca

Felipe Del Valio, simpatizante del Lobo, contó su experiencia.

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Lo que aparentaba ser una noche festiva terminó en un verdadero desastre y con un hombre de 57 años fallecido como consecuencia de un paro respiratorio. Una tragedia que no hace más que poner blanco sobre negro y ratificar la violencia que se respira desde hace años en el fútbol argentino.

En el estadio Juan Carmelo Zerillo, Gimnasia y Esgrima la Plata recibió en la noche del jueves a Boca Juniors por la 23º fecha del torneo de la Primera División de Argentina. Un partido trascendental para la definición del campeonato que tiene a los dos clubes peleando en lo más alto de la clasificación a tan sólo cinco fechas del final.

El estadio platense, ubicado en la intersección de la Avenida 60 con la calle 118 y con capacidad de albergar 30 mil espectadores, desbordó de público y acabó en un feroz enfrentamiento entre simpatizantes del Lobo y la policía, fuerza que reprimió con balas de gomas y gases lacrimógenos a las personas que intentaban entrar al estadio, originando así un sinfín de corridas, heridos y una desesperación generalizada por todo El Bosque.

La Mañana se contactó con el bolivarense Felipe Del Valio, simpatizante de Gimnasia y socio del club desde hace siete años. Apenas llegado a su casa, relató en primera persona lo que se vivió puertas adentro del encuentro que vio su suspensión a los nueve minutos del primer tiempo. “Lo que viví hoy se asimila a lo que fue Cromañón, donde gracias a Dios no estuve. Esa desesperación de no saber qué hacer y tener que salir de la cancha corriendo para no recibir un disparo… fue desesperante”.

Felipe del Valio (primero de izquierda a derecha) junto a sus amigos en la cancha.
Felipe Del Valio (primero de izquierda a derecha) junto a sus amigos en la cancha.

“Entramos media hora antes y la cancha ya estaba explotada, no podíamos ni subir. De repente muchísimo humo se expandió por la tribuna y empezamos a sentir las balas de goma. En ese momento todos queríamos salir a tomar aire, porque claro, era gas pimienta, y nos encontramos con que las puertas estaban bloqueadas”, contó Felipe, quien asistió al estadio como tantas otras veces a disfrutar de su equipo acompañado de amigos.

El reconocido joven de Bolívar, de 28 años y residente en la ciudad de las diagonales desde hace años, describió la angustiante sensación que le tocó pasar y que pudo haber desembocado en un descalabro aún mayor. “Hubo muchos disparos y no solo eran balas de goma, también perdigones. Fue una verdadera locura. El gas pimienta te hincha, empezás a llorar y es como que te quema la cara, se te prende fuego y te dan ganas de poner la cabeza en hielo”, sostuvo.

Mantener los pies sobre la tierra en una situación tan delicada sin dudas no es una tarea sencilla pero Felipe, quien afirmó haber estudiado las reacciones del gas pimienta tiempo atrás, pudo controlar las emociones. “Yo me calmé y me dediqué a ayudar a la gente. Con otro chico rompimos un alambrado que da paso a la cancha de tenis para que las personas tengan otra vía de escape. Había muchos chicos, mujeres, y gente mayor”, señaló.

“Fue muy pero muy desesperante, también me preocupé por otros amigos que estaban en otra tribuna. Intenté agarrar señal para comunicarme con ellos. Al mismo tiempo mucha gente de Bolívar, familia y amigos, me llamaban para ver cómo estaba”, siguió explayándose.

Felipe, junto a Adrian Campanelli y otros amigos, reaccionan a partidos y hacen notas a los jugadores triperos desde una cuenta de YouTube. Esa costumbre los hizo acreditador de muchos seguidores y el bolivarense, en este contexto, utilizó esa “fama” para un gesto noble y ayudar a quienes más lo precisaban. “Muchos me reconocieron por los videos de Adrián y empecé a recibir muchos mensajes de agradecimiento”, dijo.

Lo que se imponía como una jornada apasionante de fútbol terminó con violencia, un fallecido y más de 100 heridos. Del Valio narró: “en un momento, cuando salí de la cancha, había un hombre tirado y le estaban haciendo RCP. No sabía si meterme a ayudar o qué hacer. A los minutos vi que lo cargaron en la ambulancia y luego me enteré que falleció camino al hospital”.

“Creo que la culpa no es toda de la policía. El 50 por ciento sí es de ellos pero el otro 50 es de la dirigencia de Gimnasia que puso a la venta “entradas generales” para explotar la capacidad del estadio. Había más de 30 mil personas. Fue una locura, no pueden pasar cosas así”, finalizó Felipe.

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