Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

domingo, 18 de julio de 2021
7.7 C
San Carlos de Bolívar
- Publicidad -

Enorme alegría para García y Vallejos por la primera victoria de “Tuvo Suerte”

Ganaron el jueves en La Plata.

- Publicidad -
- Publicidad -

El “Colo” Gerardo García –e imaginamos que Alvarito Vallejos también- finalizaron la jornada del jueves con una sonrisa de oreja a oreja. Y no es para menos. Su caballo, “Tuvo Suerte”, obtuvo su primera victoria y fue en el hipódromo de La Plata, en la última carrera del programa. Esos 1.100 metros de la categoría “4 años perdedores” quedará en la memoria de ambos propietarios de este animal, su cuidador y la gente que los rodea. Fue un día especial para estos amantes de los “pingos”, y por eso lo consultamos a Gerardo sobre algunos detalles de la carrera. Esto nos comentó:

– Es nuestro caballo, de mi cuñado Alvarito y mío. Corrió la última del jueves, en La Plata, y tuvimos la suerte de ganar. Veníamos entrando “ahí”, segundo, tercero o cuarto en todas las carreras, siempre nos trajo premio ese caballo, pero el jueves tuvimos la suerte de ganar. Y fue con un jockey también bolivarense, Franquito Menéndez, quien se recibió hace muy poco tiempo. Es hermano de Cristian, de Robertito…. toda una familia de jockeys.

- Publicidad -

Hablanos de este caballo…

 – Se llama “Tuvo Suerte”. Su sangre es Flowing Rye (padre) y “Honour Juana” (madre). Hasta ahora, venía corriendo en la categoría “4 años perdedor”, y ahora va a entrar en “4 años ganador de una”.

¿Dónde se atiende “Tuvo Suerte”?

– Acá, en Bolívar. Lo llevamos a la cancha de carreras con el “Chelo” Rodríguez, el cuidador.

¿Cómo se decidieron por Franco como jockey?

 – Porque lo conocemos, porque es de Bolívar. Un jockey necesita hacer 120 carreras para pasar a ser profesional y él ya lo es. ¿Qué pasa con los profesionales? Muchos propietarios de caballos no los quieren porque corren con un peso mayor al de otros jockeys, y en una distancia de mil metros, cualquier kilo de más influye mucho. Pero nosotros confiamos en Franco; él necesitaba también una alegría así porque estaba algo bajoneado, no venía corriendo demasiado, y apostamos por él. Incluso le dijimos “Franco, el viernes cortamos todos esta racha”, y así fue. Incluso él corrió otra carrera el jueves, antes de la nuestra, y también la ganó, así que al final del día terminó con dos victorias y también nos alegramos mucho por eso. Como dijimos, rompimos la racha.

¿Qué pasa con el caballo después de esta carrera?

– El caballo fue llevado el miércoles junto a otros que también tenían que correr. Los llevó “Tato” De Lucía, quien tiene transporte, y el cuidador “Chelo” Rodríguez lo atendió durante el viaje. En otras ocasiones he viajado yo a ver las carreras pero en estas circunstancias no se pudo. La vez anterior, cuando corrió en Palermo, yo viajé… Los caballos se llevan un día antes de la carrera y, al finalizar, los cargan y los traen de vuelta a Bolívar. Esta vez fueron dos de Pirovano, otro más de Bolívar…

¿Cuándo estará en condiciones de volver a correr?

– Dentro de unos veinte días, cuando se reponga, estará corriendo de vuelta.

¿Qué significa para ustedes esta victoria?

 – Una alegría inmensa. No saben lo lindo que es… Esta vez no pudimos ir por cuestiones laborales, ya que tanto Alvarito como yo somos carniceros, pero igualmente estamos muy felices por este triunfo. Hablo de la carrera y tiemblo de la emoción; es algo increíble. Se hace un sacrificio bastante grande para poder mantener el caballo; no es mucho lo que cuesta en lo económico, pero el esfuerzo sí es mucho, así que recibir una alegría así no tiene precio… Como dije antes, este caballo siempre había estado cerca de ganar, había traído premio y se venía manteniendo. Ahora nos dio un premio de 130 mil pesos, de los cuales hay que descontar lo del jockey, el viaje, y repartirnos el resto entre los dueños. No es grande el premio, pero la alegría es inmensa…

A mí me encantan los caballos. Cuando el “Chelo” Rodríguez se contagió de Covid, en el verano pasado, me levantaba a las 5.30 de la mañana, antes de abrir el negocio, y lo atendía yo al caballo, lo vareaba… No lo montaba debido a mi peso, pero me subía a otro caballo y lo llevaba de tiro; le hacía dar dos vueltas al hipódromo vareándolo… Entonces uno se enamora del caballo. Para aquellos a los que les gustan así los animales, esto significa una satisfacción enorme.

spot_img
- Publicidad -
- Publicidad -
spot_img
- Publicidad -

Más Leídas

- Publicidad -

Edición Impresa

spot_img
spot_img