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“Encaja en una lógica de mercado donde todo se lava y se consume”

Los dichos negacionistas de Milei – La mirada de Marcelo Chillón, docente y periodista.

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“Es totalmente relevante pero me pareció absolutamente innecesario desde el punto de vista comunicacional que él refuerce su propio público diciendo ‘no fueron 30 mil’”. Lo afirma Marcelo Chillón, profesor secundario y hombre de medios, uno de los convocados por este diario para desmenuzar el alcance y las motivaciones de los dichos negacionistas del candidato Javier Milei en el primer debate presidencial. Entre la necesidad de producir “un nuevo paradigma”, y la convicción de que, aún con millones de Milei y parafraseando a ese gran filósofo de los barriales sublevados de la historia que fue Maradona, “la memoria no se mancha”.  

“Fue provocador. Milei no nos engaña respecto de por dónde va a ir y qué quiere, pero lo analizamos desde la lógica del discurso ‘viejo’, de la gente que pertenece a nuestras generaciones. Quienes realmente sentimos el 24 de marzo y el Día de la Memoria somos personas grandes. Claro que hay jóvenes que empatizan con nosotros, pero es algo que quedó lejos. Y Milei le está hablando a un sector de la población que se basa en las emociones. Nosotros en los últimos años desde el punto de vista comunicacional nos manejamos a través de las emociones, y los ‘viejos’ estamos siendo racionales, intentando analizar los discursos. Fijate lo que ha ocurrido en el periodismo: hemos pasado de las notas que nos gustan a vos y a mí, largas, racionales, de explicaciones, contextualización y argumentaciones, a piezas de cien palabras que a su vez deben tener unas diez para colocar en un flyer o cartelito con una imagen para que sea lo que se vea y lograr likes. Y en política está pasando lo mismo, los dirigentes están buscando likes, y para eso recurren a frases y elementos que posean anclaje emocional en las personas. Esta etapa de las elecciones es puramente emocional”, explicó el licenciado en Comunicación Social.

Pero cómo revertir esta posición “de vergüenza, de disparate absoluto”, se pregunta Chillón, y se responde: “No tengo herramientas sociológicas para analizar qué pasó para que alguien venga a gritarnos en la cara que no fueron 30 mil, y que en realidad no haya producido una reacción. Porque pasó desapercibido, hubo poca gente que lo tomó como lo que es, algo ofensivo, cuando aún se están juntando huesos para analizar, cuando todavía aparecen nietos y soportamos sobre nuestras espaldas parte de esa deuda siniestra e impagable contraída durante la dictadura”.

Presas de “una vorágine que nos entontece y nos quita tiempo para la reflexión”

Según Marcelo Raúl, hay “un gran relato” en boga, con un No como ácido núcleo: “No a la política, no a los sindicatos, no a una educación crítica, no a cuestionar”, todo lo cual cuaja y, peor aún, prolifera, “en el campo de la inmediatez en el cual nos manejamos. Una inmediatez dada por una sucesión inacabable de acontecimientos que constituyen una vorágine que nos ocupa, nos tapa, nos entontece y no nos da tiempo para la reflexión y analizar lo que está sucediendo. En comunicación no podemos hacer pie ni siquiera para analizar los eventos del día, y mucho menos los grandes eventos de la humanidad”, alertó el docente y periodista.

“El sistema educativo ha perdido mucho vínculo con la realidad”

En cuanto a la educación, “quizá el espacio para analizar, reflexionar e invitar a nuevas generaciones a pensar el pasado y proyectar el futuro”, se observa que la democracia “tiene una gran deuda” con la sociedad, que estriba en que el sistema educativo “ha perdido mucho vínculo con la realidad. Y aunque conmemoramos el Día de la Memoria, se trabaja en clase y se discute, lamentablemente seguimos siendo una minoría, y hacemos todo eso de modo superficial, como si fuera un evento más”, dado que “también cambió el sujeto entre los que tienen que invitar a la reflexión. No son todos, pero sí hay una generación nueva de docentes emergentes de la posmodernidad y ya de la transmodernidad, que no encuentran la vivencia que significa para nosotros hablar de Memoria, Verdad, Justicia”, comparó ‘Pillo’, como se lo conoce popularmente.

Por otro lado, lo de Milei “gritándonos que no fueron 30 mil, encaja en una lógica de mercado donde todo se lava, todo se consume de inmediato, todo deja de tener sentido una vez consumido, comprado o dicho, porque hay que renovar stock constantemente”, graficó Chillón, quien vertió estos conceptos a pedido de este diario, lo que mismo que harán otros/as próximamente.

En “términos modernos”, avanzó en su testimonio, lo que dijo “me lleva a pensar en cuál sería el rol de las Fuerzas Armadas (en un eventual gobierno suyo)”, amén de “su posicionamiento a favor de achicar el Estado”, lo que implicaría “reducción de programas de derechos humanos, revisión del Día de la Memoria y demás”.

“Abogo porque siga existiendo gente que ‘pierda el tiempo’ en escribir, pensar y decir”

“No entiendo a Milei, no lo quiero entender, porque estoy con otra lógica”, se planta Chillón. “Lo que nos pasa es un cambio de paradigma, que también se da en lo global, porque en el mundo se están cuestionando“ criterios que parecían sellados respecto de matanzas masivas -peor aún si perpetradas por el Estado-. “Se diluye todo eso en el marco de las nuevas políticas que nos convocan a seguir siendo parte del mercado y a tener una ideología, para no ser cuestionados, continuar acumulando likes y no tener que darles explicaciones a aquellos que nos molestan”, avanzó el formador, para rematar con el convite a aferrarse a “los colectivos, a pensarnos en conjunto y a no considerarnos un elementos más del mercado que debe ser consumido de inmediato. Abogo porque sigan existiendo espacios de reflexión, y gente que ‘pierda el tiempo’ en escribir, en pensar o en decir algo que tenga que ver con el futuro, pero un futuro que, en el caso nuestro, está fuertemente ligado a un pasado que nos ha marcado como sociedad y sigue condicionándonos. La memoria no se mancha, diría el Diego”, remató la idea.

Pero al margen de criterios ligados con lo ético y lo humanista, “Milei se ha convertido, lamentablemente, en un líder, de una minoría que puede ser la primera mayoría y que nos obliga a reaccionar y ver por dónde van estos discursos y qué es lo que tienen para ofrecerles a quienes encuentran eco allí. Y acá está la falla: cómo ha sido posible que se haya transformado en un líder un personaje como él, que no se banca la democracia y me ha bloqueado en Twitter porque le pregunté cómo pensaba llevar adelante un proyecto que no existe en ninguna parte del mundo; cómo es posible que tenga la atención de millones de personas que piensan que será la salvación”, alertó el educador.

Finalmente, el editor y director de los periódicos Diálogo y Medicina y Salud eligió compartir palabras de esperanza, no sin mantener las alertas ante flagelos ideológicos, por llamarlos así, que proyectan densas sombras sobre el futuro de todxs, incluso más allá de la performance electoral del propio Milei el 22 de octubre: “Espero que podamos algún día, todos los que todavía conservamos resabios de resistencia respecto de este tema y de tantos otros que nos interesan, volver a ser un ‘nosotros’ y construir colectivos en los que ser capaces de establecer límites”, o directamente “generar un nuevo paradigma”, que “dé contención a quienes están cayéndose del sistema, que no encuentran respuestas, que requieren ser interpelados desde otro lugar”, lo que iría de la mano con la abolición de “la tiranía del like, de la inmediatez y del ‘no tengo tiempo’ para pensar temas que son verdaderamente trascendentes para la humanidad”.

En próximas ediciones, más testimonios.

Chino Castro

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