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sábado, 31 de julio de 2021
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Empiezan a publicarse las obras de Duilio Lanzoni

En septiembre, el primer tomo.

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Dentro de la colección Dramaturgias argentinas de Los libros del espectador, en la primera semana de septiembre verá la luz De Güemes a Perón. La historia en escena, tomo que compila cinco obras teatrales de Duilio Lanzoni. El volumen lleva prólogo e introducción del crítico teatral, docente e historiador Jorge Dubatti, gestor y promotor del proyecto, y en contratapa un texto del investigador y escritor Marcelo Valko.

Los perros del olvido, La gangrena, Chilavert, La elección de Argentina, Y la murga va, son las piezas, en orden cronológico, que incluirá el libro. Cinco de los diez textos que Duilio ha elaborado para El teatro y la historia. (La elección de Argentina es la única que no se ha estrenado en Bolívar, pero sí en la zona).

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La convocatoria a Lanzoni surgió a partir del contacto con él de Ricardo Dubatti, hijo de Jorge y editor de tres tomos de la colección El teatro y Malvinas, en el último de los cuales incluyó El fusil de madera, una pieza del dramaturgo bolivarense. “Ricardo recomienda a su padre que lea mis obras, se las paso y el año pasado me proponen la publicación”, contó a este diario el director de Artecon.

En principio se pensó en lanzar tres tomos con las obras del bolivarense, pero luego se escogió otra alternativa ya que el plan inicial iba a implicar volúmenes muy grandes, que saldrían al mercado a precios demasiado elevados para el poder adquisitivo de un bolsillo promedio. “Así que ellos sugirieron dividir la publicación en cuatro o cinco libros, que saldrían anualmente”, puntualizó el autor.

De Güemes a Perón está auspiciado económicamente por la asociación sindical La Bancaria nacional y su seccional Pehuajó. Saldrá a la venta en librerías del país por Los libros del espectador, emprendimiento de Jorge y Ricardo Dubatti dedicado a publicar textos de dramaturgia argentina. (Los Dubatti también poseen La escuela del espectador, una suerte de centro de formación de público a través de charlas y conferencias sobre teatro). Al respecto, Lanzoni no tiene precisiones sobre dónde ni a qué precio se comercializará el trabajo, ni tampoco sabe si algunos ejemplares le serán entregados próximamente.

La presentación de la obra se llevará a cabo primero en Buenos Aires, quizá en el auditorio de Bancaria, y luego en Bolívar, según lo permitan las condiciones sanitarias.

Los siguientes volúmenes quedarán para los próximos años. El primero, pensado para 2022, contendrá Esa mujer, Los custodios, El fusil de madera, Tabicados y Los puentes quemados, “siempre y cuando consigamos la autorización de la familia Walsh para la adaptación que yo hago de Esa mujer (cuento de Rodolfo Walsh), que es lo que estamos tramitando y hasta ahora no hemos conseguido”, aclaró Lanzoni. Hay dos tomos más confirmados, con publicación planificada para 2023 y 2024, y se proyecta un quinto.

¿Qué significa esto para vos, dentro de tu derrotero artístico? Cualquiera que escribe quiere publicar, y se viene una catarata de libros con mucho de lo que has escrito.

-Es raro. Si me retrotraigo a cuando era muy chico, me había puesto el objetivo de publicar a los veinticinco años. Fijate lo que son los sueños de infancia y juventud, que obviamente no cumplí. No tengo mucho publicado: obras que fueron seleccionadas para antologías en distintos lugares, la novela que publicó Miguel (Gargiulo) y el libro sobre la historia de Artecon.

A esto no lo tenía previsto, porque el teatro no es algo que insuma publicación, se publica poco y en general lo que aparece es de gente que se banca la edición o de tipos muy consagrados, y a lo primero no lo quería y lo segundo no soy, de modo que me sorprendió, además por el hecho de que esta posibilidad venga justamente del lado de Dubatti. Ahora queda disfrutarla, y ver qué sensación me provoca tener el libro papel en mis manos, para lo que falta poco. Seguramente será parecida a la que tengo ahora, que de algún modo es de sorpresa, porque a esta altura de mi vida y de mi escritura no tenía ninguna aspiración en ese sentido.

Va a implicar salir del ‘barrio’.

-Sí. Me decía un amigo que esto me dará la posibilidad de que me lea más gente, y que seguramente provocará en alguien ganas de hacer estas obras. Es algo que está pero que no lo tengo muy claro. Porque tampoco me queda claro cuánta gente compra libros de teatro, si bien por lo que me dice Dubatti hay personas que lo hacen.

Que alguien con quien no tenés ninguna vinculación decida hacer alguna de estas obras es seguramente lo mejor que podría pasarte.

-Sí. Yo tengo una situación particular con una de mis obras, Que quede entre nosotras, que acá la dirigió Alejandro Leopardo. Según mi última cuenta, lleva quince versiones en distintos lugares, de las cuales no he visto ninguna, y ahora se hará otra en Buenos Aires. La han hecho en España, en Venezuela, en muchos lugares. Cuando veo mis obras, me pasa sentir una ajenidad, no siento que están haciendo un texto mío sino que se trata de uno que conozco pero no reconozco como mío. Es lo mismo que siento cuando dirijo mis textos, porque si me los apropio demasiado, no voy a permitirles a los actores que recreen eso que escribí. Es un ejercicio que aprendí dirigiendo lo que escribía, y que me permite ver desde otro lugar, sin mucho sentido de pertenencia, las obras mías que se hagan. De la misma manera ocurrirá si sucede ahora con el libro que va a publicarse. Será una alegría, como la que sentí cuando vi la obra Los sitiadores llevada a escena por la gente de Treinta de Agosto, por citar un ejemplo, pero conservando siempre esa distancia. No quiero que la hagan de determinada manera, la veo como despojándome del autor.

Chino Castro

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