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domingo, 16 de junio de 2024
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El restorán Cabeza del Buey comienza a galopar hacia un nuevo amanecer

Caraballo-Ortiz proponen un maridaje entre comida y música, historia y actualidad.

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Un nuevo emprendimiento que marida lo meramente culinario con lo artístico ha nacido en la ciudad, en un momento de ‘vacas flacas’ en la materia en una ciudad donde abundan los restoranes y sitios para comer pero no los escenarios para la gruesa cantidad de bandas -de todos los géneros- que nutren la cultura artística vernácula.

De tal modo, casi que para cubrir un bache, abrió sus puertas a principios de mayo el restorán Cabeza del Buey, ubicado a la vera de la laguna del mismo nombre y con el músico y promotor Hernán Caraballo y el cocinero Oscar Ortiz al frente.

Una segunda etapa de un lugar que en los meses anteriores funcionó sólo como lugar para comer. (Así, este emprendimiento viene a establecer una suerte de mancuerna con Casanegra, el otro reducto local donde se puede comer y ver/escuchar arte, en vísperas de un invierno en el que los patios Acosta y Lo de Fede no estarán abiertos -salvo excepcionalmente-, y con La Lomada como un feliz recuerdo.) Caraballo y Ortiz comenzaron a trabajar juntos en los meses del cocinero como encargado del bodegón del Club Ciudad.

Allí recaló Hernán, que además oficia de sonidista, con sus peñas musicales. Finalizada esa etapa, ahora el ‘dúo dinámico’ va por más con un proyecto que ambiciona grandes cosas, en especial para el período anual de temperaturas cálidas, como un gran festival provincial de música, que podría incluir a alguna banda grande de la escena nacional. Mientras tanto, habrá recitales mensualmente y también cantatas espontáneas, al modo karaoke, entre quienes concurran a cenar y deseen usar la guitarra y el sonido que siempre estarán disponibles. (Eventualmente, Caraballo hará las veces de maestro de ceremonias.)

Asimismo, el sitio se ofrecerá a grupos que deseen celebrar cumpleaños o juntadas sociales en general (días atrás concurrieron jugadores del Club Ciudad junto a sus familias), y por la tarde -muy pronto, según anuncian sus factótums-, se podrá merendar, para lo cual habrá propuestas puntuales. Para más adelante, no se descarta realizar en el reducto, una suerte de quincho con capacidad para setenta personas cómodamente sentadas y comiendo, conferencias, charlas, una degustación de vinos, etc.

A propósito: la música no será la única expresión a contemplar, ya que los emprendedores también proyectan realizar funciones teatrales. En la carpeta del autor del disco Canciones para otro yo ya figura, sin ir lejos, reflotar Monologos y Hernanciones, espectáculo de música y poesía que compartiera con el actor José María Alabart, si bien el cantante todavía no ha ido a ver a su exsocio para plantearle su interés.

En los meses de primavera-verano se podrá usar el exterior del predio, que está siendo parquizado y ofrece una hermosa visión de la laguna (también es muy buena la visión desde el interior del salón), sitio histórico de Bolívar que además interesa en la región, lo que podría promover que gente de ciudades de la zona se transforme en habitué del restorán. Lo mismo corre para los artistas de pueblos vecinos que deseen utilizar esa plaza, o para algún ‘rodantero’ que pase por allí.

El sábado pasado se presentó Fronteras Libres, y en los papeles de Caraballo constan varias bandas y músicos de la ciudad que podrían recalar en el sitio, como La Destilada Evolution y Fernando ‘Negro’ Grismado. El salón cuenta con una estufa a leña, que le da un toque pintoresco y cálido a un ambiente donde prepondera la madera.

En cuanto a lo culinario, habrá siempre un plato ‘de olla’, de esos típicamente invernales como buseca, locro o guiso de lentejas -lo que sirvieron el sábado pasado-, más empanadas, carnes asadas aprovechando que están equipados con una buena parrilla, suculentas picadas y alguna otra variante. Los postres y tortas serán provistos por Celia González, factótum de Casanegra y experta en la materia, y seguramente habrá otras opciones clásicas. (“Con los chicos de Casanegra somos amigos y siempre nos estamos dando una mano, eso es muy lindo”, subrayó Caraballo en declaraciones a este diario.)

La intención suya y de su socio es trabajar una carta con platos tradicionales argentinos de impronta criolla, ya que se trata de un lugar histórico de la ciudad, vinculado con la experiencia rural. En ese sentido, también pretenden dar difusión a la riqueza cultural de la laguna, en tanto posta en el camino hacia las Salinas Grandes.

Para ello Hernán y Oscar ya mantuvieron una reunión días atrás con el equipo de Turismo municipal, en vías de impulsar algún trabajo conjunto. El restorán abrirá de jueves a domingos por la noche, y el domingo también al mediodía, con opción a incluir algún día de entresemana si se da la ocasión.

Chino Castro

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