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martes, 24 de mayo de 2022
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El intendente Pisano inaugurará el período de sesiones ordinarias, mañana a las 9 horas

Honorable Concejo Deliberante.

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Desde la secretaría del Honorable Concejo Deliberante se informó ayer que el período de sesiones ordinarias quedará inaugurado mañana a las 9 horas, con la presencia del intendente Marcos Pisano, quien como de costumbre dará el discurso de apertura.

Es probable que allí, en el recinto, y ante los concejales, el intendente amplíe la información sobre los cambios en el Departamento Ejecutivo que viene realizando, además de hacer un balance del año que se fue y proyectar lo que le viene por delante.

En determinadas ocasiones Marcos Pisano ha sido breve en este tipo de discursos, y en otros más explicativo de las distintas situaciones; aunque nunca llegó al extremo de Bali Bucca, que en alguna ocasión llegó al recinto con una “carretillada” de carpetas con proyectos y habló por varias horas. Pisano tiene otro estilo, más corto y concreto; aunque claro, hay gustos variados al respecto.

Un horario poco apropiado

Desde hace ya algunos años el Honorable Concejo Deliberante de Bolívar viene manteniendo un horario que ya ha traído varios cortocircuitos mismo entre varios concejales del bloque oficialista. Cabe recordar las quejas de Oscar Ibáñez, empleado en PAMI y en una farmacia, que a la hora que se citaban las sesiones, antes o después del mediodía, estaba trabajando. En algún momento Marcos Beorlegui hizo el mismo planteo e incluso pidió licencia en varias ocasiones por el tema del horario.

El llamado a sesiones y la fijación del horario de las mismas es una potestad del presidente del Cuerpo, según reza el reglamento interno (en este caso en particular de la apertura de sesiones, el día y horario los pone el intendente). Hoy esa decisión pasa por el escribano Luis María Mariano, quien ha venido convocando a sesiones antes del mediodía o inmediatamente después de éste, horarios que en la historia del Concejo casi no se encuentran, salvo en la década de 1930, hace casi ya 100 años, cuando las sesiones se realizaban los domingos después de misa, algo que hoy pareciera imposible de repetir.

El inconveniente de las sesiones a las 9, 10 ó 13 horas de cualquier día laborable es que la gente común trabaja; pero no sólo eso, este tipo de decisiones dejan en el camino a mucha gente a la hora del armado de las listas, ¿qué albañil, pintor, panadero, carnicero, empleado de comercio, costurera, padre o madre de familia con niños en edad escolar, empleadas domésticas podrían asistir a sesiones del Concejo Deliberante si fueran electos? Verdaderamente muy pocos.

Dirán que no son tantos los que quieren ser concejales, probablemente, pero habría que preguntarse también si muchos no esquivan la responsabilidad también por este tipo de cosas. No caprichosamente las sesiones del Concejo Deliberante desde el regreso a la democracia en 1983, y para atrás también, se realizaban a partir de las 20 horas.

Porque era el momento en que las personas acababan su jornada laboral y podían atender las cuestiones legislativas de la ciudad, porque a nadie se le ocurre que con la dieta de un concejal se puede vivir, menos hoy en día, por lo tanto se debe hacer otra cosa. Y después está la otra, ¿qué atención le puede prestar buena parte de la ciudanía activa a una sesión que va en pleno horario de trabajo en un día de semana? También podrán contestar que a la gran mayoría no le interesa lo que pase en el Concejo Deliberante, y hasta puede que sea cierto; pero al menos hay que darles la chance, y hoy no se la están dando.

El Concejo Deliberante fue históricamente la caja de resonancia de los problemas de la gente. Lamentablemente en el último tiempo ha dejado de serlo en buena medida porque la clase política se ha alejado de la gente, y no precisamente por la pandemia. Para que más personas puedan asistir a las sesiones o captar por los medios de difusión en vivo lo que pasa en el recinto, hay que proponer sesiones en horarios en que la gente no esté ocupada trabajando. Dirán que no es el punto, lo cierto es que el Concejo de esta forma cada vez le importa a menos cantidad de gente.

Angel Pesce

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