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viernes, 23 de julio de 2021
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El debate por el control de accesos levantó aún más el terraplén que separa a los bloques opositores

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La intención del bloque moranista (que presidente Nicolás Morán) de levantar los controles en los accesos y quitar los terraplenes de los distintos ingresos laterales a las rutas que atraviesan nuestra ciudad no tuvo el final deseado. No sólo porque fue rechazado por mayoría del bloque oficialista, sino que generó la abstención de los otros dos bloques opositores, cada vez menos primos hermanos de JUPROC.

Muchos se preguntaron qué generó tanto enfrentamiento, que fue mayor entre los opositores que ante el oficialismo que tenía los votos y les cerró la puerta a la posibilidad de que la “expresión de deseo”, porque una minuta como esa no es más que eso, hiciera bullir aún más las aguas calientes de la interna radical que tiene varios capítulos ya y que promete un verano cálido de cara a las elecciones postergadas para marzo.

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El principal reproche de los otros dos bloques opositores fue que habiendo un proyecto similar en comisión, presentado por José Gabriel Erreca (UCR), el cual todavía no tiene despacho, el moranismo fue al recinto y pidió el tratamiento sobre tablas de su proyecto. El agua no hubiera llegado al río si no se aprobaba el tratamiento y se tenía que debatir junto con el otro en comisión; pero el oficialismo viendo que la pelea entre opositores se venía y le era conveniente, avivó el fuego y le dio tratamiento.

Aquí les transcribimos buena parte de las argumentaciones dadas en el recinto, que son las que valen. Porque después hubo mucho “humo” en redes sociales de distintos lados que lo único que hace es meter a la sociedad en una discusión que debe limitarse a 16 concejales, que son los que la gente votó para que discutan estos temas y no los popularicen sin sentido, o con sentido, depende cómo se lo mire.

Andrés Porris argumentó: “Entendemos que la situación de los controles en los accesos, los terraplenes en los distintos caminos entorpeciendo el tránsito de la producción y la libre circulación es una situación que está absolutamente acabada. El gobernador lanzó la temporada de verano y deberíamos estar pensando en reactivar el turismo y la circulación en nuestra ciudad”.

El contador agregó que “es un reclamo unánime en toda la ciudadanía”, pidió “una compensación que estuvo abocado a los ingresos por más de 250 días”, y añadió que “ese recurso humano se destine a los lugares de la ciudad donde mayor circulación de gente hay porque las medidas de prevención tienen que seguir hasta que llegue la vacuna” e insistió en que “no es un reclamo nuestro, es de toda la ciudadanía”.

Erreca no estaba en el recinto, había pedido licencia y su banca la ocupó Emilia Palomino. La concejal de los rulos se hizo escuchar durante toda la sesión y en este tema en particular: “Me alegro que coincidamos y que se insista en esta petición, desde nuestro bloque se presentó un proyecto hace un mes y medio y se está trabajando en comisión”. Pero marcó diferencias con Porris: “Nosotros no queremos exigirle nada al señor intendente, queremos que convoque al comité de crisis y que se evalúen los pro y los contra que traería la liberación de accesos y poder llegar a un consenso”. Y sí dejó flotando algunas consultas: “La gente se pregunta si los controles garantizan el no acceso del virus por eso queremos poner el tema sobre la mesa”.

Desde el bloque oficialista la presidenta, María Laura Rodríguez, dijo lo suyo: “Hemos investigado que ha pasado con la liberación de accesos en las ciudades más cercanas, qué impacto tuvieron en el aumento de casos y de fallecidos, y nos parece que hay que mantener las restricciones en algunos accesos”. Y fue muy clara y realista con un tema candente: “No podemos someter al único efector de salud que tenemos en Bolívar a un potencial colapso como le pasó a Azul”. Y finalizó diciendo que “el único objetivo del intendente en estos meses fue cuidar la salud de los bolivarenses”.

Porris, del otro lado, no tenía intenciones de quedarse callado: “La libre circulación es un derecho constitucional. Hemos bregado para que al personal del hospital se le dé el material y el trato necesario, porque el Ejecutivo no se los está dando y por eso acá se hicieron manifestaciones y el mismo Ejecutivo no los quiso recibir”. El contador insistió en que “el virus está acá, no sabemos si circulando o no, y que los controles no van a garantizar que no ingrese más y que haya un colapso sanitario como quiere asustar el bloque oficialista, lo cual es una irresponsabilidad”.

Mónica Ochoa recogió el guante desde el bloque oficialista y cuestionó las palabras de Porris: “No me parece que haya que poner en estos términos el derecho de transitar libremente, no es así, cuando uno entra y sale de la ciudad lo único que hace parar unos minutos para responder unas preguntas y que le tomen la temperatura. De ninguna manera se está negando la libre circulación”.

Laura Hernández la venía mirando de afuera, hasta que decidió involucrarse: “Coincido en que no se está violando un derecho constitucional, y también coincido con el bloque presentante en que es necesario hacer un análisis, un replanteo de la situación”. Y de inmediato pidió que el expediente pasara a comisión para un “análisis más profundo”. Se sometió a votación, no prosperó (sólo acompañaron Palomino y Andrés a la propia Hernández) y el tratamiento continuó en el recinto.

Rodríguez había levantado temperatura con los dichos de Porris, y cuando le tocó el turno de hablar no se cayó: “Nos trató de imprudentes, un término bastante agraviante”, y enseguida cometió un error que un presidente de bloque no debe cometer, que es violar el reglamento, levantarse y alcanzarle a Porris en mano los datos de lo que había estudiado el bloque oficialista. Este arrebato le costó el llamado de atención del presidente Luis María Mariano, quien le aclaró que para esos menesteres están los secretarios del Cuerpo.

Alejandra Andrés se sumó al debate sólo para insistir en el trabajo de las comisiones y en la importancia de que este tipo de proyectos se traten con más tiempo, entre todos.

Tati Thomann también dijo lo suyo tras pelear unos segundos con su micrófono que no encendía: “El sector digital de la Municipalidad en el que se sacan los permisos está caído hace tres meses, el personal de los ingresos dice que está agotado y que los medios de control han sido escasos”. El concejal de JUPROC también se preguntó por el destino de las declaraciones juradas: “No sé adónde van”.

Como si faltaran voces, se sumó Marcos Beorlegui: “Agradezco a todo el equipo municipal, al intendente y a la Secretaría de Salud por haber llegado a esta altura, diciembre, con la situación epidemiológica con la que llegamos, y esto no obedece a la circunstancia de una sola medida que es la que estamos debatiendo sino a una batería de medidas. Celebro que tengamos un nosocomio sin colapso, y el nivel de contagio escaso comparándolo con otras ciudades no es producto de la casualidad”.

Y siguió: “Es fácil decir que se violan garantías constitucionales, el derecho a trabajar, gobernar implica tomar decisiones. Este proyecto habla de oportunismo político, porque el concejal Erreca hace tiempo presentó un proyecto similar que se está trabajando en situación; pero cuando se quiere politizar la pandemia hay que rechazar este expediente y trabajar sobre el otro en las comisiones”.

Y siendo uno de los más claros como siempre, Beorlegui siguió: “En la estadística que se le presentó al concejal Porris se establece cómo le ha ido a seis municipios que el 24 de octubre decidieron abrir sus accesos a la ciudad sin ningún tipo de restricción. A partir de ahí se han aumentado exponencialmente los casos, no sabemos si tiene que ver con los accesos; pero las estadísticas indican eso. Seamos prudentes, esperemos un poquito más, no cuesta nada”.

Palomino volvió al ruedo: “La sociedad de Bolívar ha tenido muchísima responsabilidad respecto a la pandemia. Los controles son relativos, no sé si garantizan el no ingreso del virus, hay un conjunto de factores los que hacen que en este momento no tengamos el sistema de salud colapsado; pero hay que bajar la intensidad del discurso del miedo, que no nos lleva a ningún lado”.

Oroz intervino por primera vez: “Muchos de los terraplenes hoy están levantados por la necesidad del trabajo agropecuario. Debemos concientizar a la población de la importancia del cuidado de forma independiente. Y sí se están vulnerando derechos, porque se abre la temporada de verano, pero quienes pasen por Bolívar, ¿se van a poder alojar en los hoteles? Hay gente que hace más de 9 meses que no trabaja, y no sólo hablo de los hoteles”.

Beorlegui pidió la palabra para contestarles a Palomino y a Oroz, y dio a conocer los datos que recabó de las seis ciudades que levantaron los accesos hace más de un mes. “¿A quién le metemos miedo?, si Bolívar hoy actúa con cuasi normalidad”.

Porris a su turno dijo su bloque fue el único bloque que le dio despacho al expediente similar que presentó Erreca y que todavía está en comisión. “Vamos a seguir insistiendo con que la apertura de los accesos ya debe estar operativa”. Y como buen contador, tomó el papel que le alcanzó Rodríguez, lo analizó y comparó a Bolívar con las ciudades que abrieron los accesos desde más o menos la misma fecha, y afirmó que “la apertura de los accesos no tiene impacto, en algunas ciudad podemos decir que hasta se han disminuido los casos”.

Hernández pidió volver a intervenir: “Escucho las alocuciones de uno y otro lado y veo queremos forzar la realidad a un posicionamiento político. Las medidas de salud pública nos exceden como concejales y creemos que tienen que ser tratadas de manera minuciosa y responsable”. Y anunció la abstención en la votación.

El resultado de la votación es sabido. El expediente fue rechazado por los 8 votos del bloque oficialista contra los 5 del bloque de JUPROC que proponían aprobarlo. Hubo tres abstenciones, las de los bloques de la UCR y Juntos por el Cambio.

En tiempos de grieta, cada vez más se abre la brecha entre los bloques opositores. Pareciera que el de la UCR con el de Juntos por el Cambio van por el mismo camino en algunos aspectos, por el acercamiento que han tenido en algunos temas. No se da de igual manera con el bloque moranista, que se quedó solo en la votación. Veremos cómo votan cuando venga de comisión el proyecto similar que presentó Erreca y que todavía se está trabajando.

Quedó claro que desde el oficialismo tienen los votos para mantener los controles y los taludes, diga lo que diga la oposición. Y mientras esperan al final y rechazan cualquier propuesta que no les parece, ven cómo en la vereda de enfrente, lejos de ponerse de acuerdo, siguen atomizando más a una oposición que tendrá que ver cómo se arma para las legislativas de 2021 con la incertidumbre de si habrá o no primarias y con una grieta que se seguirá abriendo de cara a la interna radical de marzo.

Angel Pesce

¿Y el reglamento?

En medio del debate originado por los accesos, la discusión fue subiendo de tono y algunas palabras dichas por el concejal Porris no le gustaron a la concejal Rodríguez, que tras contestarle se acercó hasta la banca de JUPROC para facilitarle los datos comparativos de otras ciudades antes de que abrieran los accesos y después.

El reglamento interno del Concejo Deliberante prohíbe estos actos, cualquier cosa que un concejal le deba enviar a otro lo debe hacer mediante los secretarios del cuerpo. Error de Rodríguez al levantarse, y también error de Porris al aceptarlo.

El presidente del Concejo Deliberante, Luis María Mariano, llamó la atención de Rodríguez cuando ésta regresó a su banca; pero estos hechos, como otros que han ocurrido a lo largo de este año pandémico, se han repetido y obedecen pura y exclusivamente a que los concejales no han leído el regalmento.

A.P.

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