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sábado, 21 de mayo de 2022
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El coronavirus viene para casa

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“Lo que pasó en China en diciembre, pasó en Italia a finales de enero o febrero, en España en febrero o marzo, en Alemania a finales de marzo, en Estados Unidos en abril,y pasará en Argentina en junio o julio”, advirtió el psiquiatra Franco Salonia, bolivarense radicado en España en 2007.

En una charla radial con el programa Fuga de Tortugas el sábado pasado, el hijo del recordado Carmelo Salonia afirmó que el COVID-19 “se expande como el fuego, no lo detiene un aislamiento”, pero las medidas adecuadas, léase una buena cuarentena y conciencia individual y social, “pueden enlentecer la velocidad del contagio” y permitir que todos tengamos una atención de calidad cuando nos toque.

SelmanFranco Salonia se crió en Bolívar, junto a su padre Carmelo, su madre Stella Amín y su hermana Andreína.Se formó como médico psiquiatra en Buenos Aires, donde trabajó un período, y hace doce años está radicado junto a su mujer y sus hijos en Yecla (región de Murcia), España, uno de los países más castigados por el COVID-19, en la primera línea del desastre con Italia, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos y más acá en el Globo el sorprendente Brasil, que no para de multiplicar contagios y muertes mientras el presidente Bolsonarocome asado y juega fútbol inconcebiblemente indiferente a la calamidad.

“España fue uno de los cuatro o cinco países más golpeados por esta crisis. Aún estamos con muchos contagios diarios. La curva tiende a disminuir, hay una tendencia a la baja, pero la situación sigue siendo dramática”, puntualizó el médico, que es coordinador de dos centros especializados y en los días de la entrevista radial estaba regresando al trabajo a un régimen normal. Durante el pináculo de la crisis los profesionales de la salud españoles se dividieron en equipos y turnos, “cuando un equipo trabajaba en forma presencial, otros dos aguardaban su momento en casa. Ahora estamos todos todos los días, atendiendo la misma cantidad de pacientes, pero si hay casos que se pueden resolver por teléfono o videollamada apelamos a eso para evitar la masificación en los centros sanitarios”, indicóSalonia.

 

¿La cuarentena te parece una buena medida? En Argentina hay quien afirma que era lo que había que hacer pero ya no, mientras otros se aferran a ella y sostienen que no existe alternativa.

-Yo te diría que sirve, pero no es la mejor medida. Fue necesaria, probablemente, desesperada, también probablemente, y quizá tuvo que ver que se dio una suerte de efecto dominó entre los países (cada nación fue ‘copiando’ a la otra). Es un virus desconocido, genera toda una serie de consecuencias que poco a poco estamos conociendo, y entonces la cuarentena sirve para producir la distancia física que en este momento aún es necesaria para enlentecer la velocidad del contagio y que la enfermedad no se desmadre. Sila curva se dispara colapsa el sistema sanitario, y ahí sí que las consecuencias serían fatídicas, porque ya no te vas a morir de coronavirus solamente.

 

“NO NOS MATARÁ NO TOCARNOS, SINO NO INFORMARNOS Y APRENDER”

La antropóloga Rita Segato ha dicho que esta pandemia nos ha venido a recordar la importancia de la comunicación física no verbal.

-Sí, evidentemente, y mucho más para países como el nuestro. Para los latinos en general y para los argentinos casi que en particular. Somos muy ‘franeleros’, muy ‘besuqueros’, y cuando te obligan a no hacerlo se extraña y se padece. Lo que pasa es que más allá de que es doloroso y difícil, y de que todos somos un poco cabeza dura, queremos hacer lo que nos dicen que no hagamos, también hay que ser realistas: aún en el peor de los casos, unos años de tomar precauciones no es lo que nos matará, lo que nos matará será no tener la capacidad de ser conscientes de cuáles son los riesgos, o sea no informarnos adecuadamente, no aprender un poco sobre la enfermedad y sus mecanismos de contagio y sobre cómo prevenir esos riesgos. Si nos tomamos ese pequeño trabajo, e intentamos el noventa y nueve por ciento del tiempo estar alertas y adoptar precauciones, de eso no nos vamos a morir. Nos tendremos que acostumbrar a vivir con más distancia, tocándonos menos, pero más tarde o más temprano volveremos a tener un cumpleaños de 15, una fiesta, una reunión con amigos y bien regados asados.

 

“LA ENFERMEDAD ES MENOS MORTAL QUE LO QUE SE DECÍA, PERO MUCHÍSIMO MÁS CONTAGIOSA”

A propósito de contagios: una cosa es la propagación del virus y otra su índice de mortalidad, que puede caer aún con más enfermos.

-Todos hemos tenido que aprender de golpe a interpretar datos estadísticos, gráficas y curvas. Es conveniente que alguien que lo tenga claro nos lo explique, para no caer en falsos juicios. Lo que sí es cierto es que con respecto a lo que se decía de esta enfermedad, es un poco menos mortal, lo cual es muy bueno, pero muchísimo más contagiosa, lo cual es muy malo. Lo ideal sería que todos nos fuéramos contagiando en una línea temporal mucho más larga, para que cuando nos toque recibir atención podamos recibir una de calidad.

 

NEGRO DOMINÓ

Hablando de Brasil a raíz de un mensaje de un bolivarense radicado allá que llegó al programa, Salonia afirmó que lo de América Latina en general “es preocupante”. “Todo lo que va pasando en Europa, pasará en Argentina, ojalá que no con tanta severidad. Es una cuestión temporal: lo que pasó en China en diciembre, pasó en Italia a finales de enero o febrero, en España en febrero o marzo, en Alemania a finales de marzo, en Estados Unidos en abril, y pasará en Argentina en junio o julio. Esto se expande como el fuego, no lo detiene un aislamiento, pero es cierto que las medidas adecuadas pueden cambiar la velocidad, lo quees importante porque eso marcaría la diferencia entre recibir una atención de calidad o no”.

(La entrevista completa está disponible en la página web de Radio Federal Bolívar.)

Chino Castro

 

“Estamos lejísimos de la inmunidad de rebaño”

Las reuniones sociales y las fiestas “no van a desparecer, lo que tiene que desaparecer es el no tomar precauciones. Al menos, mientras no hayamos adquirido la inmunidad de rebaño, que es una inmunidad en la mayoría de la población. Algunos dicen que para lograrlo, el setenta por ciento de la población debería haber pasado por la enfermedad. Estamos lejísimos de ese número, imaginate que en España, país devastado, sólo el cinco por ciento de la población está contagiada”, explicó Salonia.

 

No se puede seguir sin amor

¿Cómo imaginás el día después, cómo seremos como humanidad?

-Sinceramente no creo que todo siga igual. Hay algunas obviedades, como que habrá muchos daños directos e indirectos en salud vinculados a esta pandemia; que económicamente todos estaremos peor, aunque podría ser lógico pensar que quienes antes de esta crisis estaban peor, más sufrirán después, en términos relativos. Algunos hablan de meses, yo creo que serán años, en los que deberemos persistir respetando ciertas recomendaciones básicas: la higiene de manos adecuada y frecuente, el barbijo, la distancia física.

Qué quedará del viejo mundo en el mundo post pandemia, espero y deseo que todo lo mágico y extraordinario que como especie hemos conseguido crear y tener: el arte en sus múltiples manifestaciones y formas, la fiestas, el amor por las relaciones sociales, la creatividad en el trabajo, el deporte, la capacidad creativa crítica y social en general, y también esa capacidad de conciencia que nos caracteriza como especie, sea de autoconciencia como de conciencia por el otro. El desafío más claro es el de conseguir generar un sentimiento genuino de que formamos parte de una sociedad, y el modo en que esta condición se pone más claramente en evidencia es al lograr ser conscientes de que nuestras acciones repercuten sobre el otro, del mismo modo en que las del otro repercuten sobre mí. Quiero decir con esto que debemos aprender a ser más solidarios, más empáticos, más sensibles, más conscientes, más generosos. Ya no económicamente, aunque también podría ser, sino con nuestro tiempo y nuestros sentimientos. Todas estas cosas son en definitiva manifestaciones diferentes del amor.

 

Andrés Calamaro sostuvo alguna vez que no se puede vivir del amor. Si nos atenemos a los conceptos del doctor Franco Salonia, bien podríamos concluir que, como especie, no podremos seguir sin amor cuando esta pandemia sea recuerdo.

Ch.C.

 

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