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martes, 20 de julio de 2021
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De positivo a dudoso, de cuarentena a vida normal y además, malos tratos

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Sobre el medio día de hoy martes, dialogamos telefónicamente con el vecino bolivarense Lucas Juárez, quien se comunicó con la Redacción de este medio para formular una denuncia pública.

Con visos de profunda preocupación Lucas informó a La Mañana que su pequeña hija, de 11 meses de edad, es uno de los casos que oficialmente se reputan como positivos de COVID 19 en Bolívar aunque, en todo el proceso que se originó en su hisopado y hasta la hora del diálogo periodístico mantenido, se sucedieron una serie de cuestiones que ponen en duda tanto ese diagnóstico como los protocolos y cuidados que familiarmente deben observar.

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“Todo comenzó el miércoles pasado -narró Lucas- cuando India, mi hija de 11 meses, comenzó con un cuadro de fiebre, malestar, falta de apetito y decaimiento general. El sábado ya tuvo un cuadro de diarrea y su pediatra aconsejó hacerle un hisopado. Le hicieron previamente análisis para descartar una infección urinaria, que dio negativo y el domingo la llevamos a la Guardia del hospital. Fue hisopada y esa misma noche del domingo nos llamaron para informarnos que el test dio resultado positivo”.

A partir de ese momento, relata nuestro entrevistado, le notificaron que era preciso que, familiarmente, recordaran todos los contactos estrechos que pudieran haber existido con la bebé en los 10 días anteriores. “Luego nos llamaron para decirnos que, en realidad, debíamos acotarnos a las últimas 48 horas anteriores a la aparición de síntomas”, agrega Lucas. “Primero nos llamó la pediatra nuestra y luego una médica del área de Pediatría, supuestamente encargada del seguimiento de los niños con COVID”.

“Más tarde nos llama otra mujer, de nombre Susana, quien se presenta como médica encargada de hacer el seguimiento de los adultos. Yo me encargué de recopilar los datos de las personas que estuvieron en contacto con India, que eran mi madre, su niñera, Noelia (la mamá de India y pareja de Lucas) yo y otra persona mayor que es el padre del nene de mi pareja. Todos tuvimos que hisoparnos ayer (lunes), cosa que hicimos y a la noche nos llamaron para informarnos que todos los hisopados dieron negativo y que, supuestamente, había habido algún inconveniente con el resultado de India, que pasó de un positivo rotundo a dudoso.

“Más tarde nos vuelve a llamar Susana, quien se dirigió en muy malos términos hacia nosotros. Nos habló muy mal, nos maltrató, diciendo que había dado todo negativo pero que de India todavía no sabía. Por eso debíamos seguir con la cuarentena, que la habíamos iniciado el mismo viernes que pasó por propia determinación”.

Lucas aduce haberle reclamado explicaciones a su interlocutora, especialmente enderezadas a saber cómo es posible que ante un cuadro positivo de una bebé de 11 meses, todos sus contactos estrechos den negativo. “Queríamos que nos explicaran la cuestión en términos entendibles y con la verdad”, enfatiza Lucas Juárez. “La mujer empezó a hablarme en muy malos términos y dijo que no tenía que preocuparme porque tarde o temprano todos nos vamos a enfermar y que no es alarmante (la enfermedad originada por el coronavirus). Y luego de un intercambio directamente me cortó la llamada”.

Así las cosas, nuestro entrevistado asume más dudas que antes y se pregunta, “si es cierto que todos nos vamos a enfermar, ¿para qué existen los protocolos?”.

Lucas, nos dice, quiere actuar con absoluta responsabilidad frente al caso que lo ocupa. Por la salud de su pequeña hija y de su círculo familiar y por lo que corresponde a él y a su mujer de cara a su actividad social y laboral.

“Hoy a la mañana me llama una mujer de nombre Fernanda para decirnos que podemos retomar nuestra vida normal; pero aún sin una respuesta concreta respecto a la situación de India. Queremos saber si India es positivo o negativo y hasta esta hora nadie nos ha llamado para eso. Según Fernanda podemos y debemos volver al trabajo; según la persona que nos llamó anoche debemos permanecer en cuarentena por 14 días. Hay una gran indefinición”.

 

Lucas y Noelia reclaman, enfáticamente, contención frente al caso que les toca vivir. Contención y definiciones claras que les permitan seguir con su vida ajustados a los protocolos que deban observarse o bien normalizados, si así corresponde. Para agravar este cuadro de situación, pasada la hora 13 de hoy, se apersonó en su domicilio un hombre de nombre Jorge para, según el relato de Lucas, “obligarme a firmar la cuarentena. Me dijo incluso que, si no la firmaba me iba a mandar a la Guardia Urbana y que esto iba a terminar muy mal. El papel que traía estaba incompleto, porque ni siquiera tenía la fecha del inicio de la cuarentena. Yo no lo quise firmar, porque antes quiero que alguien sea claro y despeje todas las dudas que tenemos.

Lucas muestra un gran agradecimiento a la pediatra personal de su beba “a quien la mandan a poner la cara, cuando no es ella quien debe darnos explicaciones” e informa que, en este momento, India está mejor de su cuadro general pero que aún no se ha recuperado totalmente. “Necesitamos saber si tiene o no COVID, porque eso también influye en el tratamiento que su pediatra debe prescribirle”.

Finalmente, toda esta situación influye en la organización familiar. “Hemos pedido plata prestada para poder recluirnos en nuestra casa sin afectar a nadie; debemos dar explicaciones en nuestros propios trabajos, hemos tomado medidas para estar aislados. Queremos saber a ciencia cierta cómo debemos conducirnos”. Exigen, al fin, que alguien con la autoridad que corresponda les explique claramente los pasos a seguir, que pida disculpas por los malos tratos y especialmente que eche luz sobre la verdadera situación de salud de la pequeña India.

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