Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

martes, 06 de abril de 2021
27.7 C
San Carlos de Bolívar

De esto y aquello

Nota 1466 - (4ª Época). Por el Dr. Felipe Martínez Pérez.

Ya ni sé cuánto tiempo hace que escribía que el radicalismo tenía en sus manos el futuro de los argentinos, pero si recuerdo que hablo de eso alrededor  de unos siete u ocho años, cuando se veía el desastre nacional y después el desastre nacional con los radicales en el gobierno pero sin gobernar y además quemándose  gratuitamente, y ahora otro año en hibernación que por suerte con el verano han empezado a salir de la cueva. Como si se fundiera el hielo y surgen mejor las palabras. 

Y lo interesante es que ya empiezan a decir y decirse a sí mismos, que hay que dejar de ser sumisos. Y así es, porque es el radicalismo el que tiene que marcar el rumbo y de una vez por todas  lanzar un programa para que lo cumpla el radicalismo o para que se empiece a cumplir ya. Porque con esta política mostrenca no se puede seguir más; porque nada tienen para dar salvo más Formosa; o sea más acercamiento a Venezuela. Y no creo sea este el mejor camino. Y sin embargo, ahí está el nuevo pope de la justicia.

Por otra parte, no deja de ser curioso, que de forma paralela se dediquen a hacer añicos la cultura, y  hasta se animen a destrozar  los lugares con más historia, – y con riquísima historia- aunque a la vez son las naciones con menos democracia.  Las más débiles en cuestiones democráticas, habiendo inventado la base de ella. El Ayuntamiento. Me refiero a Hispanoamérica que lleva medio siglo en llaga viva. Y es hora de tomar el timón del futuro de todos y cada uno;  y veo desde hace años que el meridiano de un cambio pasa por el radicalismo. Y debe salir a la palestra ya, a decirle al oficialismo y al pueblo de la nación, que Argentina de acuerdo a su trayectoria no cabe duda ha tenido gente de peso e importancia, para que todavía no hayan sido capaces de hundirla. Y todavía sea considerada en el mundo, aunque con pena, porque a nadie le entra en la cabeza que esté donde está en este momento. Y que su fama no viene de ser el granero del mundo, que también, sino por haber tenido hombres y mujeres de alto vuelo, y algunos, como Sarmiento, único en el mundo.

Y hay que poner freno a este desbarajuste de forma democrática o a grito pelado, depende como venga el viento y sin vergüenza; y sobre todo sin miedo. Porque el triunfo no está en manos de políticos correctos. Al contrario, es hora de tomar a la política como lo que es y olvidan, una herramienta transformadora de la sociedad, para adelante. Y enterrar la que solo ha servido para romper la sociedad; y mediante ella medrar para sí y los amiguetes. Y borrar el letrero de correctos que llevan estos políticos que solo izan el desbarajuste. Solo zarandajas de un lado y del otro.

Sobre todo porque con solo darse un garbeo por los últimos años, los huéspedes actuales no son de los que hagan las cosas  para bien de todos, sino todo lo contrario, para mal de la mayoría, y bien de algunas minorías y adictos al poder. O sea para mal de los que trabajan y para bien de los que no han trabajado nunca ni van a trabajar alguna vez a este paso; pero están vacunados. Y los que decían que la vacuna de Rusia era mala, pues fíjese Usted, lector, nadie ha tenido problemas. Habría que enviarle los datos a Putin para comunicarle que al menos en la cámpora, no han surgido efectos secundarios de importancia y se trata de un universo representativo para las estadísticas. Una excelente muestra que se puede proyectar porque son muchos miles de vacunados; sin turno.

También es cierto y es necesario recordar que todos y todas realizan  ejercicios, se les ve corriendo o en pilates, nadan las cuatro estaciones o levantan pesas, que hay que recalcar es el trabajo más pesado que realizan, y corren y por si no bastare estiramientos varios; que  todo eso ayuda a la vacuna. Y ya que estamos, los hombres y mujeres de bien,  que los hay y seguro abundan en la nación, deberían decirle a los noruegos que quiten el nobel de la Paz a Pérez Esquivel, por olvidarse de los Derechos Humanos en Formosa, o por apoyar lo que pasa en esa provincia; es decir que más que la paz se busca la guerra, algo crónico en algunos espíritus locales.

En una palabra que ante semejante pecado ese Nobel habría que quitárselo, en particular porque estas gentes no dejan pasar una piedrecilla en el zapato de alguien de otro palo; y esto es grave. Porque no usar el mandato que el premio amerita es negar la importancia del otorgamiento; y no tiene porqué ostentarlo quien no está capacitado para ello.

Después de todo en el premio de la paz y los Derechos y todo eso, la chingan bastante por el ridículo de lo correcto. Y terminan dándoselo a quien lo malversa. Lo curioso y hasta espeluznante es que se han vacunado para estar fuertes y servir a la patria, y sin embargo, no salían de sus casas para lo importante que demanda la sociedad; y si salían para sus necesidades. Pero a los hemiciclos no, porque eso era tuto. Por lo demás, no usaban el barbijo riéndose a carcajada de los demás y singularmente adrede, para enfrentar.  Y cuando nadie los veía, salvo entre ellos, tampoco lo usaban porque estaban de fiesta y en tales casos es necesaria la boca; y en las fiestas lo que menos se tapa es la boca. Y al cabo son tantos los chapuceros y cazurros que la Argentina de varios premios  nobeles en medicina, ha puesto la vacuna en manos de excomunión, que diría mi padre. Eso sí, las cosas como son; han sabido vacunarse ellos.

Más Leídas

Edición Impresa