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sábado, 24 de julio de 2021
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De esto y aquello

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Asombra ver como un problema grave  mal tratado se convierte en catástrofe. Basta mirar a España y al ver como mueren españoles a diario,  no se entiende como con semejante Sanidad, de las mejores del mundo se llegue a donde se ha llegado. Al caos que con seguridad proponía en su mente el antiespañol que por dos votos está rompiendo a los españoles. Al principio, calló lo que sabía y era mucho, o altanero le pareció que no era para tanto, y el tanto le importaba tres pimientos. Ahora desenmascarado, pues nada entiende, no sabe cómo hacer mutis y a la vez quedar más o menos bien parado.  Y por estas pampas causa asombro que de entrada el responsable de la salud miraba al mosquito que estaba en plena ebullición, pero es sabido que al virus se le conoce desde hace tres meses.

Leyendo los diarios extranjeros, cosa que tampoco hacen porque no leen ni los diarios, pues el ABC de Madrid decía a sus lectores que ya en enero el Cesid avisaba qué se venía, de dónde venía y cómo venía. El Cesid, es como  la Side, o como ésta se llame ahora, que no hay cosa que más les guste que poner nuevos nombresa las cosas que rodean al hombre, como si ellos las nombraran por vez primera; fiatlux. Pero no son demiurgos son soberbios. Tampoco el virus parece ser muy inocente a medida que muestra la hilacha.

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Y al aludido le ha dado por salir cada tanto para que no cunda el olvido. Sillueve dice que hace sol, y al rato que de verdad llueve, y no se inmuta, porque en horas cambia de opinión, algo que también se ve a menudo por el mundo, y uno se pregunta por qué unos cuantos personajillos/jillasque rodean al presidente o simplemente son del palo o pertenecen a los niveles de mando, portan licencia para erigir agresiones o decir tonterías, debería callar e irse. Total ya tienen la pavita echada. Porque lo único que falta que cuando volvamos a las calles y se vea de verdad el problema y los problemas, justamente sería un problema y de gran calado,seguir escuchando a unos cuantos hombres y mujeres que solo saben mojar orejas; y a estas alturas y después de treinta años y a ojos vistas, no cabe duda,que han nacido para eso. Y a la larga son gente chapucera, o sea, que hacen chapuzas. Que bastante tenemos con el virus para darle a la grieta sin cesar.

Y mientras tato el virus reta a los hombres a jugar a favor de la vida o de la economía a sabiendas que van de la mano y que es difícil decidir por una o por otra de forma tajante. Y es aquí donde hay que ir con pies de plomo y llega la ofensa simplemente por soberbia y desata la ira de las capas medias, a las que se quiere destruir porque han sido y es de esperar lo sigan siendo el centro de la nación y el centro del trabajo y donde están los que de verdad quieren a la patria y en principio salvo alguno que nunca falta no se les puede acotar en el saco enorme y sin agujeros de los corruptos. No cabe duda que la gozarían con una nación entera como La Matanza. Es asombroso como los políticos de ahora a nivel mundial, pero no en todo el mundo, curiosamente, les da por librar batallas con simples ciudadanos o con ciudadanos que tienen sus empresas y solo necesitan estabilidad y al cabo,les importa un presidente u otro. Pues bien a los presidentes  soberbios se les sale la chaveta y olvidan que no es la calle donde deben lidiar, eso es para los pendejos sin corbata y sin cabeza y para las muchachas del mismo palo que gritan las chorradas más insólitas; y tan campantes.

Y al presidenteque venía bastante bien, le dio por insultar y le dijo a don Techint y a todos nosotros miserables. Y al rato, las capas medias, hizo mirarse a todos los políticos en ese espejo. El de los miserables. Y no les va a quedar más remedio que bajarse los sueldos. A lo que habría que sumar quitarles las enormes cantidades de dinero a todos los grupúsculos o colectivos y oenegescon los cuales hacer miles de kilómetros de carreteras. Son dineros que los politiquillos usan para envenenar la sociedad.Impresionalas cantidades de dólares que significan las campañas antipatrióticas contra el pasado y fomentar la grieta, por doquier. O fomentar minorías para romper la paciencia. Hay gentes que viven muy bien rompiendo. Y están los asesores que salvo honrosas excepciones no saben asesorar porque son gentes sin cultura y sin educación, claro. O sea, el canto a la rémora.

Porque volviendo a la palabreja que está sobre el tapete,  un miserable puede ser un mísero o un indigente con los que buena parte de ellos se alimentan y medran; sin arreglar al mísero.  Pero cuando a gente de bien o de trabajo o empresarios de prestigio a nivel mundial se le endilga el miserable y en el contexto sabido está haciendo aguas menores fuera del tarro. Porque la palabreja se las trae y no se queda en mezquino o tacaño que probablemente quiso decir, pero resulta que están acostumbrados a tirar palabras como piedras y acaece que algunas rompen cabezas.

Pues el vocablo de marras  resulta que también significa vil y abyecto y perverso y canalla y despreciable y rufián; y hasta granuja. Y de esta última categoría están llenos los hemiciclos. Quien no ha visto por las calles de la patria, pillos y golfos y tunantes como algo que solo se veía en sexto mojando la oreja. Y el tembladeral que ha de continuar.Y el amor por el camionero. Y habrá que buscar un gobierno de coalición o cogobierno acorde al drama. Porque señor Alberto la gente está viendo a la Muerte. Y las colas quilométricas deshacen  la cuarentena de días y días.

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