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Columna musical: Razones para estar alegre

Escribe: Mario Cuevas.

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Ian Robins Dury tuvo una vida de película. Nació en 1942 en Harrow, Middlesex. De niño sufrió de poliomielitis y las secuelas le acompañaron el resto de su vida: estatura pequeña y una pierna más corta (usó durante toda su vida un bastón y una especie de aparato calibrador en su pierna).

“Soy carismático y no me apena mi apariencia física – decía Dury –  Hasta la gente más hermosa tiene algún mal. Y mi mal es tan obvio que no hay punto alguno para que me preocupe por él. Por fortuna soy bastante interesante a los ojos de los demás. Lo sé porque yo me pinté, como estudiante de arte, unas 500 veces”.

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Estudió en una escuela de arte y en los tempranos años setenta brindaba clases en Canterbury mientras su inquietud por la música lo llevaba a fundar su primera banda, Kilburn and the High Roads.

A partir de 1971, al contrario de sus compañeros egresados de arte, escogió la música y dejó el pincel y las clases. Es cuando conoce al pianista Chas Jankel que la cosa comienza a encaminarse. El sello Stiff Records se interesa por ellos y los incorpora a su lista de artistas (Nick Lowe, Elvis Costello, Dave Edmunds, Graham Parker, The Damned).

Como Ian Dury graba “New Boots and Panties!!” (1977), que capta rápidamente la atención de la audiencia británica del punk y la new wave. La música de Dury tenía puntos de contacto con el punk: su irreverencia, la audacia musical, su imagen y vestimenta; pero en realidad, a Dury le gustaba también otros géneros y lo plasmaba en sus temas. Así como The Clash se abrió al reggae y al rockabilly, Dury hizo lo propio con el funk y el jazz, enriqueciendo el potente pero árido panorama musical dominante a fines de los 70. En cuanto a sus letras, rebozan de inteligencia, humor y desprejuicio, elementos que le ayudaron a superar sus impedimentos físicos. Alguna vez declaró a la publicación española Ruta 66: “The Buzzcocks era un excelente grupo pero debo decir que yo no era un gran seguidor del punk, es demasiado violento para mí. Me gusta el funk, el jazz. Me agrada la música bien interpretada, pero también puedo identificarme con un concepto, con el aspecto visual. En casa nunca escucharé un disco punk por placer. Sigue siendo ruido. Pero estoy contento de que los punks hayan existido y nunca he sido uno de sus detractores, sino más bien lo contrario”.

“New Boots and Panties!!” abre con ‘Wake Up and Make Love With Me’, de letra sugerente, excitante y alto refinamiento en los arreglos y la ejecución musical (la canción tampoco desentonaba con la música disco, en su apogeo en esos días). El otro gran tema del álbum es ‘Sex Drugs & Rock & Roll’, que parece una apología a los excesos del rock, pero es una sátira a esa consigna. La canción salió como simple ese 1977 pero no causó repercusión, el paso del tiempo la llevo a instalarla en su lugar de clásico. Otro gran tema de su primer álbum es ‘Sweet Gene Vincent’, en homenaje a uno de los pioneros del rock and roll, que comienza con una línea de ‘Blue Gene Baby’ y desemboca en un vital rock & roll como no podía ser de otra manera.

Dos años después formó su gran banda, The Blockheads, y editó “Do It Yourself” (1979), siempre con el aporte fundamental de Jankel en piano y composición. Ya desde el comienzo, (‘Inbetweenies’, ‘Quiet’), Ian Dury muestra su predilección por la música negra, principalmente el funk, que le brinda el condimento final para que este álbum se eleve a estatura de clásico.

Razones para estar alegre

Ese mismo año Dury y su banda lanzan el simple ‘Reason for Be Cheerful, Part 3’, ambiciosa canción de ritmo funky. Mientras los Blockheads, desde el coro, conminan a Dury a permanecer en la cama, éste canta en un estilo cercano al rap, enumerando una lista de motivos para estar alegre: el rocanrolero Buddy Holly; Little Richard y su éxito ‘Good Golly Miss Molly; el Teatro Bolshoi en Moscú; Picadilly Circus en Londres; la generosidad y la cortesía; las medias amarillas; el vino; Steven Biko; los Hermanos Marx; el trombonista  Rico Rodríguez y el saxofonista John Coltrane; Woody Allen; Salvador Dalí; la canción ‘Volare’; Adriano Celentano; ser autodidacta (algo bonito para estudiar), etc…

Dice Nick Hornby, autor del libro ‘31 canciones’: “Cuando más escucho ‘Reasons to Be Cheerful’, más me suena como el mejor tipo de himno nacional británico, capaz de inspirar orgullo a los que nos pasamos demasiado tiempo sintiéndonos incómodos con nuestro país. En realidad, si Tony Blair tuviera agallas debería explicarle a la reina que, dado que ella ya no nos interesa a ninguno, el himno antiguo ya no sirve y que de ahora en adelante se empleará la canción de Ian Dury en todos los acontecimientos deportivos y ceremonias del Estado. Para ser una canción complicada, ‘Reasons to Be Cheerful’ es muy precisa culturalmente, si la escuchas con la suficiente atención; si se refiere a una edad de oro ya esfumada, sólo el tiempo lo dirá.”

‘Reasons to be Cheerful’, cuya melodía se basa en parte del solo de bajo de Charlie Haden en ‘Ramblin, del álbum del saxofonista Ornette Coleman, “Change of the Century” (1959), tuvo su génesis en Italia durante una gira europea. Mientras probaban sonido, un técnico del grupo sufrió un accidente, lo que provocó la suspensión de la gira. En ese lapso de espera, Dury, Jankel y el saxofonista David Payne compusieron y grabaron la canción en un estudio de RCA. Extrañamente, el tema no apareció en “Laughter” (1980), el siguiente disco de Dury, recién se publicaría en larga duración en el compilado “Jukebox Dury” (1981).

Final de los Blockheads

El pianista Chaz Jankel decidió lanzarse como solista, es reemplazado por Wilko Johnson, guitarrista de Dr Feelgood, pero la química no es la misma. Sin la banda, Dury intentó sin éxito con “Lord Upminstersin” (1981), registrado en otro sello. A partir de allí se llama a silencio musical y se dedica a la actuación obteniendo papeles en ‘Piratas’ (Roman Polanski, 1986), ‘Rocinante’ (Ann y Eduardo Guedes, 1987), ‘Corazones de fuego’ (Richard Marquand, 1987) y ‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (Peter Greenaway, 1989).

A comienzos de 1998 reúne nuevamente los Blockheads para grabar un material que había compuesto durante dos años. “Mr Love Pants” (1998) lo devuelve al candelero pero no son todas buenas noticias. En mayo de ese año anuncia en la BBC que padece cáncer en el hígado: “No me importa si soy inmediatamente olvidado. No me importa si mi trabajo se va por el caño. No estoy aquí para ser recordado, estoy aquí para estar vivo”.

Dury peleó a enfermedad haciendo música y disfrutando con su familia (hacía poco que se había vuelto a casar, tenía dos hijos). Hizo campañas para ayudar a la gente que padecía cáncer y tuvo tiempo de participar en el single ‘Drip Fed Fred’ de Madness.

A las nueve de la mañana del 27 de marzo de 2000 fue vencido por la enfermedad. Tenía 57 años de edad.

En octubre de 2001 se editó “Brand New Boots & Panties: Tribute Ian Dury”, con la participación, entre otros artistas, de Sinead O’Connor (‘Wake Up And Make Love With Me’), Robbie Williams (‘Sweet Gene Vincent’) y Paul McCartney (‘I’m Partial to Your Abracadabra’). Se grabó como una forma de celebración a esta gran figura de la música británica. Lo interesante y emotivo del álbum es que la banda de acompañamiento está integrada por los viejos compañeros de ruta de Ian Dury, The Blockheads.

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