Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

jueves, 14 de octubre de 2021
8.9 C
San Carlos de Bolívar
- Publicidad -

Columna de cine: “¿Dónde está mi amiga?”

Por Ariel Dadante.

- Publicidad -
- Publicidad -

El año 1985 llegaba a los cine una de las películas más queridas por los argentinos, que hasta el día de hoy sus frases se siguen repitiendo, muchos sabemos los diálogos casi completos, y si estás haciendo zapping y de casualidad la encontrás, te quedás viéndola, estoy hablando de ese culto a la familia disfuncional que tan bien supo retratar Alejandro Doria con su Esperando la Carroza.

¿Pero sabían que es una adaptación de una obra de teatro uruguaya? La obra de teatro fue escrita por Jacobo Langsner, especialista  en el género teatral llamado “grotesco rioplatense”. Esta obra de teatro ya había tenido una adaptación televisiva en el ciclo Alta Comedia que se pasaba por el viejo Canal 9.  Para la adaptación cinematográfica, el guion fue escrito por Doria y Langsner, y fue Doria quien reescribió al personaje de Mamá Cora para que tuviera más participación, cosa al autor uruguayo no le cayó en gracias, pero terminó aceptando, y cuando vió el film, dijo que había sido un acierto de Doria.

- Publicidad -

Para el papel de Mamá Cora se pensó para la gran Niní Marshall, pero el director creía que, por el trato que se le daba a los ancianos en el film no iba a ser bien recibido que lo hiciera una mujer de 90 años. Y es por esto que Antonio Gasalla se termina convirtiendo en Mamá Cora, el cual era sometido entre cuatro y seis horas de maquillaje a manos del prestigioso maquillador Alex Mathews. Y hablando de Gasalla, en la escena del balcón donde Mamá Cora está regando las plantas de la vecina y accidentalmente deja caer la pava a la calle, la vos que insulta a Mamá Cora es la voz del propio Gasalla.

Los zapatos que usa Nora, interpretada por Betiana Blum, en la escena de la plaza, eran de segunda mano, usados, comprados en el barrio de Once. En el guion no estaba previsto que el taco se rompiera, pero ese imprevisto fue un detalle fundamental para resaltar la personalidad de Nora.

Una de las tantas anécdotas que se cuentan en el documental “Los Carroceros”, dedicado a los fanáticos del film, involucran al famoso loro. El animal que la producción había conseguido, no era vivaz, por lo que una de las productoras salió a recorrer el barrio de Versalles, donde se realizó el rodaje del film, y una vecina le prestó su loro muy hablador, pero le pidió que le prestara el otro loro para que le hiciera compañía, y luego recuperó el suyo. Y la escena donde el loro hace sus necesidades en la mano de China Zorrilla, fue totalmente improvisada por la actriz y quedó en el corte final.

La casa donde se rodó el film, fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires el 14 de abril del 2011. La casa es visitada por miles de fanáticos, y se organizan visitas guiadas por diferentes locaciones del film, terminando en la locación principal. Los dueños no tienen ningún inconveniente que se saquen fotos en el exterior de la casa, pero pocos son los fanáticos que pudieron acceder al interior. Como nota de color, otro film argentino se rodó en esa casa y fue El Hijo de la Novia en 2001.

La película no fue bien recibida por la crítica y tuvo una moderada aceptación en el público, pero con el pasar del tiempo, se fue convirtiendo en una película de culto, que cosechó fanáticos, a tal punto que, en Cuba, todos los 31 de diciembre, se pasa en diferentes canales de televisión.

Esperando la Carroza es uno de las grandes películas del cine nacional, su tono satírico, retratando fielmente características de los argentinos que en treinta y seis años no hemos modificado.

Y para cerrar la columna quiero terminar con esas frases del film que todos sabemos de memoria:

“Ahí lo tenés al pelotudo”,

 “Que miseria, sabés lo que tenían para comer”, “Empanadas”, “Tres. Me partieron el alma. Tres empanadas que le sobraron de ayer para dos personas. Dios mío que poco se puede hacer por la gente”

“Lo tuyo es una pobreza digna”

“Yo hago puchero, ella hace puchero, yo hago ravioles, ella hace ravioles.”

“¿Que hizo con la mayonesa?”. “Flancitos”.

spot_img
- Publicidad -
- Publicidad -
spot_img
- Publicidad -

Más Leídas

- Publicidad -

Edición Impresa

spot_img
spot_img