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miércoles, 01 de diciembre de 2021
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Canciones como flechas van

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Podría decirse que Gabriela Apestegui entró formalmente a la música a sus 12 años, cuando su amigo Fernando Brindesi la introdujo en Soda Stereo, como veremos durante este cuestionario para responder con canciones.

Era la época del disco Signos (1986), y de los primeros ‘asaltos’ a los que ella iba con sus amigas. Pero antes de ese alumbramiento ya había prestado atención a un cassette de USA for Africa (’85) y a un compilado que incluía un deslumbrante tema de The Police, Bajo tu dominio: “Lo escuchaba todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo”, rememora. “Después compré The Joshua Tree, de U2 (un álbum icónico de la banda y del pop, de 1987), y dije ya está…”. Todo eso antes de Soda. (Signos fue publicado en el ’86, pero en esa época los discos duraban años…)

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Hoy escucha música a través de Spotify. “Hace mucho que no compro un disco…”, dice, ¿lamenta? “Cd’s sí escucho, pero no es ya el viejo ritual hermoso. Este verano empecé otra vez a tener las cosas espacialmente ordenadas: acomodé los cd’s juntos, clasificados de acuerdo al momento en el que estás, a la época, al género. Me ubiqué el pasacassette con el pasadiscos, porque si no, eran la compu y el auto. Volví a escuchar, pero haciendo cosas, no me siento con un disco y un vino, como antes. Quiero recuperar ese ejercicio de sentarse a saborear un disco de punta a punta, sin saltear, sin picotear, sin ir a otra banda, sin interrumpir para hacer otra cosa. Sentarse y escuchar”.

 

¿En qué canción te gustaría vivir?

-Ghost Ship, The Doors. Bendito, precioso, dionisíaco e hiperlúcido poema sobre la realidad que a mí me gusta percibir.

 

¿En qué canción te sentís valiente?

-Lolo, El Enjambre.

 

¿En qué canción te sentís desnuda?

-Nutshell, Alice in Chains.

 

¿En qué canción buscás abrigo cuando sentís frío?

-Todo se transforma, Jorge Drexler.

 

¿En qué canción te gusta sentarte a tomar algo?

-Tesoro, Él Mató A Un Policía Motorizado. (Me gusta cambiarle el final por: “Eeees la depresión sin medicaaaar”.)

 

¿En qué canción te refugiarías si te corrieran los retrógrados?

-Alma de Cantaora, Amparo Sánchez.

 

¿A qué canción le confesarías tus miedos?

-Semillas, Macaco con Lila Downs.

 

¿En qué canción te olvidás de vos?

-The Creeper Return, en versión Mississippi Blues Band.

 

Una canción para caminar/viajar.

-Para caminar: The Suburbs, Arcade Fire. (Si vas a seguir entrenando/corriendo, continuás con Ready to Start, también de Arcade).

Para viajar: Society, Eddie Vedder.

 

Una canción donde sientas que se puede cambiar el mundo. 

-Curandera Curando, Paloma del Cerro.

 

Una donde quepa el mundo.

-Zach’s Song, School Of Rock. Mi hijo y yo amamos esta peli, es nuestra favorita de todo el planeta. Una peli sobre la pasión, sobre el amor a la música, y sobre la educación, ¡otra educación! Una peli que muestra cómo existe y se desarrolla el potencial de cada quien estando en tribu, y cómo eso toca tu vida y la transforma en una fiesta. Está llena de escenas memorables, que repetimos mi hijo y yo en voz alta cuando aparecen… (“¿Conocen Led Zeppelin? ¿¿Motorhead?? ¿¿¿No??? Ohhhhh, ¿¿¿¡¡qué les enseñan en esta escuela!!???”) Cada vez que la vemos es un acontecimiento.

 

Una para entrar al atardecer.

-Nocturno suburbano, Pedro Aznar. Y una para el amanecer: Hunger Strike, de Temple of The Dog.

 

Una de terciopelo, que no se pele ni en los peores días.

-Black, Pearl Jam.

 

Una peligrosa, que puede cortarte.

-Hurt, de Nine Inch Nails.

 

Una que huele a plazas.

-Así es, Guille Airoldi y Adentro. Olor a una plaza de Cuzco, claro.

 

Una que huele a plato de comida.

 

Una con cuerpo de pez.

-Ponta de Areia, Lisa Nilsson.

 

Una canción en la que te meterías a hacer el amor.

-The Thrill is Gone, B.B. King.

 

Una para asustar a la guerra.

-Gozar hasta que me ausente, Paloma del Cerro.

 

Una para envolver caramelos.

-Lullaby, The Cure. Ojo que estos caramelos no están en venta en los kioscos…

 

Una para remontar barriletes. 

-Friday I’m Love, The Cure.

 

Una para incendiarse, en vez de extinguirse como una vela.

-Jumping Someone Else´s Train, The Cure.

 

Una para extinguirse como una vela, en vez de incendiarse.

-Charlotte Sometimes, The Cure. ¡Sí, me encanta The Cure!

 

Una en la que te sientas ‘forever young’.

-Te la reformulo, permiso: Una en la que me siento “eternamente en cualquier edad”: The Mummer´s Dance, Loreena McKennitt.

 

¿Cuál es tu canción boomerang, la que siempre vuelve a vos?

-El Rito, Soda Stereo. Soda es mi banda de la adolescencia, la primera que escuché con dedicación. El Rito es una de mis canciones preferidas. Cada vez que suena revivo exactamente la atmósfera que me rodeaba la primera vez que la escuché, recupero a la persona que era yo en ese momento: un verano diferente en Mar del Plata, el ingreso a la adolescencia, mi primer recital (Soda en el Súper Domo), y la visión surrealista de mi madre en ese concierto.

 

¿Qué canción le pondrías a alguien caído, para demostrarle que la vida es bella?

-The Ghost Song, de The Doors.

 

¿Qué canción le cantarías a alguien que está yéndose?

-Ábrete corazón. Es un ícaro (canción medicina) chamánico. Hay una versión hermosa en YouTube de La Insurgencia del Caracol.

 

¿Cuál es la canción más sensible del mundo?

-By the Time I Get To Phoenix, en versión de Nick Cave. Una canción, también, sobre el tiempo. Si yo tomara whisky definitivamente me tomaría uno en esta canción…

 

Gabo (así la llaman algunos amigos y los músicos de su entorno) es instructora de capoeira, aunque hoy no está practicando esa disciplina. Toca percusión en El Enjambre, colectivo de músicos de varios pueblos del país que incluye a algunos bolivarenses. Desde que regresó a vivir a Bolívar ha hecho talleres con los percusionistas Raúl Chillón y Franco Exertier Ramos, y está estudiando guitarra en la Escuela municipal, algo que “tenía pendiente” desde los tiempos de su niñez, cuando soñaba ser música. “Yo lo soñé”, remarca, “pero nunca había ido a tomar clases con dedicación, era más un deseo que una práctica. Ahora quiero sumarle, de a poco, la práctica”. Además de tocar, le gustaría cantar.

Chino Castro

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