Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

martes, 02 de agosto de 2022
12.1 C
San Carlos de Bolívar
- Publicidad -

Bocha esquina tango: El arte de Héctor Bocha Crespo

Escribe: Mario "Chiqui" Cuevas.

- Publicidad -
- Publicidad -

Como no podía ser de otra manera, Héctor Bocha Crespo nació en 1940, la década de oro del tango. Mientras integraba Tango Seis, no perdió su tiempo, en 2008 grabó Al tango lo canto así, y en 2012 su segundo disco, Nostalgias tangueras, desarrollando su rol solista, cantando tangos. Bocha continúaen actividad, se presenta en fiestas privadas, y todavía están frescas sus participaciones en Me Encanta Bolívar 2021, dónde recibió un premio por sus 55 años de trayectoria, y Me Encanta de 2022 (en youtube se puede disfrutar de sus recitales). Conversar con Bocha es un placer: memorioso, detallista, ocurrente, agradecido con sus pares son los primeros adjetivos que afloran, por supuesto que hay muchos más.

“En los discos que grabé yo canto sobre pistas que se compran hechas, y pistas que se mandan a hacer a gusto y paladar de uno, pero lamentablemente eso se ha encarecido mucho – relata Bocha – El material que está en los discos son de temas que a mí me gustaban, a Cuando estemos viejos lo reformé al estilo de D’arienzo; hay otros que son del estilo de Héctor Varela”.

En Nostagias tangueras Bocha incluye Los Pájaros perdidos, con música de Piazzolla y letra de Mario Trejo. “Me gustó el ritmo, es muy melódico, porque yo no soy un cantante arrabalero, los graves no me andan a mí”. Le planteo que su estilo se asemeja a los de Luis Cardei y Horacio Molina. “Yo soy un cantante que tiende a cantar, no a hablar. Me inicié como músico y me crié escuchando tangos: Juan D’arienzo, Osvaldo Pugliese, Alfredo De Angelis, todas esas orquestas que hacían el ritmo para bailar, y el cantante era un elemento más de la orquesta. Lo primordial era tener un buen compás para que bailara la gente. Con los arreglos que se hacen ahora, más estilizados, con otros tiempos y armonías, como los de Piazzolla, tenés que tener una coreografía para bailar eso. Por eso yo hago lo que mamé de chico, aunque también me gusta incursionar en algo más moderno hasta dónde yo me animo a hacerlo y mis condiciones me permiten. Hay tangos que me encantaría cantar, los pruebo y digo: ‘no, este tema no nació para mí’.

Soy el primer crítico de mí, a veces me da bronca lo mal que me salen. Cuando paso varios días sin cantar es como que tengo que empezar de nuevo. Por eso cuando me llaman para una presentación, me tienen que avisar una semana antes así puedo entrenarme, es cómo en el fútbol o maratón, uno tiene que estar entrenado”.

Su padre era bandoneonista, fue alumno delmaestro Virgilio Rossi. “Viene a ser el padre de todos los músicos de Bolívar – dice – Todos tienen alguna escuela de Rossi, o de algún alumno de él que se trasformó en profesor.También había estudiado con Armando De Vicenzi, que tenía una orquesta, dónde también salieron muchos músicos. Cuando tenía diez años mi papá cambió el bandoneón por el acordeón, entonces me enseñó a tocar el acordeón hasta que falleció, yo tenía catorce años.”.

En 1956 Bocha debutó en la orquesta de DeVicenzi. “Puedo decir que ya era profesional porque algo me pagaban. Conocí a mis compañeros en el viaje del primer baile que fuimos a tocar, porque De Vicenzi tenía su orquesta principal pero también armaba conjuntos paralelos que tocaban en otros sitios. Tocábamos ‘a la parrilla’, así bailaba la gente, contenta, no te exigían nada. Hacíamos tango, milonga, foxtrot y paso doble”.

En 1959 Bocha ingresó a Copacabana, una orquesta que hacía Típica y Jazz. Eran dos bandoneones, Ivo González y Tití Pujos, en piano Rodolfo Altuna, de Bellocq, Oscar Insúa en contrabajo, Edmundo Flores en violín, los cantantes eran José Marchetti y Roberto Molina. “Yo tocaba el acordeón y cantaba en La Jazz y en la Típica – cuenta – Cuando hacíamos Jazz los bandoneonistas tocaba saxo y trompeta; en la Típica tocábamos tangos, valses, rancheras y milongas”.

Luego de un breve paso por Los Rítmicos (que fue en el momento ingresó Fratacho Di Francisco), Bocha quedó inactivo y enfocó su vida a la familia y al trabajo fuera de la música.

A fines de la década del 60 ingresó a Los Caballeros del Ritmo, orquesta dirigida por Oscar Scarillo, también apodado Bocha. Ya había cambios importantes en cuanto a los instrumentos, Crespo cambió el acordeón por un piano eléctrico. “Creo que fue el primero o el segundo que apareció en Bolívar, esos teclados eran importados. Como en algunos lugares no había electricidad el Negro Petta nos armó un aparato que transformaba la corriente de 12 volts a 220. Teníamos muchísimos bailes, una vez tocamos durante los carnavales, que empezaban dos o tres días antes y terminaban una semana después. En Los Caballeros del Ritmo tocaba el bajo Carlos Autor, y pasaron varios cantantes: Carlos Gasparini, Mario Díaz, Nutria González, también Miguelito Acuña, que está en Mar del Plata, actualmente hace shows por zoom, toca la guitarra, el bajo, la batería, canta, y todo lo hace bien”.

En los 80’s, un hasta 1995,Bocha ingresó a Evidencia. La orquesta estaba dirigida por Roque Rulo Scarillo. “Las guitarras ya tenían efectos especiales, pedaleras, distorsión, no eran los instrumentos que se usaban antes, había mejores equipos, teníamos también una batería electrónica. Scarillo tocaba la trompeta, la guitarra: Roberto Molina, luego Andrés Los Arcos, el bajo Carlos Páez, la batería Jorge Botana, y los cantantes eran CarlosGasparini, Miguel Acuña, Diego González y Carlos Carlota Martínez. Yo tocaba un teclado más moderno, un Crumar, después compramos otro de mejor calidad porque al Crumarle faltaba consistencia en otros tipos de sonido.

En Evidenciatambién tocábamos tangos, por ahí, como una travesura, en algunos bailes yo cantaba un tango o dos, nunca dejé de hacerlo. Tocábamos temas de todo tipo: de Los Moros, Los Náufragos, también rock nacional, Calamaro, Charly García, Zas; y melódicos, Montaner, Los Ángeles Negros”.

En 2005 Bocha ingresó a Tango Seis, agrupación que la integraban algunos músicos que habían estado con Jorge Soria y su Bolívar Tango. “En Tango Seis estaban los hermanos Scarillo en bandoneón y violín, Lopardo en bandoneón, el cantante era Hugo Olivieri, Carlos Autor en el bajo eléctrico, en teclados habían estado Chiqui Sanz, Lapenta y Fredy Díaz, un muy buen tecladista de Del Valle. Un día me llamaron a mí para suplantar a Díaz que había tenido un inconveniente, ¡y yo hacía diez años que no tocaba! Me insistieron tanto que acepté, me dieron unas músicas y me pidieron que los acompañe hasta que volviera Díaz. Pasó un baile, dos, tres, cuatro y yo seguía tocando. Había entrado de gauchada y me quedé doce años en la orquesta”.

El Bocha y el Polaco

Bocha Crespo, junto a la orquesta Copacabana, fueron teloneros del Polaco Goyeneche en un reducto tanguero que se llamaba 11 de Julio y funcionaba arriba del Cine Avenida.

“Venían cantantes como Roberto Goyeneche o de su misma talla, por ejemplo: Héctor Mauré, Argentino Ledesma, Alberto Morán, Mario Bustos, yo cante con todos ellos – cuenta con lujo de detalles Bocha -. Cuando vino Goyeneche ya no estaba en su total plenitud, pero el oficio lo tenía, vino sin músicos, trajo las partituras, se las dio a Mario Rossi que estaba junto a Jorge Riccio, no me acuerdo si el contrabajo lo tocaba Cacho Borzillo. El mismo Mario Rossi me contó que ensayaron dos o tres temas y el Polaco dijo:‘ya está, ya está, no preciso más’. Y aparte a Goyeneche vos le das el pie y él sigue sólo, mucho oficio tenía”.

Los discos de Héctor Bocha Crespo, Al tango lo canto así y Nostalgias tangueras, están disponibles a la venta al teléfono 2314-402333.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

Más Leídas

Edición Impresa

- Publicidad -
- Publicidad -
spot_img
spot_img