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viernes, 28 de enero de 2022
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Amo el diario de mi pueblo

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Estimado don Director:

  -Como ya le comenté por teléfono, pensaba pasar a saludar por el diario, para el Día del Periodista, pero me estuve blanqueando las puntillas de las enaguas y se me hizo tarde… Ay, no sirvo para mentir, por lo tanto le voy a contar la verdad. Resulta que mi hija la Juana, me tiene estrictamente prohibido escribirle. Dice que se arma mucho lío, y que no quiere que se me suba la presión cuando los confundidos sueltos empiezan con la polémica  si yo me quejo por los ruidos de las motos y de los eventos que se hacen en espacios públicos, porque  ellos –enseguidita- hacen tremendos comentarios lejanos a la realidad, y empiezan a enojarse pensando que mi queja es porque tengo no sé que tendencias políticas y que hago veladas críticas al gobierno de turno. Pero  que veladas, ni qué ocho cuartos, si  ya ni a los velorios voy, solo que sea un pariente muy cercano!! Cuestión que la Juana me compró una botella de vino, y me dijo que vaya en persona a saludarlos. Lo que ocurrió es que me tomé el vino, y para qué iba a ir, si no tenía ni empanaditas de membrillo para llevarles… Después vino mi hijo, el Carlos, y me retó.- Le pareció mal que yo no hubiese pasado por la oficina, porque él opina que el Diario La Mañana es un apotegma de la historia bolivarense. Vaya a saber Dios por qué usó esa palabra fea, como de apestados. Bien sabe  Ud. que yo no pienso eso, todo lo contrario.- Ahora mismo, leyendo el diario,  me enteré que cerca del pueblo andan los gatos panteras y que hubo un accidente, ahí bien cerca de donde se le escapó el auto al paisano Arévalo, solito, porque él se estaba tomando la copa en el boliche de La Loma, y un camión le aplastó el Falcon… Yo no sé si usted se acuerda, porque es tan joven que algunos sucesos le deben parecer remotos, como los dinosaurios.

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Aprovechado la ocasión le cuento, que por el diario me voy enterando de la gente que muere.- Y si no  llamo por teléfono a la Gladys Natiello, la que vive en la Venezuela, porque ella lo compra en papel toditos los días, y me pasa el informe completo. Pero los datos que  andan faltando es sobre la gente que se jubila. La vez pasada andaba con un problema de dentición, y voy a lo de la Silvia Bertinatto, y resulta que se había jubilado.- No entiendo por qué, si yo la veo en lo de Amilivia, que va en bicicleta, a comprar la verdura. En fin. Caso parecido cuando lo fui a ver al Guillermo Real, para que le haga un juicio a Reunault, porque el 4-L me anda fallando, y resulta que también se ha jubilado ese hombre. Pero dígame usted, tendrá necesidad de jubilarse un abogado? Es extraño.  Bueno, como le digo, algunas líneas se podrían escribir sobre esta gente que se jubila sin avisar a nadie. Es una sugerencia. Usted vea.

De política no entiendo nada, pero mis hijos y mis nietos lo ven al Angelito Pesce en la televisión, y me cuentan que entrevista a uno  y a otro, que todos dicen lo contrario de lo que dijo  el anterior, así que yo no lo veo, porque tengo miedo de confundirme. Sobre todo este año, que con el tema de las elecciones, han vuelto hasta los bichos canastos, que hacía rato que no se veían por ningún lado.-  A mi me gusta leer en el diario lo que va pasando, porque las palabras se las lleva el viento, pero lo escrito queda.- Supongo que la política los tendrá muy atareados a los periodistas de su diario.- Para mi es como un diluvio de palabras, que a veces ni siquiera entiendo. Lo bonito sería poder pedirles a todos los que se postulan a algún cargo, que sin criticar y sin mentir, en cuatro renglones digan qué es lo que piensan hacer, si los votan. Y cómo lo van a hacer, claro está. Porque lo pueden hacer bien o lo pueden hacer como el traste, por un lado, y por otro, de dónde van a sacar los dineros, de qué peculio –pero eso no es idea mía- es de mi hijo el Carlos, que siempre anda con las malas palabras, y eso que yo los eduqué  a todos como unos príncipes.- No se como los habrá educado el padre…justo ahora no logro recordar cual de mis maridos es el padre del Carlos, disculpe usted que no le pueda aclarar eso.

Y ya resumiendo, le digo que amo el diario de mi pueblo, que los que somos grandes nos gusta leer en letras de molde.- Y supongo que a los periodistas también les gusta ver a la gente en la plaza leyendo, en versión papel, lo que ellos escriben, porque es un noble trabajo, que nos saca de la oscuridad de la desinformación.-

Ruego que usted no ande con la rara idea de jubilarse como periodista, si quiere hágalo como abogado, pero antes, acuérdese de que me falla el 4- L y tengo que hacer reclamo legal!!

Le mando un afectuoso saludo y hasta más vernos.

                        

Doña Clemencia

Palavecino

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