Diario La Mañana. San Carlos de Bolívar +54 9 2314 53 5776

domingo, 18 de julio de 2021
11.2 C
San Carlos de Bolívar
- Publicidad -

A rockear que no se acaba el mundo

- Publicidad -
- Publicidad -

LA PRIMERA NOCHE DEL ME ENCANTA TUVO FUERTE IMPRONTA ROCKERA

A rockear que no se acaba el mundo

- Publicidad -

Bolívar cumple 142 años mañana lunes y como cada año desde hace algunos cuantos, lo celebra durante tres días con un festival de música que se va instalando de a poco en la agenda de la región a babucha de los números trascendentes que convoca.

En general, el cierre de cada noche del festival Me Encanta Bolívar está protagonizado por artistas de convocatoria masiva, como Ulises Bueno, el cuartetero que tuvo a su cargo el broche de la noche del viernes, con un marco espectacular de más de 15 mil personas en el predio de Las Acollaradas. O como el caso de Los Nocheros, que cerrarán esta noche.

Antes de la presentación del “número 1” del cuarteto, el escenario del Me Encanta recibió, en este orden a Suyai Danzas, Sinergia, Germán González, Shirley Pato, BL Free Style, Dakilah, A.D.N, Xinergia, Interior Profundo, Tres Diablos, Kill The Chick, El Vórtice, Kratos, Tupá Gruv y Phaway.

La primera parte de la noche tuvo más que ver con la danza urbana y con el rap y el freestyle, incluyendo la presencia de Dakillah, con su trap  super atractivo y con gran actitud en escena. (ver cobertura de La Mañana del sábado 29 de febrero).

Después de esa incursión por los ritmos más urbanos, actuales y de moda, volvieron  al escenario del festival las bandas de estricto corte rockero. Tres Diablos, Kill The Chick, El Vórtice, Kratos, Tupá Gruv subieron a hacer lo suyo: heavy metal, punk, eclecticismo full, hard rock y rock muy mestizo, respectivamente.

Daniel Castillo primera guitarra,  Manuel Calvo segunda guitarra y voz, Nicolás Medina en batería y Gabriel Marilú en la batería son Tres diablos, que arrancaron su show con Héroes, de Dabid Bowie y después de un cover de Pulp, hicieron un par de canciones propias.

“Un poco de nervios de tocar para el pueblo. Está bueno cómo se están moviendo las cosas, que los bares se abran a recibir músicos; esto que hace la Dirección de Cultura también, porque eso ayuda a que las bandas salgan del garaje”, expresó Manuel Calvo segundos después de bajar del escenario.

Después de los Tres Diablos,  tocaron los Kill the chick,  banda que nació en el 2018 y que hacen temas de su autoría.  Renzo Badano en batería, Leo Sendin en guitarra y voz, Silvio Álvarez en bajo y voz, Chino Badano en guitarra y voz e Iñaki Elizondo en guitarra, conforman este grupo que hace del punk un culto.

“Sonó re lindo, como esperábamos, estuvo muy muy piola, el escenario y el sonido muy bien”, comentó Silvio Alvarez a este medio. “Es lindo que la gente escuche, aplauda y respete”, señaló  la voz de los Kill.

Más adelante El Vórtice, con “Bóxer” Borrego en guitarra y voz, Francisco Ferrando en Batería y Nacho Iriarte en el bajo, desplegaron un repertorio “ecléctico”, fie a la autodefinición de la banda. Mezclan y van del funk al blues y de ahí al rock, disfrutando de cada estación. Eso, que es bastante, mostró EV sobre el escenario del festival.

Luego fue la primera de las tres presentaciones que hará la compañía Pha Way, que propone música, baile, acrobacia aérea y teatro o performance. El público se sorprendió y se maravilló ante el talento de lxs artistas.

Y finalmente Kratos (voz: Juan Manuel Arroyo,  guitarra: Jorge Godoy , batería: Daniel Croce y bajo: Manuel Calvo) y Tupá Gruv (Nicolás Holgado y Juan Martínez en guitarras, Clara Tiani, voz, Lorenzo Blandamuro en batería y Hernán Moura en bajo) le pusieron gran autoridad del rock local. Kratos remite a los orígenes del rock pesado en la ciudad, con las presencias de Arroyo y Godoy, que son pioneros en el culto metalero local. Y Tupá con músicos que vienen trabajando desde hace mucho tiempo juntos, que ya tienen una trayectoria y un recorrido que los ubica entre las mejores bandas de la ciudad, de distintos tiempos.

Para el cierre, Ulises Bueno. Cuando pasaban algunos minutos de la 1.30, el cordobés subió a escena y le puso la dosis justa de “ritmo para bailar”, que mucha gente estaba esperando.

La primera noche fue apenas una muestra de que el rock local merece fiesta propia, también con la inclusión de ritmos más nuevos y con los artistas locales luciéndose en un escenario con sonido profesional. La mayoría de ellos trabaja para lograrlo.

                Daniela Roldán

spot_img
- Publicidad -
- Publicidad -
spot_img
- Publicidad -

Más Leídas

- Publicidad -

Edición Impresa

spot_img
spot_img