21 de abril de 2026
El problema fue alertado a este medio por numerosas fuentes y afecta no solamente a domicilios particulares sino a también a comercios y oficinas públicas.
La presencia de roedores (lauchas, ratones y ratas) en domicilios, oficinas públicas y locales comerciales de Bolívar, aparece como un tema que debiera ser tratado en el marco de la política sanitaria.
La infestación no es dato nuevo, ya que esta plaga de difícil extinción, con sus picos de máxima y de mínima, siempre convive con el humano. Pero la multiplicación de casos conocidos y las referencias aportadas por numerosos vecinos dan la pauta de un crecimiento inusual que, como decimos, merecería ser tomado en cuenta por las autoridades sanitarias locales para aplicar políticas estudiadas y adecuadas que exceden el ámbito de control doméstico.
La plaga acarrea peligros para la salud humana que forman parte de una profusa literatura médica. Entre ellos la leptospirosis y el hantavirus, que son recurrentemente alertados desde las esferas sanitarias nacionales y provinciales, pero también otros como la salmonelosis, rabia y malaria. En añadidura, de acuerdo a lo que informan portales especializados, estos roedores recurrentemente se encuentran parasitados por ácaros, pulgas y piojos, que suelen perdurar en los ambientes aún después de exterminar a sus portadores.
Bolívar tiene algunas características particulares que, sin dudas, facilitan la multiplicación de lauchas, ratones y ratas. Entre ellas las bellas palmeras que son símbolo de la propia ciudad pero que, al mismo tiempo, generan un ámbito propicio para que estos animales aniden y se reproduzcan. La gran cantidad de casas antiguas cerradas y abandonadas en la planta urbana es otro de los factores facilitantes. Pastizales en sus patios, galpones atestados de maderas, muebles en desuso, cartones, etc., son sitios que generan un campo propicio para la multiplicación de esas especies que, según especialistas, buscan tres condiciones básicas: alimento, agua y refugio.
De tal modo que es necesario, para al menos contener el crecimiento exponencial de estos animales, la acción coordinada y conjunta de particulares y del Estado Municipal, ya que de los primeros depende la acción preventiva sobre los domicilios, pero es el municipio quien debe atacar el problema en espacios públicos y, al mismo tiempo, generar estrategias de abordaje de la cuestión y aportar los consejos oportunos a los vecinos con campañas de difusión y con profesionales idóneos dispuestos a evacuar las consultas que se les realicen.
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POLICIALES
El hecho ocurrió el 18 de abril en una vivienda de calle Palavecino. El acusado tenía una prohibición de acercamiento vigente y había salido recientemente de prisión.