20 de diciembre de 2020
Por el Dr. Felipe Martínez Pérez
Me parece hubiera sido mejor que con respecto a la ley sobre el aborto se hubieran decantado por el sí o por el no, simplemente, sin entrar a disertar sobre la necesidad de lo uno o lo otro, pues han demostrado la poca altura para tratar un tema que ellos lo han llevado a vida o muerte y de vida no saben nada la gran mayoría, porque jamás han trabajado o leído un libro y de muerte tampoco, porque el sufrimiento de los demás poco les ha interesado desde que ocuparon la banca; pues de otro modo hubieran puesto en escena alguna fábrica más que la de hacer pobres. Que ésta la tienen bien aceitada.
Es lo único que saben hacer desde siempre. Y se da el caso que en la gran mayoría de los que se sientan en los hemiciclos, al parecer y por las ansias que ponen, les produce repetidos orgasmos fabricar pobres y no se ponen colorados ni se les cae una lágrima; y para más inri una vez terminados, ya en la cadena de empaque empiezan a odiarlos y retacearles una simple canilla a la vez que se llenan los bolsillos con lo que les retacean. Cierto que hace rato del desahucio, aunque a decir verdad son siempre los mismos desde hace medio siglo. Con el gravísimo problema que en el último año se ha profundizado de tal manera que cada vez peor y cada vez estamos más lejos de todos aquellos que iban a la cola; y entre los cuales no estaba Argentina.
Por ejemplo, los del lejano oriente, que todavía presentan las úlceras del napalm y ahí los tienen ahora. Por aquí se suceden los aplausos a la derrota. Medio siglo sin méritos y desorientación. Y se quedan tan campantes, porque la incultura de los que gobiernan no les permite pensar futuros.
Viven muy bien, con el eterno vuelo de gallinácea. Y no hace falta ir muy lejos, basta con asomarse al recinto días pasados y ver que al hablar de la vida y la muerte salvo dos o tres ninguno daba la talla. Y sin cultura en los que mandan todo se desmanda. Y por si no faltare se han dado el lujo de cerrar las escuelas, si cerrarlas, y oponerse con uñas y dientes a su apertura; y abrir los casinos entre otros. Que con estos personajillo no se va ni a la esquina.
Pero una cosa que me ha llamado la atención, es que no se dan por aludidos y que suponen o al menos daría la impresión que muchos de ellos se lo han creído que ignoramos que ellos hace veinte años que andan a salto de mata destruyendo mentes sin arreglar nada ni producir bienestar a los miles y miles que no andan en la política ni viven del acomodo. Y es lógico que ante una chorrada del bali un diputado de la otra acera, de los que me gustan por la manera de actuar y de no callarse y hablar como se le viene en gana para dejar sin ganas a los otros, le conteste como se debe contestar y le diga lo que hay que decir. Porque lo conocemos desde niño y sabemos de los sacrificios para con los demás. Pero sale en La Nación y quien le quita lo bailao. Y al hilo dela ley de aborto legal se han visto personajillos votando contra sí mismos, como médicos y católicos y muy de la iglesia y colegios religiosos; lo cual demuestra a las claras que se ha llegado a un estado de alarma ante la moral de los políticos que falta que el jesuita poderoso esté de acuerdo con el aborto.Me da la impresión que es interesante guardar las formas de manera que el contenido no quede huérfano.Y no hay que traer el axiomaun tanto pisado y pisoteado, de que los tiempos cambian y hay que adaptarse y todas esas chorradas. Se tiene una religión o no se la tiene, de la misma manera que tienes ideología o no la tienes, o tienes ideas o no las tienes; y porque no tienes, así nos va. Les falta decir que la Inmaculada de Trento ya no va.
Pero sigo en el Congreso y me quedo atónito. Siempre con el Jesús en la boca, para seguir con la religión. Es que no hacen bien ni una. Ni la mitad de una. Y ves azorado que después del maratón sin intelecto para semejante caso, que siguiendo el pensamiento de los legisladores era o la vida o la muerte; pues nada a continuación les da por sacar una ley para cuidar la salud durante el embarazo y primera infancia. Que podía haber quedado para otro momento. Más allá de su importancia. En consecuencia da que pensar ¿Son o se hacen? Porque parece un mal chiste, lóbrego y grotesco. ¿Lo hacen para enfrentar y reírse de la gente? O a esta altura nos creen tan estúpidos que no se dan cuenta que son ellos los estúpidos. Y nadie se lo dice, como aquel rey que estaba desnudo y andaba por el reino en pelota creyendo eran los otros. ¿Creo que era así la moraleja? Por otra parte es muy probable que anden creídos y quieran esto para mañana porque dan por descontado que terminamos en Venezuela. Vaya uno a saber. De lo que no cabe duda, por las cosas que dicen y hacen desde hace buen tiempo, es que las neuronas pareciera las tienen en el peroné. Y no se dan por aludidos ni por enterados. En un país como Argentina no puede haber políticos que al día de hoy desentonen, pues desde la generación del ochenta poco se ha hecho y en consecuencia los demás países han avanzado mucho o poco pero por ahí están a años luz.
En estos tiempos perder diez o veinte años haciendo nada es dejar que los repartos caigan en otro lado mientras en éste al parecer piensan que con el campo basta y en estos casos los políticos nativos desentonan todos. Eso sí con los dineros ahorrados compran campos.
Es por la continuación de la reparación de la rotura del caño troncal ubicada sobre avenida Fabrés García.