La frase de Adalberto Sardiña «las puertas del comité de la UCR está abiertas para todos pero tenemos el picaporte en la mano» tiene varias interpretaciones. La primera que surge es que no están abiertas para todos, que si ven que se acerca un «no querido», le cerrarían la puerta en las narices.
Ese fue el disparador por el que fuimos al encuentro del concejo Gustavo García, de la Coalición Cívica, que fue candidato a intendente por esa fuerza, a quien le sindican (junto con el ex diputado Juan Carlos Morán) la derrota del radicalismo en las pasadas elecciones, y quien en más de una ocasión ha dejado entrever que no está descartado que vuelvan al radicalismo alguna vez.
En su estudio de la avenida Lavalle, desarrollando tareas de abogado, no de concejal, García recibió a LA MAÑANA.
Arrancó el 2012, y si bien es un año no electoral, nos encontramos ante la aparición de Ateneo Arturo Illia dentro del radicalismo y de cierta reacción que ello trajo. Sardiña dijo lo que seguramente piensan varios, que tienen la puerta abierta pero el picaporte en la mano. ¿Qué opinión le merece?
- Yo me siento radical desde 1983, no desde 1992 (haciendo alusión a la aparición política de Sardiña), por lo tanto lo que pasa en el radicalismo, más allá de que sea censurado lo que diga o lo que piense yo, no puedo evitar de analizarlo. Más allá de alguna resistencia que uno sabe que tiene dentro del partido, tengo muchísimos amigos con los que hemos llorado y hemos festejado juntos un montón de veces.
El que crea que se puede llegar a ganar una próxima elección, en cualquier jurisdicción: nacional, provincial, municipal, estando separado lo que es el Panradicalismo, está con un diagnóstico absolutamente equivocado, va a ser difícil estando todos juntos, si no se vuelve a lograr que estemos todos juntos: GEN, Coalición Cívica, UCR, Socialismo, López Murphy, todos, no vamos a ser alternativa porque la sociedad reclama que estemos todos juntos.
A la sociedad que no le expliquen esto de quién tiene más antigüedad, quién se fue y quién se quedó, y cuáles son los motivos por los que no nos podemos juntar, tampoco, porque lo que te exige es que nos juntemos porque de lo contrario no le podemos ganar a nadie.
Entonces antes de hacer cualquier análisis de picaportes, de ventanas y de ver por dónde entró y salió cada uno, que sería ponerse a pasar factura, algo típico de algunos dirigentes, diría de hacer una amnistía total, ir todos juntos los que tengamos una idea acerca de un programa de gobierno, de una filosofía para gobernar, una propuesta clara para que la gente vuelva a confiar en este sector político.
Si la mano en el picaporte es para ustedes, es olvidarse de que estuvieron juntos varias veces y que entre esas negociaciones la Corriente de Opinión Nacional tuvo dos presidentes del comité (Hugo González y Carlos Díaz) durante el gobierno simonista...
- Pasa que si das nombres propios empezás con las pasadas de factura. Creo que acá nadie tiene que tener el picaporte en la mano, debería ser un partido de puertas abiertas como siempre pregonan los presidentes en sus discursos, el radicalismo debiera estar con las puertas abiertas, si hay alguno agarrando el picaporte, que sea a la mañana cuando van a abrir el comité, no ponerse a cerrarle la puerta a nadie. No sé quién tiene más autoridad que quién para ponerse a pasar facturas en este momento, donde lo conveniente y prodente es la búsqueda de concenso, de acuerdos, ver en qué coincidimos y no en qué no estamos de acuerdo.
¿Le llama la atención el regreso a la política del ex intendente Carretero?
- No, yo pertenecí a ese sector, cuando volví en 1990 a Bolívar participé de aquellas elecciones que perdió Eduardo Alzueta con Reina. Estaban Julio Ruiz, Luis Mazzucco, los mellizos Alzueta. En ese grupo hay gente muy valiosa, y Alfredo Carretero es un líder. Es muy difícil que gente que anda en política no tenga ganas de volver permanentemente.
Carretero participó con nosotros del Ateneo Bellomo, con Jorge Casquero, y fuimos a internas contra Simón en 1996 ó 1997, perdimos; pero Alfredo fue candidato a presidente del partido, y la querida Marta Mezquía fue concejal reemplazando a Julio Ruiz por ese grupo.
La mayoría de los que están en ese Ateneo son gente que el simonismo excluyó durante años...
- En las internas siempre hubo tres listas en las internas, estaba la Corriente de Opinión con Carlos Díaz, estaba la gente de Simón y por otro lado la gente de Eduardo Alzueta. Después apareció Rubén Palacio con el Ateneo de Integración Radical. Hoy habría que ver cómo está el escenario, cómo va a evolucionar esto durante el año. Creo que puede haber tres listas.
Y estamos en un año en que habrá elecciones para el comité...
- Sí, deben ser en junio.
Y está Julio Mendiverry que siempre amaga con volver...
- No te quepan dudas. Nosotros todavía no hemos tomado decisiones, nos debemos dentro de la Coalición un debate muy profundo acerca de cuáles van a ser los pasos a seguir, quién va a decidir las políticas de alianzas.
Yo me siento muy radical, y tener que escuchar que me vetan otros radicales con los que militamos juntos, y recuerdo que cuando vino Cobos, vicepresidente de Cristina Kirchner, no encontré un lugar para asomar la cabeza de la cantidad de radicales que había. La sanción que yo tengo que sufrir me parece que es exagerada en función a otros dirigentes que han ido y han venido, y han pasado por otros sectores con distorsiones en su ideología. Cobos en un momento era el salvador de la UCR y venía del kirchnerismo. Me llaman la atención los vetos, si quieren construir en serio tiene que ser con una apertura y una generosidad aboluta.
Para una futura campaña harán falta recursos, ¿quién los va a poner? Porque siempre fueron muy austeros los dirigentes radicales a la hora de las campañas...
- El costo que tiene una campaña es altísimo, sin dudas que tendrá que aparecer el radical amanete de la causa y del partido que ponga, porque de lo contrario no se puede hacer una campaña, en la última elección quedó demostrado que los costos de una campaña son exagerados, y quien no tiene esos fondos queda relegado, no te evalúan como alternativa, no te escuchan, no te ven, no se enteran que sos candidato, es difícil.
Angel Pesce