El barrio Palermo se tiñó de luto, cuando un hombre de 84 años mató a tiros a una mujer de 76 en una casa ubicada sobre la calle San Lorenzo, entre Palavecino y Rebución.
El hecho se produjo alrededor de las 18 horas; aunque la Policía tomó conocimiento a las 18.45 y cuando se constituyó en el lugar se encontró con el cuerpo sin vida de la mujer, lo cual constató el servicio de guardia del Hospital local.
El comisario Juan Ordostoyti informó, antes de que la Policía Científica se hiciera presente en el lugar para realizar las pericias y llevar el cuerpo a Azul para la operación de autopsia, que no se sabían con exactitud la cantidad de disparos porque el cuerpo estaba boca abajo dentro de la vivienda y así lo dejaron al constatar que yacía sin vida.
Según la Policía, la casa era propiedad de la mujer, Manuela Páiz, quien la había heredado de su madre. También se informó que Páiz tenía una relación personal con su agresor, Antonio Héctor Pereyra, y que el ataque se habría producido tras una discusión que ambos mantuvieron minutos antes del hecho.
Pereyra gatilló varias veces (a la Policía le declaró que fueron 4 disparos) al cuerpo de Páiz con un arma calibre 22 larga, la cual rato después fue secuestrada en el domicilio del agresor, sita en la avenida Juan Manuel de Rosas, a la vuelta del lugar del hecho.
Cuando LA MAÑANA llegó al lugar del asesinato varios vecinos del Barrio Palermo, y otros del Barrio Latino, lidero al lugar, se encontraban detrás de la cinta que delimitaba la escena del crímen para que Policía Científica tuviera todo sin alterar para poder estudiar con tranquilidad lo sucedido.
Agunos vecinos de la calle San Lorenzo dijeron que era común ver a Pereyra con Páiz en la casa donde sucedió el asesinato. Otros detallaron que alrededor de las 18 escucharon el ruido de «tres cohetes», y minutos después «de otros tres»; pero no se imaginaron que podían ser disparos, y menos que pudieron haberse realizado dentro de la vivienda en la que Páiz yacía en el suelo, boca abajo, anoche hasta la llegada de los peritos de Azul.
En el lugar del hecho, afuera, en la calle de tierra, se encontraban varios familiares de Páiz que hablaban entre ellos y también dialogaban con la Policía, la Guardia Urbana y también con gente del municipio que se llegó hasta el lugar del hecho. A los familiares les importaba poder retirar el cuerpo del lugar, verlo, lo que ocurre en estos casos; y se les explicó que hasta que no vinieran los peritos el cuerpo no se podía mover, y que una vez finalizada la labor de Policía Científica, iban a enviarlo a Azul para la correspondiente operación de autopsia.
Anoche el comisario Ordosgoyti le confirmó a LA MAÑANA que la autopsia se realizará hoy a las 7.30 de la mañana en Azul, por lo que el cuerpo de Páiz sería entregado a su familia recién en la madrugada de hoy.
También confirmó la Policía que Pereyra tras los disparos se fue a su vivienda, donde se intentó quitar la vida, primero con un disparo y luego ahorcàndose; aunque falló en ambos intentos y constatada la muerte de Páiz fue llevado por los uniformados a la Comisaría donde quedó aprehendido hasta que se disponga su traslado a algún otro lugar.
Pereyra es un hombre dedicado a la compra-venta de autos, actividad que realiza en su casa de la avenida Juan Manuel de Rosas, la cual también fue delimitada con cinta de seguridad ayer y donde se puso una custodia.
El hecho fue caratulado «Homicidio», con intervención de la fiscalía local a cargo de la Dra. Julia Sebastián.