El DT estuvo siempre en la vereda opuesta de Bolívar en la Liga Nacional y fue protagonista de instancias decisivas con sus equipos, en contra de Las Aguilas. Hoy se encuentra al frente de Catamarca Voley, el rival de mañana, por lo que está a punto de enfrentar a Weber, con quien comparte el banco en la Selección Nacional.
Bolívar y Catamarca Voley jugarán mañana desde las 21 horas, en el Complejo República de Venezuela, su anteúltimo partido de la fase regular. Los dos equipos ya están «adentro» de los play off por lo que el choque no pondrá en juego el futuro de ninguno en la temporada. Sin embargo, se da un caso particular: el choque de estilos entre los entrenadores. Por un lado Weber y por el otro Barrial -un «clásico» rival de Bolívar por sí solo, esté en el equipo que esté-se encontrarán frente a frente. Son compañeros de tareas en la Selección Nacional, pero hoy se enfrentan por la Liga. Antes del choque, el entrenador de Rojas Scholem en aquellas inolvidables finales de la temporada 2003/2004 contra Bolívar, se refiere a la experiencia de acompañar a Weber en el banco albiceleste.
Hace unos años, cuando dirigía a Rosario Sonder, fue candidato a dirigir la Selección. El tiempo pasó y Weber lo convocó para ser su mano derecha: “Me ofreció participar del proyecto y el alcance que iba a tener. Cualquier proyecto está por encima de los entrenadores. Se formó un buen equipo del trabajo. Soy un agradecido del lugar que estoy”.
De carácter algo más templado y sereno, compartir el banco con Javier fue toda una experiencia: “¿Si me contagia su locura? Ja, no. Cada uno tiene su personalidad y por eso funcionamos bien. El conduce desde su energía y como vive, a 1000 km por hora. Yo me meto más en la vida del grupo y hemos logrado una armonía”.
Desde 2009, Juan sólo piensa en la Selección y si bien no quiere presionar a los chicos, sabe del diamante en bruto en el que talla: “Esta generación dejará una huella (en la historia). Nosotros tomamos una determinación bisagra, después de las 14 derrotas de la Liga Mundial que no tenía término medio. Que la Selección Argentina esté séptima en el mundo, hace 2 años era inimaginable”.
“Ojalá sigamos otro período más para disfrutar esta generación. La diferencia con los de arriba ya es muy poca y creo que con más experiencia será menor. Yo pienso en el hoy y me gustaría vivir otro proceso con Weber de entrenador principal. La Selección te desgasta más que un club y no se puede hacer la gran Fergusson acá”, cerró, ilusionado con los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Fuente: prensa Bolívar